Con más de un siglo de existencia, FCAB es liderada exitosamente por Katharina Jenny.

 

Pocos líderes son capaces de llevar las riendas de compañías de grandes dimensiones, a menos que cuenten con un nivel de liderazgo de clase mundial, como es el caso de Katharina Jenny, Gerenta General de Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB).

“Tuve la oportunidad de llegar a una empresa en la cual trabajan 2,000 personas, de las cuales 1,400 son empleados directos”.

Un reto nada fácil, y es que se trata de la emblemática ferroviaria chilena, puntal en transporte y logística de carga, y pieza clave en la industria minera de las regiones norte de Chile y Argentina, así como del sur de Bolivia.

FCAB es la división de transporte integral de carga de Antofagasta PLC, conglomerado chileno que opera en diversas ramas de la economía.

Su labor de transporte se enfoca en cargas para las principales compañías mineras del país entre las que se cuentan productos como ácido sulfúrico, concentrado de cobre, ánodos, cátodos, y minerales que se exportan a través de los puertos de Antofagasta y Mejillones.

Actualmente, explica la directiva, FCAB desarrolla un importante Plan de Reconversión de Patios Ferroviarios para la mejora de la calidad de vida de los habitantes de Antofagasta, y que consta de tres proyectos: Habilitación de Suelos, Traslado Progresivo de Operaciones y Desarrollo Urbano.

“Son 48 hectáreas que vamos a habilitar. Actualmente tienen un uso industrial y serán habilitadas para uso urbano, lo cual es para mí un tremendo desafío”, destaca, y añade que se trata de un gran ejemplo para la industria, y es que se trata de un terreno ubicado en el centro de la ciudad proyectado para un desarrollo urbano futuro con atributos tales como viviendas de calidad, infraestructura urbana, nueva vialidad y mayor cantidad de áreas verdes y, además, el compromiso de otorgarle valor patrimonial a las instalaciones de FCAB.

DIVERSIDAD E INCLUSIÓN

La estrategia de Katharina Jenny, quien llegó a la empresa en julio de 2019, es empujar a la empresa para ser más sostenible, rentable y abierta a la comunidad.

La ejecutiva, además, se ha dado a la tarea de impulsar una política de diversidad e inclusión.

“Formamos a un grupo de mantenedoras ferroviarias, y después el programa de operadoras ferroviarias y esperamos a tener, a fines del 2020 o inicios del 2021, a la primera maquinista mujer en FCAB”, apunta.

Señala que la posición de FCAB es más que sólida, luego de más de un siglo de operación conjunta con las mineras más destacadas del país.

“Este año tenemos programado nuestro budget en siete millones de toneladas, que sería un número histórico para el ferrocarril.

“Todos los años estamos incorporando mayor tonelaje; hemos hecho una renovación importante de nuestras locomotoras, entras las cuales, incorporamos 19 nuevas y ecoeficientes, y vamos a seguir este plan de renovación de flotas”, destaca.

Katharina Jenny hace hincapié en que para los siguientes años es fundamental que FCAB mantenga en alto la calidad operativa de la mano de la innovación, un pilar que la empresa ha reforzado permanentemente.

“El proyecto de reconversión nos invita a trasladar nuestras operaciones a Mejillones. El plan también contempla el traslado secuencial de nuestras instalaciones productivas, dejando sólo la oficina en la ciudad de Antofagasta, y cumplir nuestras labores de mantenimiento en Mejillones, donde llega aproximadamente el 60% de la carga que transportamos”, explica.

Sumado a ello, la compañía ha puesto en marcha un Sistema de Gestión Ambiental en concordancia con las áreas operacionales, además de un fuerte énfasis en la gestión de riesgos.

Subraya que la minería como industria clave en el desarrollo económico, tiene que alinearse a estándares de productividad y sustentabilidad, con ahorros de combustible y reducción de emisiones en CO2.

Lo sabe, luego de una larga experiencia de 16 años de haber trabajado en ese segmento, previo a su actual responsabilidad en FCAB.

“Estudié una carrera de hombres (ingeniería civil en minas) con 84 alumnos, de las cuales éramos cuatro mujeres. Me tocó trabajar en áreas de planificación de corto plazo, seguridad y salud, y siempre he sido minoría.

“El rol en el que estoy lo veo como una oportunidad para poder contribuir a tener equipos más balanceados, más productivos. Está súper demostrado que la incorporación de mujeres ayuda mucho a la productividad de la empresa”.

