GE, gigante hoy y siempre

GE, gigante hoy y siempre

El brasileño Daurio Speranzini Jr., CEO de GE en América Latina, es responsable de inventar la próxima era industrial.

Para un gigante de la talla de GE lo importante ya no es buscar posicionarse en la participación de mercado sino consolidarse más día a día, y es que su liderato en la industria goza de una amplia distancia frente a sus competidores. En esta tarea qué mejor que contar con un experto como el brasileño Daurio Speranzini Jr, Presidente y CEO para América Latina de la multinacional.

En un genial movimiento estratégico, la compañía colocó (en 2017) en este lugar clave a quien fuera el artífice del gran éxito, a nivel global, del área de Ventas de Servicios de GE Healthcare.

“Nuestra operación en Latinoamérica es de las de mayor crecimiento y por eso vi como una gran oportunidad liderarla”, señala.

GE es ampliamente reconocida como vanguardia en el sector de energía eléctrica, también marca una importante huella en sectores industriales como aviación, energías renovables, transporte, salud, energéticos, comunicación y, de manera muy significativa, en servicios financieros.

Este gigante global ha sabido distinguirse como uno de los más influyentes del planeta en diversos segmentos, siempre con el objetivo de transformar la industria a través del uso de softwares de última generación y soluciones conectadas para asegurar rápidas respuestas y, por supuesto, predictibilidad en organizaciones de más de 180 países; todo esto de la mano de un eficiente ejército de más de 300 mil empleados.

 

EL CLIENTE EN LA MIRA

De acuerdo con el ejecutivo, el objetivo es la satisfacción del cliente y para lo cual cuentan con un arsenal de herramientas digitales y soluciones para el desarrollo de los negocios en América Latina. En esto, el conocimiento de Speranzini es la mejor ventaja competitiva de GE.

“He tenido la oportunidad de ver cómo se han transformado las industrias de la región en diversos sectores, especialmente en el digital.

“La encomienda es que nuestros clientes abatan costos y generen una mayor productividad en beneficio de los consumidores”, advierte el directivo que dirige su estrategia desde las instalaciones de GE en la pujante ciudad de Sao Paulo, Brasil.

Cada invención de la firma es el combustible para la innovación y las aplicaciones en los distintos sectores industriales en los que compite.

“Seguimos creyendo en el crecimiento de la región”, advierte, y añade que la cadena de suministro con proveedores locales es muy importante para la compañía dado que permite el desarrollo regional y contribuye a la necesidad de creación de empleos en los distintos países en los que operan.

Para GE, los mercados de América Latina ofrecen un campo de mucho crecimiento, y es que la región cuenta con un entorno político cada vez más democrático, una clase media que creció a más de 115 millones de personas en ocho años y un auge de productos básicos que compite con naciones como Asia, Europa y Medio Oriente.

En el contexto de América Latina ha sido determinante su papel en áreas como educación y salud, sectores que domina este directivo llegado a la compañía en 2011, como gerente de Healthcare Systems Latinoamérica, uno de los baluartes del consorcio en el subcontinente, donde tienen presencia desde hace más de 120 años, enfocándose en la atención de problemáticas en torno a transporte, atención médica, e infraestructura en general, lo que demuestra la importancia del enclave en su estrategia global y en sus objetivos de inversión y capitalización de innovadoras tendencias comerciales para extender su huella en el contexto de los mercados emergentes.

En 1896, GE aterrizó en México, siendo esta la primera nación del área en la que estableció operaciones. Echó a andar su primera fábrica en 1929 y, a partir de ese año, este país ha sido clave en el desarrollo de producción bajo los más altos estándares de calidad en creación de tecnologías, innovación y manufactura, con una fuerza laboral que a la fecha supera los 11,000 empleados.

Sus principales actividades se concentran en 17 plantas de manufactura, 5 centros de servicio, un Centro Global de Operaciones y un Centro de Ingeniería Avanzada, con una fuerza laboral de 1,800 ingenieros mexicanos.

La labor de Speranzini ha sido determinante en consolidar el enfoque regional con la educación en el centro de sus actividades, además ha sido artífice clave en el impulso a una multitud de mejoras para consolidar la llamada Excelencia Comercial, uno de los objetivos de la empresa dirigidos al crecimiento sustentable de la región.

Sumado a esto, el directivo brasileño ha sido pieza clave en la redefinición del go to market en Latinoamérica, estrategia que en buena medida explica su liderazgo en el enclave.

Speranzini tiene más de tres décadas de experiencia en el mercado B2B, dos de estas en el segmento de salud. Se unió a las filas del consorcio en 2011 como Gerente General de Healthcare Systems para América Latina, para después ocupar la Vicepresidencia Comercial.