Ana María Brescia Cafferata encabeza Breca, conglomerado empresarial peruano.

Por Oso Oseguera

A sus 93 años, Ana María Brescia Cafferata posee un linaje empresarial de amplio abolengo. Ella es la heredera de Grupo Breca -contracción de los apellidos Brescia Cafferata-, un emporio corporativo que ha sorteado todo tipo de amenazas en sus dos siglos de historia.

Este 2019, Ana María, quien posee 30% del consorcio, fue incluida entre las mejores empresarias del Perú por distintas publicaciones mundiales de negocios y es una de las mujeres más acaudaladas del orbe.

Desde septiembre de 2011, las principales empresas se agrupan en el holding Inversiones Breca SA, el cual tiene como accionistas a Ana María Brescia Cafferata con una tercera parte de las acciones, RBCF Inversiones con 20%, Pedro Brescia Moreyra (sobrino de Ana María, hijo de Mario) con 13.33%, Mario Brescia Moreyra con 13.33%, Fortunato Brescia Moreyra con 13.33% y un fideicomiso de RBCF con 10%.

LOS INICIOS

La historia comienza con Fortunato Brescia, quien llegó al puerto del Callao en 1889. Y como la mayoría de los europeos que venían a América, Fortunato era de condición humilde. Su primer trabajo fue como ayudante de una tienda minorista, manejada también por un italiano.

Sin embargo, en sus planes no estaba quedarse como ayudante, sino de armar, tan pronto como fuera posible, su propia empresa. Lo primero que se le ocurrió fue el negocio de abastecer a las tiendas (muchas de ellas en manos de italianos), y dado que tenía cierta experiencia, compró algunas tierras que más adelante se convertirían en su mayor empuje empresarial.

En 1919, Fortunato se casó con Catalina Cafferata Peñaranda, quien era heredera de algunas minas en el valle andino de Huari (Ancash). Fortunato y Catalina procrearon a Pedro, Mario, Ana María y Rosa. Los dos primeros (Pedro y Mario) fueron cabezas del grupo familiar y ya fallecieron. A Pedro se le atribuye el gran crecimiento del grupo, en tanto que a Mario se le reconoce atrevimiento y arrojo empresarial.

EL PODER EMPRESARIAL

Grupo Breca es dueño de Minsur, el principal productor de estaño del mundo, y de Tecnológica de Alimentos (TASA), una de las más importantes productoras de harina de pescado. También es socio de BBVA (cada uno a 50%) del Holding Continental, propietario de casi 90% de BBVA Continental, segundo banco más grande del Perú, tanto por depósitos como por préstamos colocados.

Rímac es la aseguradora más grande del país, ocupa el primer sitio -con casi 30% en primas colocadas-, según datos de la Superintendencia de Banca y Seguros actualizados a octubre de 2019 (ver tabla). El grupo también tiene fuertes inversiones en salud, a través de la cadena de Clínica Internacional y en hoteles, vía Intursa, que opera la cadena de hoteles Libertador y el hotel Westin de Lima, que hasta hace poco era el edificio más alto de la ciudad, ubicado en el terreno que antes ocupaba la casa hacienda de la familia.

La internacionalización llegó con el nuevo siglo. En 2008, Minsur compró a la brasileña Mineracao Taboca, por 500 millones de dólares, y se convirtió en la principal productora de estaño del mundo. Pero el campanazo vino cuando Grupo Breca adquirió a la cementera Lafarge en Chile, un año después.

A la prensa chilena le llamó la atención el tamaño de la operación y el hecho de que el grupo peruano actuara en solitario.

“Nacimos solos y morimos solos”, declaró por entonces Mario Brescia al diario El Mercurio. Una de las pocas veces que dio una entrevista. Los pasos que vaya a dar en el futuro el grupo peruano son un misterio muy bien guardado.

DISCRETOS Y CALLADITOS

Hace una década se comentó mucho sobre el proceso de sucesión del grupo, los Brescia tienen varios que podrían encajar, y eso naturalmente hace más difícil la elección. Los candidatos de los medios entonces fueron los hijos de Mario, o el hijo de Rosa, ya que Pedro no tuvo descendientes. Así se enlistó a Fortunato, Mario y Pedro Brescia (hijos de Mario) o Alex Fort Brescia (hijo de Rosa Brescia).

Sin embargo, la heredera y cabeza del grupo es Ana María, tía de todos ellos, quienes sí participan en la holding, pero con porcentajes minoritarios. Los Brescia Cafferata no son proclives a aparecer públicamente, ni gustan de los reflectores o de dar entrevistas.

Una de las pocas frases que se han rescatado de Pedro y que Ana María gusta repetir es: “Hay cosas que no están en manos de los empresarios, como la estabilidad de largo plazo; por eso, el principal papel del gobierno es promover y elevar la estabilidad, que genera confianza, inversión y trabajo.

“Sin estabilidad no es posible ningún proyecto empresarial de relevancia. Puede haber muchos obstáculos, pero ninguno es imposible de superar. En la medida que logremos confianza en un ambiente de respeto mutuo, que desplace la criollada, podremos convertirnos en un país que brinde bienestar a sus ciudadanos”. Con esta frase resume la filosofía empresarial que ha hecho grande a Grupo Breca en la arena global de los negocios.