Pescar, caminar y escalar son actividades ideales del verano en Alberta, Canadá.

Por Luis Islas

 

De lo mejor que tiene Alberta es la comida, y uno de los mejores platillos es el pescado.

¿Por qué pasa tanto tiempo antes de que uno pesque algo? Muchas veces puede llegar a ser cansado, pero en Alberta es la excusa perfecta para disfrutar de la belleza natural.

Un día de pesca en un recóndito lago rodeado de bosques o montañas, o en un río urbano alimentado por un glaciar, es un día bien vivido.

Se puede tomar un vuelo al norte de la provincia donde las truchas y los lucios nadan bajo las sombras de bosques boreales y ahí mismo cocinar tu pesca del día en la orilla para disfrutar de la mejor cena posible.

Incluso después puedes seguir pescando porque la luz del día dura para siempre en verano. La otra opción puede ser ir a una excursión guiada en lancha rápida y excursiones en el histórico Athabasca River o el Calling Lake para la pesca de luciopercas de clase mundial.

Ahora, para quienes no son tan amantes del agua, existe la opción de andar en bicicleta, ya que hacerlo en Alberta es sencillo y brinda adrenalina e inspiración a la vida, tanto que deja sin aliento.

A través del Icefields Parkway, nombrada como una de las carreteras más bonitas del mundo, que va de Banff a Jasper se puede vivir un viaje soñado entre montañas y glaciares con espectaculares paisajes.

También se puede realizar ciclismo urbano, ya que tanto Edmonton como Calgary tienen un sistema de rutas para bicicletas que permite trasladarse fácilmente de un lugar a otro.

Otra de las aventuras que se suma a este viaje para apreciar la naturaleza de las Canadian Rockies es escalar la Ruta de Hierro.

Aunque no se tenga experiencia como alpinista, se puede subir por unas escaleras y así disfrutar del increíble paisaje.

Existen dos rutas, una de ellas es la Ruta de Hierro con la Explorer Route de dos horas donde se aprende sobre la historia del deporte, se familiariza con el equipo, se enfrentan algunas pendientes y se atraviesa un puente colgante.

Si lo que se busca es una emoción más fuerte, reservar la experiencia de medio día de Via Ferrata es la opción.

Como caminante de las cumbres, te aventuras por los acantilados de Norquay para escalar los contrafuertes Memorial, Sunrise y Vista.

Alberta tiene miles de kilómetros de senderos y para todos los gustos. De los más sencillos hasta los más profesionales, siempre hay una caminata que permite llegar al lugar feliz: montañas, praderas, tierras áridas y bosques.

¿Por dónde empezar? Helisenderismo. Este nombre compuesto indica que se puede llegar a la cima rápidamente en helicóptero y comenzar la caminata desde lo alto.

Se pueden ver lagos alpinos ocultos y prados. Desde ahí, la caminata guiada puede ser relajada o aventurera, ya sea que se elija un sendero por Lake Louise o por Banff, los paisajes no dejan de provocar suspiros y de crear memorias inolvidables.