CERCANÍA CON LOS COLABORADORES

Apunta que su experiencia en la rama de la minería le ha ayudado mucho a establecer un estilo cercano con los trabajadores ferroviarios.

“Al principio llamaba muchísimo la atención que una mujer estuviera a cargo del ferrocarril, siendo que en 130 años de historia nunca hubo una mujer en esta posición, pero cada día es menos tema”, afirma.

Esta destacada líder enfoca las baterías de la compañía hacia el futuro y las dirige a generar un sistema de gestión de los impactos socioambientales que genera la operación del ferrocarril, para lo cual se da a la tarea de realizar un trabajo diario y sistemático, centrado en prevenir, controlar y mitigar el impacto ambiental.

Por añadidura, explica, está iniciando un proceso de maximización de uso de agua y de energía, además de la búsqueda de la excelencia en el desempeño diario de la empresa incorporando los más altos estándares.

Señala que en FCAB están implementando una forma de operar que denominan Sistema Integrado de Gestión de Mantenimiento (SIGMA) que trata de identificar aquellas tareas, en específico, que agregan valor a los procesos que han definido y estandarizado, y cuáles de éstas no lo hacen. Todo con la idea de garantizar la optimización de las operaciones para hacer más productiva a la compañía en el corto plazo.

Sumado a lo anterior, indica que FCAB ha mejorado sensiblemente sus indicadores de seguridad, que hasta hace unos años reportaba un índice de frecuencia (que representa la cantidad accidentes por horas trabajadas) de dos dígitos, y que ahora apenas llega al número cuatro. Explica que este índice (IF) se determina a partir de la cantidad de personas y horas hombre.

“Nosotros hemos tenido la ayuda de pertenecer a un grupo minero (Antofagasta Minerals). Hemos recogido muchos de sus estándares, que son los más adecuados a la operación ferroviaria y cada día estamos implementando estos procesos con muy buenos resultados.

“No hemos tenido accidentes desde 2016”, destaca la directiva, quien es experta en el tema de seguridad y salud, dado que ha dedicado ocho años de su carrera profesional a esos rubros. “Para lograr estos resultados, más allá de implementar estándares, se requiere mucho liderazgo y mantener un contacto directo y constante con la gente”, sostiene.

Una de las enormes diferencias de FCAB frente a su competencia es que es una compañía que forma parte activa de las poblaciones con las que tiene relación “porque la gente vive en las comunidades donde operamos. El 92% de nuestra gente vive en la Región de Antofagasta (minera); y nos relacionamos en el día a día. Es difícil no encontrarse con colegas en alguna actividad. Hemos definido nuestras áreas de influencia donde nos conectamos de una manera mucha más directa, con actividades tangibles”, destaca.

En este sentido, FCAB recientemente concluyó un programa de liderazgo con dirigentes de las juntas vecinales cercanas donde operan con la idea de entregar un mayor número de herramientas de gestión para el desarrollo de su función de una manera más adecuada.

Por otro lado, señala que tantos años de operación con sus clientes les ha empujado a mejorar y modernizar continuamente sus procesos para afianzar relaciones duraderas.

“Nuestros contratos son a muy largo plazo, 10 a 18 años, para potenciar el desarrollo de los proveedores locales. Siempre priorizamos al proveedor local antes que el de otra región y de otro país”, aclara Katharina Jenny.

Gracias a la buena relación que esta empresa ferroviaria tiene con sus socios estratégicos, es que le ha sido posible solicitar locomotoras a medida para el ferrocarril, de acuerdo con las características de sus vías y las toneladas por eje que transportan.

“Contamos con una flota de 71 locomotoras, de las cuales siete llegaron el año antepasado y el año pasado llegaron 12 máquinas nuevas”, explica.

Sumado a la adquisición de las locomotoras, y de carros contenedores para el transporte de graneles, además de mantenimiento de vías adicionales, FCAB desarrolla servicios bimodales (camión – ferrocarril), lo cual le permite consolidar su competitividad bajo estrictos estándares sustentables.

Luego de más de un siglo de operación ininterrumpida, y bajo el liderazgo de una experta estratega como Katharina Jenny, FCAB es clave en el desarrollo económico de Chile y ejemplo a seguir en Latinoamérica.

Su enorme músculo le permite transportar 6.1 millones de toneladas anuales de carga por vía ferroviaria y terrestre, lo que la posiciona como compañía determinante en el desarrollo regional, y puntal en innovación, tecnología, responsabilidad social, y operativa, bajo los más altos parámetros medioambientales. Sin duda, sus vías tienen muchos capítulos exitosos que recorrer en el futuro próximo.