Cerámica Italia se ha consolidado en Colombia gracias a David Ararat,  su CEO.

 

En el arranque de Cerámica Italia, recuerda David Ararat, Director General de la compañía, el primer reto que enfrentó fue hacer que la marca fuera relevante en la categoría de revestimientos cerámicos, para lo cual se dio a la tarea de acercarse al consumidor con un run equity completo.

“Primero que la gente hiciera un reconocimiento, que después empezaran a la consideración de compra, en fin. Todavía estamos en los últimos pasos para que la gente empiece a hablar de nuestra marca, y no nosotros directamente.

“El objetivo final es que nuestras audiencias, contentas con lo que estamos haciendo, comiencen a hablar de nuestra marca y nos lleve a más oportunidades de negocio. La oportunidad era hacer una marca de cero, prácticamente.”

Hoy, Cerámica Italia es un enorme fabricante en productos de revestimiento y comercialización de sanitarios, lavamanos, griferías y muebles de baños para el sector de construcción y remodelación.

De acuerdo con David Ararat, los grandes grupos adscritos a esta industria en los mercados andinos y latinos tardaron mucho para subirse al carro del liderazgo, diseño y reconocimiento en el sector.

Al menos en Colombia, señala, esa rapidez de innovación llegaba a través de producto importado de Europa.

“Lo que hemos hecho es tratar de acortar esos ciclos en la producción nacional y conectar más los centros de diseño, como Italia o España, y hacer esa producción localmente”, señala, y añade que a esto se le suma el hecho de adaptar los diseños a los gustos locales.

Destaca que la compañía, que lleva más de tres décadas de competir en el mercado y cuenta con un número superior a los 250 puntos de venta a nivel nacional e internacional, establece planes de negocio trianuales que se enfocan en tratar de acercar, cada vez más, la experiencia de marca a los clientes, para lo cual el canal propio es muy importante.

La idea, puntualiza, es mantener un crecimiento sustancial en facturación, tarea para la cual requerirá inversiones considerables en todo aquello que añada valor a la cerámica, tales como efectos digitales y nuevos formatos, por mencionar un par. Se trata de una inversión más enfocada a valor agregado que a volúmenes, aclara.

David Ararat también señala que un aspecto muy importante de su negocio se refiere al trato que su equipo de colaboradores debe tener con las piezas.

“Si estamos hablando de un producto más valorizado, la concepción que debe tener de Cerámica Italia sobre el cuidado de cada una de las piezas debe cambiar, porque el desperdicio, rotura, o no hacer bien las cosas a la primera tiene una implicación mayor en el tiempo, en la medida que uno va, en la compañía, incrementando el valor de sus productos”, advierte.

Por otra parte, subraya que la transferencia de innovación o competitividad de sus proveedores es clave.

“Nosotros hacemos gran parte del diseño con los proveedores, pero también tenemos acuerdos con centros de diseño cerámicos. La característica nuestra es que siempre estamos prestos a probar aventuras que sean interesantes para nuestros clientes, con constantes innovaciones”, asegura.

Hace hincapié en que la relación de largo plazo que establecen con sus proveedores es un punto clave dado que se han convertido en parte de su comunidad estableciendo relaciones con los clientes para entender, de primera mano, la percepción de valor que están buscando.

Para David Ararat la excelencia operativa es factor clave en el éxito de la compañía dado que, apunta, los formatos que operan son grandes (60×1.20, por ejemplo), lo que los obliga a extremar el cuidado de las piezas; factor que se logra generando cambios en la cultura operativa de la empresa.

El directivo atribuye al éxito en la construcción y reconocimiento de la marca de Cerámica Italia, en el mercado colombiano, a las valiosas relaciones estratégicas que ha establecido a lo largo del tiempo con aliados de negocios, tanto en el tema de suministro, y comercialización.

Subraya que el conocimiento de las necesidades, no solamente de los usuarios de sus productos sino de su cadena de distribución hace que el modelo funcione de una manera efectiva.

“Nos estamos convirtiendo en una comunidad y no en una empresa; ese es el objetivo. Que sea una comunidad que comparta una visión conjunta, donde interactúan varias empresas”, afirma, y añade que Cerámica Italia funciona con diferentes directores responsables de la cadena de suministro, unos enfocados en el área de producción y otros para comercialización, estos últimos responsables de garantizar el cumplimiento de sus metas de ventas.