Tania Ortiz dirige la única empresa de energía cotizada en BMV.

Luego de dos décadas de trabajar en Infraestructura Energética Nova (IEnova), Tania Ortiz Mena es una de las ejecutivas que conocen las entrañas de esta sólida compañía desde su nacimiento, y pieza clave en su estrategia de negocio.

“Es una empresa que conozco tan bien como a mis hijos; me ha tocado ver cada proyecto, desde la conceptualización inicial, el análisis de los modelos financieros, el esquema regulatorio, hasta que se toma una decisión de inversión”, afirma.

Destaca que, por la naturaleza de sus negocios, cada proyecto puede demorar hasta cuatro años en desarrollo y construcción, para finalmente verlos en operación.

IEnova es uno de los puntales del desarrollo del país con una inversión de $5.73 millones de dólares (MDD) en proyectos de inversión en los renglones de comunidad, medio ambiente, salud, y seguridad y cumplimiento. Además de $1,537 MDD inyectados a energías renovables, y un total de activos que, al cierre de 2018, alcanzaban los 8,769 MDD.

La ejecutiva recuerda que, cuando tomó la Dirección General de la compañía, se encontró con una coyuntura muy particular en el sector energético.

“México necesita tener un abasto suficiente de energía para que nuestras industrias y economía crezcan, y para crear empleo”.

Destaca que su llegada al timón de IEnova coincidió con el cambio de gobierno en México que introdujo una ideología distinta a la de administraciones anteriores, particularmente en temas de energía, lo cual significó un reto importante y lo resume en cómo IEnova contribuye al modelo de crecimiento económico del país.

“Somos de las empresas más antiguas del sector; tenemos más de 20 años invirtiendo en México y somos la única empresa de energía que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Hemos tenido un ritmo de crecimiento constante”, explica.

CAPITAL HUMANO DE ALTO NIVEL

De acuerdo con Tania Ortiz Mena, el crecimiento de IEnova se debe, entre otras cosas, a la labor de un talentoso equipo de trabajo que se caracteriza por contar con una alta capacidad para identificar las oportunidades de inversión, además de una rápida reacción para identificar y satisfacer las necesidades del mercado.

Comenta la estratega que una de las mayores necesidades del país es contar con el suficiente abasto de energía para que las industrias mexicanas puedan ser competitivas en el mundo dado que México se distingue por su vocación manufacturera.

“IEnova desarrolla infraestructura de energía, desde gasoductos hasta plantas de generación, terminales de refinados, y sistemas de distribución. Todo eso permite el abasto eficiente de energía a nuestro país. Hay un vínculo entre lo que hacemos y el crecimiento y desarrollo de México”, puntualiza.

La empresa desarrolla infraestructura en toda la cadena de valor del sector energético. En un inicio sus esfuerzos se centraban en el negocio de gas natural, construyendo y operando gasoductos y sistemas de distribución en las ciudades. Hoy, después de evolucionar su oferta de mercado, se enfoca en energía renovable, sector clave no sólo en términos de sustentabilidad, sino también en eficiencia económica para la industria.

“Hemos estado buscando a los grandes industriales de México, como DeAcero, Cemex, Autlán, Liverpool y Femsa. Estamos desarrollando plantas de generación solar y eólica para estos grandes consumidores”, subraya, y añade que también crecen notablemente en el segmento de terminales de productos refinados que la experta explica líneas abajo.

CLAVES EN ABASTO ENERGÉTICO

Tania Ortiz Mena alerta en que México no solo es deficitario en gasolina y diésel, sino que además carece de infraestructura suficiente para el abasto del mercado, lo que significa que cualquier interrupción en algún ducto puede afectar a toda la cadena de suministro de esos energéticos.

Para ello, comenta, en IEnova han encontrado la oportunidad de desarrollar terminales de productos refinados.

