Ámsterdam en 72 horas

Ámsterdam en 72 horas

El atractivo de Ámsterdam radica en su histórico ambiente combinado con la mentalidad de una metrópoli moderna.

La capital de los Países Bajos tiene un entorno agradable y bastante relajado.

La pequeñez de sus edificios y la intimidad de sus calles crean una atmósfera que a los visitantes les parece única. Ninguna otra capital europea tiene tantos monumentos y museos por kilómetro cuadrado.

Un rápido paseo de tres días en primavera te permitirá ver la magnificencia de esta ciudad.

 

DÍA 1

Ámsterdam es una ciudad encantadora, y se ve mejor desde el agua.

Realiza un crucero por sus canales para ver el centro histórico más grande de Europa, con casi 7 mil monumentos del Siglo 15 al 19. Desembarca en la plaza de los museos y visita el Rijksmuseum, donde se expone la famosa pintura de Rembrandt La ronda de noche.

Más tarde lánzate al Museo Van Gogh, que alberga la mayor colección de obras de este artista en el mundo.

Dirígete a la elegante calle PC Hooftstraat para que realices compras y almuerces en una de las tabernas de moda del lugar. Si viajas con el presupuesto ajustado entonces la mejor opción es el mercado Albert Cuyp y que pruebes un típico tentempié holandés, los arenques.

Toma el tranvía de vuelta al centro de la ciudad y dirígete a las terrazas de Nieuwmarkt, para disfrutar de una cerveza acompañada de otro famoso tentempié holandés, la bitterballen.

Cena temprano y prueba los famosos platos de un rijsttafel indonesio en el restaurante Tempo Doeloe. La vida nocturna de Ámsterdam satisface todos los gustos, ya sea un concierto en el internacionalmente conocido Concertgebouw, o bien música de jazz en la Bimhuis. Si lo tuyo es el baile, entonces debes de ir a los clubes nocturnos de los alrededores de Rembrandtplein y Leidseplein.

 

DÍA 2

Una buena forma de descubrir Ámsterdam es en bicicleta, así que alquila una y conduce al pintoresco barrio del Jordaan. Explora las tiendas y boutiques, que son absolutamente únicas, en la zona de las nueve calles (De Negen Straatjes). No olvide visitar la Casa de Ana Frank.

Como los lugareños, disfruta de las baguettes y de los deliciosos sándwiches del acogedor café holandés Singel 404. Después del almuerzo, toma rumbo hacia Koningsplein para ver el mercado flotante de flores. Continúa hasta Vondelpark para recorrer el mayor parque de Ámsterdam.

Vuelve a tomar la bicicleta y recorre los canales hasta Rembrandtplein, luego continúa hasta Brouwerij´t IJ. Busca el gran molino donde está la pequeña fábrica de cerveza y disfruta una cerveza de barril.

Vuelve en bicicleta al lado oeste de la ciudad y, antes de cenar, toma algo en Proeflokaal Wynand Fockink. Recuerda que debes de probar un licor típico holandés llamado jenever, la ginebra holandesa.

Tras abrir el apetito, visita Nevy, una marisquería moderna y con estilo que ofrece vistas panorámicas del río IJ. Termina la noche yendo de un pub tradicional a otro, como el Café Nol, el Café De Twee Swaantjes y el Café ´t Smalle.

 

DÍA 3

Arranca el día con un delicioso desayuno en la acogedora panadería De Bakkerswinkel. Tras comer, toma la bicicleta y llega a la zona del dique del este (Oosterdok) para que observes parte de la arquitectura más sorprendente de la ciudad.

Durante el viaje en bicicleta, no te pierdas el Brantasgracht en la isla Java, la calle Scheepmanstimmerstraat, el edificio residencial Whale y el puente rojo Pytonbrug, que tiene forma de serpiente. En la isla KNSM, haz una parada en Pol’s Potten, un lugar ideal para las compras.

Disfruta de un relajado almuerzo en el asombroso Hotel Lloyd, un edificio monumental que data del año 1921. En el trayecto de vuelta detente en el Hotel Hilton de la Estación Central de Ámsterdam y bebe algo refrescante en el bar SkyLounge. La vista de Ámsterdam bien vale unas cuantas fotos.

Si busca una buena ganga, ve a la plaza Waterlooplein, el mercado más grande de la ciudad. Desde aquí estarás a un par de minutos del Museo Hermitage de Ámsterdam o de la Heineken Experience.

La zona de De Pijp tiene la mayor densidad de bares y restaurantes de los Países Bajos; seguro que encontrará alguno que te agrado. Después de cenar, disfruta de la vida nocturna que frecuentan los lugareños y visita el Café De Pijp, el De Pilsvogel, el Café De Groene Vlinder o el Kingfisher.