Por obras de restauración, el Big Ben permanecerá en silencio por un espacio de 4 años.

Una campana de casi 14 toneladas de hierro forjado de la Torre Isabel es la razón por la cual el habitante más puntual (de la nación que presume ser la más exacto del planeta) ha dejado de sonar luego de más de 157 años.

Y es que esta gigante sonora (llamada Big Ben) ha tenido que dejar de trabajar por considerarse de alto riesgo para los especialistas encargados de su mantenimiento, el del gran reloj y la torre del Parlamento.

Este emblema británico de la ribera del Támesis volverá a sonar hasta dentro de cuatro años, una vez que sus piezas, engranes, motores, resortes y el brillo del oro de su cuerpo recuperen el esplendor de cuando empezaron a marcar el tiempo y convertirse en un elegante modelo para millones de fotos, desde daguerrotipos hasta selfies en alta definición.

Estas labores de manutención forman parte de un proyecto de renovación completa del Palacio de Westminster que, previo aval de la Cámara de los Comunes, se calcula que costaría unos 6,000 millones de libras esterlinas.

Por lo pronto, los londinenses tendrán que acostumbrarse al silencio, luego de dos centurias y media de campaneo cada cuarto de hora…siempre en punto, como buen británico.

 

5 datos del Big Ben

Aunque el nombre Big Ben originalmente corresponde a la gran campana, se extienda a toda la estructura que incluye el reloj y la torre. Aquí unas características de este símbolo británico.

Nombre oficial: Elizabeth Tower

Inauguración: 7 de septiembre de 1859

Diseñadores del reloj: Edmund Beckett/George Biddell

Altura de la torre: 96.3 metros

Peso de la torre: 8,667 toneladas