El mercado de cerveza artesanal muestra una tendencia de crecimiento a doble dígito por año en México y Estados Unidos.

Carlos Bolaños, administrador de empresas y amante de la cerveza, busca probar la mayor cantidad de cervezas artesanales producidas en México y aún no se decide cuál es su preferida. Lleva más de 300 diferentes probadas en un año, casi una diaria.

La directora general de la Asociación Cervecera de la República Mexicana (Acermex), Paz Austin, informa que el consumo de cerveza artesanal es una tendencia de índole mundial y que México crece a la par de Estados Unidos.

“Aunque hay mucha influencia por parte del mercado (estadounidense), se han desarrollado otras vertientes a nivel nacional, como el turismo gastronómico. Por ejemplo, si vas a Baja California, Yucatán y Jalisco, es normal que encuentres rutas de la cerveza”, destaca.

El mercado de la cerveza artesanal, asegura Austin,  muestra una tendencia de crecimiento a doble digito por año, de acuerdo al estudio de mercado denominado el Estado de la Industria de la Cerveza Artesanal 2016-2017, presentado por Acermex.

El estudio presenta el conteo de la capacidad instalada; las exportaciones e importaciones; la producción, tipos y grupos de cerveza artesanal; las cervecerías artesanales a nivel nacional; información de la competencia cervecera en México y acotaciones respecto a la industria.

El auge de la cerveza artesanal en México sucedió a partir del 2013 con la resolución de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) sobre que no existiera exclusividad en la distribución de cerveza.

Este hecho le dio libertad plena a los centros de consumo para comercializar la que ellos quisieran. Así comenzó a crecer el mercado, sumado a la cultura cervecera ya existente en el país y a la tendencia mundial de su consumo.

“Una ventaja súper importante de la cerveza artesanal es la diversidad en el producto. Hay muchas opciones para el gusto que sea porque hay muchos estilos”, enfatiza Austin.

Y otra ventaja, que es una circunstancia económica y comercial del país, es que existen buenos representantes de la industria local.

“Actualmente se respira una atmósfera nacionalista importante, y al contar con distintas cervezas por estado o región, eso ayuda mucho”, subrayó.

La cerveza artesanal, aclaró Austin, es más cara porque todos los insumos se compran a baja escala, son producciones más pequeñas y más cuidadas.

Además, en México no hay suficiente materia prima para la producción de cerveza por lo que se importa. Sin embargo, los beneficios son que se toma 100% malta, con una producción bastante cuidada y con calidad extrema.

La cerveza artesanal es un producto sin químicos, ni conservadores y granos bien seleccionados. Es una bebida rica en nutrientes y en algunos países se considerada como un alimento.

Las preferencias del consumidor mexicano en cuanto al estilo de la cerveza artesanal por orden de importancia son: stout, porter, IPA, pilsner y sour.

“Es importante revisar sus respectivas etiquetas, pues muchas veces incluso se recomienda en qué grado y tipo de vaso hay que beberlas. Los cerveceros están trabajando mucho en este contenido y en la educación. Además, muchos ya cuentan con el sello Acermex que te garantiza una cerveza independiente, mexicana y artesanal”, concluyó.