Contempla cinco principios para manejar tus ahorros y que no los pierdas.

 

A menor experiencia, más asesoría

Si no entiendes los instrumentos en los que quieres invertir es crucial contar con el consejo de personas que sí los conozcan y en las que confíes. Aquí es importantísimo que verifiques que la institución financiera donde pienses invertir esté regulada y supervisada por autoridades oficiales.

Es indispensable un contrato de por medio y, por favor, revisa bien las letras chiquitas. Pregunta todo lo que tengas que preguntar a tu asesor, pues para eso está y olvídate de la pena.

 

A mayor tasa, mayor riesgo

Los instrumentos financieros con mayor riesgo dan un rendimiento adicional a la tasa promedio del mercado para compensar su mayor votalidad y menor fiabilidad económica.

Algo importante a subrayar es que nadie, absolutamente nadie, puede garantizar un rendimiento superior a lo que ofrecen instrumentos seguros (como los Cetes) y si lo hacen debes de investigar muy bien, pues podría ser un fraude.

 

Adecua inversiones a tu perfil

En base a los objetivos que tengas, como comprar un auto, una casa o jubilarte, será que seleccionarás el tipo de portafolio de inversión o instrumentos.

Si tu objetivo es ahorrar para el retiro, conforme mayor edad tengas, pues debes de reducir tu exposición al riesgo de la renta variable y ser más conservador.

 

Frecuentemente monitorea y ajusta

Revisa periódicamente de manera individual o junto a tu asesor, cómo van tus inversiones y en caso de que no hayan dado los resultados que esperabas, evalúen la posibilidad de algunos cambios.

 

Diversifica tu portafolio

Además de hacerlo entre renta fija y variable, lo puedes distribuir entre sectores, monedas y hasta países. Inversiones diversificadas pueden bajar el riesgo total de un portafolio.