Carlos Rodríguez-Pastor lidera el más grande conglomerado de negocios en Perú.

 

Trabajan en equipo: Urbi detecta terrenos a bajo precio que suman valor a largo plazo, Interseguro sopesa la compra, calcula el valor a futuro, asegura las responsabilidades asumidas con sus clientes, y al mismo tiempo financia la estrategia retail del grupo. Así operan dos de las empresas de Intercorp, que dirige Carlos Rodríguez-Pastor Persivale (CRP), de 60 años.

Intercorp es un conglomerado de empresas multinacionales de origen peruano cuyo líder es el hombre más rico del Perú, CRP, según Forbes.

Las empresas que integran el grupo empresarial están repartidas en distintos rubros como banca y seguros, retail (supermercados y centros comerciales), hotelería, restaurantes, inmobiliarias, educación, administración y cines.

Además, Intercorp tiene participación en la empresa de loterías Intralot, en ella están marcas importantes como Tinka, Kábala, Ganagol, Te Apuesto y Gana Diario.

El conglomerado también cuenta con Express Net, Provis Alimentación y la inmobiliaria Urbi. Según Forbes, el hombre más rico en Perú es CRP, quien aumentó su fortuna de $3,400 millones de dólares a $4,100 millones.

El empresario escaló 201 posiciones y se ubica actualmente en el lugar 478.

Rodríguez-Pastor es dueño del holding peruano InRetail, el cual posee supermercados, centros comerciales y farmacias, como también la empresa de banca y seguros Intercorp Financial Services.

CRP fundó el grupo Nexus que tiene inversiones en cadenas de cines, comida rápida, escuelas, universidades y hoteles. Hombre versátil y con el ojo entrenado para detectar negocios, CRP recibió su licenciatura de la Universidad de California, en Berkeley y un MBA del Dartmouth College.

ORÍGENES CON PROSAPIA

Era 1990. Tras un desastroso decenio para Perú, Bank of América decidió retirarse del país y le vendió su sucursal al padre de CRP, Carlos Rodríguez-Pastor Mendoza. Para tal compra se asoció con Alfonso Brazzini y renombraron el banco como Banco Interandino.

Rodríguez-Pastor Mendoza creía que en Perú se abrirían grandes oportunidades y no se equivocó.

Contactos políticos que hizo y la buena fortuna le consiguieron que en 1994 reapareciera públicamente con la adquisición del Banco Internacional del Perú por $51 millones de dólares. Hasta entonces, el banco era estatal y fue el primero en su tipo en ser privatizado.

Como parte de su equipo, Rodríguez-Pastor Mendoza incorporó a su hijo CRP, quien un año antes había logrado establecer una sucursal de fondos de cobertura para mercados emergentes del Banco Santander en Nueva York, llamado Inversiones Nuevo Mundo.

Antes de dar ese salto, había trabajado para Citigroup en Nueva York desde 1989 hasta 1993, en donde fue responsable de las ventas en mercados emergentes y la mesa de operaciones. Su experiencia en el fondo de cobertura y en Citigroup, así como su trabajo en Wells Fargo, donde laboró como cajero en una sucursal una década antes, le daría una visión distinta sobre el negocio bancario y esto se vería reflejado luego en sus decisiones en Intercorp, por ejemplo, cuando nombró como gerente general del banco a Ismael Benavides.

Tan solo un año después de lograr la compra de Interbank, Rodríguez-Pastor Mendoza sufrió un paro cardiaco mientras se ejercitaba en un hotel de Detroit, unas horas después entró en coma y falleció.

Tanto su padre como su abuelo han sido una indiscutible influencia para CRP.

“No era solo mi padre, también era mi mejor amigo y respetaba lo que yo hacía… siempre estuvimos juntos y eso es algo que extraño mucho”, dijo en octubre de 1995, cuando intentaba apaciguar los rumores de que el banco se vendería tras la muerte de su progenitor.

Sin embargo, no fue así. Si bien se esperaba que su padre y sus socios repotenciaran el banco y luego lo vendieran para generar utilidades y con ellas repetir la historia con otras empresas, CRP decidió quedarse con Interbank.

NEGOCITO DE MILES

Desde su despacho, en el piso 19º de una torre en Lima, CRP dirige Intercorp, uno de los conglomerados empresariales más ambiciosos y de más rápida expansión de Perú.

En la actualidad, el holding Intercorp es dueño del cuarto banco más grande de Perú (Interbank), una compañía de seguros (Interseguro), una cadena de supermercados e hipermercados con alrededor de 60 tiendas en todo el país (Plaza Vea y Vivanda), una cadena de tiendas por departamentos (Oeschle), multicines, farmacias e incluso franquicias de comida rápida, como las hamburgueserías Bembos y la cadena de pollo a la brasa Don Belisario.

El consorcio empresarial también ha entrado en el sector de la educación, con las escuelas Innova Schools y una universidad; y en la hostelería, con la cadena Casa Andina.

Una de sus más recientes operaciones fue la adquisición de 80% de la marca de loterías Intralot, por una cantidad que no se dio a conocer. Toda esta expansión -concretada en menos de dos décadas- ha hecho de Intercorp uno de los grupos empresariales más importantes e influyentes de Perú.

Como la mayoría de líderes empresariales peruanos, CRP es un personaje de un perfil bajísimo, que solamente ha dado una entrevista a un medio de comunicación en su vida y rara vez hace declaraciones públicas.

“Prefiere que sus empresas hablen por él”, es una frase recurrente en los perfiles que la prensa peruana ha escrito de él.

Su meta resulta clara a la vista de las declaraciones de sus colaboradores cercanos y del perfil de sus apuestas: desde que asumió el control, CRP tuvo claro que el banco iba a ser la base para el lanzamiento de una serie de negocios.

Con esa intención se creó Nexus Group, la unidad de negocios, mientras que la parte financiera quedó bajo el paraguas de Intercorp Financial Services (IFS), que agrupa a Interbank, Interseguro e Intéligo, la compañía de gestión de patrimonios del grupo.

En general, para los analistas está claro que Intercorp apuesta por el crecimiento de la clase media peruana, y estar bien colocado para participar en todos los aspectos posibles de la vida del consumidor.

Interbank es un claro ejemplo de la orientación al cliente que tiene el grupo. Sus sucursales están concebidas como tiendas que dan la máxima comodidad posible.

En palabras de su gerente general, Luis Felipe Castellanos, su paradigma de cómo debe ser una sucursal bancaria es la cadena de cafeterías Starbucks. Asimismo, tiene oficinas en supermercados y centros comerciales que atienden en horario extendido, hasta las 9 o 10 de la noche, incluso sábados y domingos.

Según el Banco de Inversión Credicorp Capital, Interbank fue el banco más rentable de América Latina, con un rendimiento sobre patrimonio de 23% hace unos años.

Y en el primer semestre de 2016, pese al enfriamiento de la economía peruana, generó un beneficio por $125 millones de dólares. A diferencia de otros grupos empresariales peruanos, Intercorp no parece muy interesado en la internacionalización.

Su prioridad está en buscar oportunidades de negocio dentro del país. Esto, sin duda, tiene que ver con la mirada optimista que tiene su líder respecto al crecimiento nacional.

“Su visión de Perú es que ha iniciado el proceso que décadas atrás comenzaron los países asiáticos y que la onda de crecimiento que se ve hoy en día es a largo plazo”, resume en un perfil la revista Poder. Y la consigna de Intercorp es acompañar ese crecimiento.