“Estamos haciendo un sistema muy importante en Veracruz, que va a ser la terminal de productos refinados más grande del Golfo de México que nos va a permitir traer gasolina desde Estados Unidos, descargarla en el Puerto de Veracruz, y llevarla por tren hacia otras dos terminales que estamos construyendo en Puebla y Valle de México”, detalla.

A esto se suma una terminal en el Pacífico, en Manzanillo, que servirá para importar gasolina y llevarla a Guadalajara, vía ferrocarril.

La empresaria subraya que el proyecto más importante que actualmente desarrolla IEnova es una planta de licuefacción de gas natural, en Ensenada, Baja California, diseñada para importar gas de Estados Unidos, licuarlo, y enviarlo por barco a zonas remotas. Sin duda una muy importante iniciativa que tomará varios años en consolidarse.

De acuerdo con Tania Ortiz Mena, IEnova lleva dos décadas siendo startup porque cada año crece más y se transforma para competir en diversas líneas de negocio y participar en nuevas geografías. Esto ha obligado a la empresa a establecer metas y una comunicación clara para determinar cuáles son las prioridades.

“Las eficiencias se generan en la experiencia del equipo. Tenemos expertos en temas de desarrollo, ambientales, sociales, regulatorios, ingeniería, construcción, y operación. La clave ha estado en traducir estas capacidades que desarrollamos originalmente en un segmento de negocios, que era infraestructura de gas natural, a otros, y posicionarnos como líderes en esos segmentos”, asegura.

Esa experiencia del equipo profesional de IEnova es, a decir de Tania Ortiz Mena, una de sus grandes diferencias frente a la competencia. Y es que se despliega de manera integral para asumir funciones que tradicionalmente son subcontratadas, como las enfocadas en ingeniería, permisos, supervisión, o medioambiente, por citar algunas. Sumado a esto destaca la disciplina corporativa que han consolidado.

“Tomamos decisiones de inversión una vez que tenemos contratos de largo plazo con clientes que, en cierta manera, nos garantizan la rentabilidad de los proyectos”, afirma.

ALIANZAS Y EFECTIVA CADENA DE SUMINISTRO

Si bien su fuerza interna es determinante para el éxito del negocio, IEnova subcontrata insumos clave para mantener la eficiencia de sus actividades, que se centran en construcción y materiales, entre los que se cuentan ductos, tanques, turbinas, paneles, aerogeneradores, entre otros.

“Hablando de cadena de suministro tenemos políticas muy claras para la adquisición de bienes y servicios. Siempre buscamos concursar; tenemos comités donde grupos interdisciplinarios evalúan lo que se va a contratar, por qué, y a qué precio”. Hace hincapié en que siempre dan preferencia a contratistas asentados en las localidades donde desarrollan los proyectos, primero a nivel ciudad, luego estado y finalmente país.

Dado que los proyectos en materia energética son de largo plazo, considerando al menos cinco años en su periodo de desarrollo y construcción y una operación de décadas, las alianzas estratégicas revisten una importancia fundamental porque la experiencia probada de un proveedor es clave en el éxito de los proyectos.

“Buscamos alianzas con empresas que tengan planes de muy largo plazo y, segundo, están los socios estratégicos que seleccionamos en función de necesidades específicas de los proyectos”, aclara.

La estratega explica que para registrase como proveedor de IEnova, las empresas están sujetas a un proceso de revisión tanto de sus capacidades técnicas como de su solidez financiera porque existen proyectos que requieren flujos importantes para fondearse. A esto se le suma una exhaustiva revisión en términos de ética corporativa, lo cual implica checar que su historial esté libre de demandas o investigaciones; asimismo dan cuenta de sus políticas de seguridad y salud.

Luego de más de 20 años de un exitoso historial y alta reputación corporativa en la industria, IEnova ha demostrado ser ente fundamental en el impulso de la economía mexicana con el desarrollo de infraestructura encaminada a garantizar el abasto de energía.

“Somos más de 1,300 personas y todas estamos muy orgullosas de trabajar aquí. Somos disciplinados y hacemos las cosas bien; hacemos lo correcto”, concluye Tania Ortiz Mena.