Los amantes de la cultura, los fanáticos del deporte y los sibaritas encuentran en Melbourne una ciudad de ensueño.

En Melbourne, Australia, hay lugar para todos.

En esta ciudad, los viajeros pueden descubrir cafés, bares y boutiques en sus callejuelas, además de sumergirse en una atmósfera vibrante a orillas del río en Southbank.

Quienes se animan a trasladarse hasta dicho punto también pueden navegar por el Río Yarra y dejarse envolver por la energía única de los distintos barrios de la ciudad.

 

Día 1. Atracciones del Distrito Financiero y la cultura callejera

Comienza tu recorrido por su animado centro. Recorre el Mercado de Queen Victoria y después visita el casino de Southbank y los restaurantes, bistrós y bares que están a orillas del río.

Haz una pausa y entra a alguna de las galerías y los museos del centro cultural de Federation Square. No te arrepentirás.

Toma un poco de aire y descubre las tiendas de la histórica Oficina General de Correos de Melbourne, de las callejuelas del Queen Victoria. Pasea por los Jardines Botánicos Reales o atraviesa la senda circular que los habitantes denominan The Tan.

Más tarde asiste a un partido de críquet o de la Liga de Fútbol America (AFL, por sus siglas en inglés). Al caer la noche puedes disfrutar de un festín de comida china en Little Bourke Street o probar alguna especialidad italiana en una trattoria.

Haz una parada para escuchar jazz en vivo, tomar una copa en algún bar, o bien, busca dónde deleitarte con un pastel en la madrugada.

 

Día 2. Del Río Yarra a la Playa de St. Kilda

Observa pasar a la multitud desde un café en Chapel Street, South Yarra. Si te gustan las compras, acude a las eclécticas tiendas de Greville Street y Toorak Road, en Prahran.

Después, toma un tranvía hasta la playa de St. Kilda, en la que puedes caminar por el malecón o navegar, practicar windsurf o kitesurf. Entra a las boutiques y almuerza en uno de los cafés de Fitzroy Street o Acland Street, calles rodeadas por tiendas gourmets.

Disfruta de una cena en uno de los mejores enclaves gastronómicos de la ciudad: Richmond, Carlton y Fitzroy. Muy cerca, en Brunswick Street, hay pubs exclusivos, restaurantes étnicos de moda y locales nocturnos muy animados para bailar toda la noche.

Si aún tienes energía, asiste a algún espectáculo de teatro o danza en el Centro de las Artes, a orillas del Río Yarra, pues vivirás una experiencia única.

Día 3. Península de Mornington

Alquila un auto y lánzate a la Península de Mornington, en la que los viñedos y olivares se funden con las vistas al mar.

Detente en el histórico pueblo costero de Sorrento. En este punto disfruta de las maravillosas vistas mientras paseas por la costa, desde Sorrento Ocean Beach hasta Portsea Back Beach; luego, recorre las galerías, los fabulosos hoteles y los encantadores cafés.

En el extremo de la península encontrarás Portsea, una apartada zona de diversión para los ricos y famosos de Melbourne.

Aquí puedes disfrutar de una deliciosa comida en un restaurante romántico, visitar algunas de las bodegas de vinos y recolectar bayas en alguna de las haciendas. En Flinders puedes practicar surf y nadar en las playas, o probar tu hándicap en un campo de golf con vistas al mar.