Pueblo Bonito Golf & Spa Resorts basa su éxito en la visión de su Director General, Alberto Coppel.

Cuando a Alberto Coppel, conocido por todos como Pepe, Director General de los hotels Pueblo Bonito Golf & Spa Resorts, se le pregunta cuál es el secreto del éxito de su compañía, su respuesta es categórica: la gente. Para este empresario sinaloense, un líder debe buscar el crecimiento de sus colaboradores, tanto en lo profesional como en lo personal. Por eso, trabajan de la mano de terapeutas en cinco áreas de desarrollo integral: mental, física, emocional, social y espiritual.

“Yo amo el desarrollo humano y creo firmemente que cuando una persona se siente mejor, puede ser un mejor profesional. Si el colaborador está bien, va a enamorar al cliente”, señala. Para ello considera que el mensaje clave es no poner al colaborador como el número de la nómina, sino al ser humano en el centro. “Al final de la historia, son las personas las que van a hacer o deshacer tu empresa”, destaca, y atribuye este factor como uno de sus grandes diferenciadores en la industria. Un ejemplo flagrante es que cuando sus colaboradores se van a otra compañía, “ocho de cada 10 quieren volver”, señala Coppel, quien está convencido que en primer lugar siempre debe estar el bienestar de su capital humano.

“No necesariamente tienen que estar de acuerdo todos con todos, pero sí puede haber un denominador común que es el respeto y cuando logras eso, entonces vas a hacer que esa persona en verdad pueda estar en condiciones de trabajar en equipo”, destaca.

 

ADAPTACIÓN ES EVOLUCIÓN

Con la llegada de nuevas tecnologías, las agencias de viaje fueron reemplazadas por plataformas en línea. Estos cambios permitieron que la industria hotelera se volviera más flexible. El primer paradigma fue el “todo incluido”, pues entonces, la competencia les advertía que: “Eres un hotel o eres un all inclusive, pero no puedes estar en el medio. La forma de competir con las demás compañías es ofreciendo más opciones para que los clientes puedan armar un producto que satisfaga todas sus necesidades, como un ‘traje a la medida’”, dijo Coppel.

Grupo Pueblo Bonito está a la vanguardia en tendencias tecnológicas con la adopción de sofisticados sistemas de call center para atender a un creciente número de clientes, una  avanzada plataforma Wifi, sistemas en línea, centros de consumo con alta tecnología; todos estos ingredientes sustentan su importante huella en la llamada industria sin chimeneas donde han sabido sacar ventaja y diferenciarse hasta alcanzar la excelencia operacional y convertirse en ejemplo a seguir en el mundo. La experiencia le ha enseñado a este ejecutivo que la diferencia está en el detalle. “En estos tiempos es más importante el Wifi que las amenidades en la habitación. Si la red no funciona, el cliente te quiere matar”, destaca Coppel.

 

ESTRATEGIA E INNOVACIÓN

Coppel ha liderado una descentralización de las operaciones del grupo. Algunas de las divisiones que se independizaron son el área comercial, la constructora y recientemente la lavandería.

“Somos como una ciudad, compramos de todo, desde luz, uniformes, blancos, alimentos, bebidas, abarrotes, tecnología, pintura, mobiliario, carpintería, entre otros”, señala el empresario.

La mentalidad de Pueblo Bonito es ver a los proveedores como socios, planteando la relación como un matrimonio en el que juntos buscamos las mejores estrategias, lo que se ve reflejado en eficiencia, gasto y consumo.

“He empujado al equipo a que no se fije únicamente en quién te vende más barato, sino que son más importantes sus plataformas de servicio, la atención al cliente y la capacitación que desarrollan con ellos. Yo busco eficiencia para mejorar costos, sin sacrificar calidad. El gran reto es mantener la calidad a un menor costo y que el cliente perciba ese valor agregado”, advierte.

El nuevo reto de Grupo Pueblo Bonito es su actual concentración geográfica en Los Cabos y en Mazatlán, por eso el plan de crecimiento para los próximos 10 años es establecerse en San Miguel de Allende, el Caribe y Europa, entre otros.

“La idea es darle la flexibilidad a los clientes de elegir otras opciones de destinos; es decir, si yo compré una semana en puntos, puedo usar dos días en una ciudad y cinco días en otra”, concluye el ejecutivo.

En una industria tan competida, el talento y la innovación son elementos clave. Cuando se trata de marcar tendencia, un CEO de la talla de Alberto Coppel es justo quien mejor puede conducir el destino de una empresa y qué mejor que con el valor más grande: el capital humano. Poderoso activo con el que este gigante desarrollador hotelero ha conquistado a sus clientes, colaboradores y proveedores para apuntalar un modelo eficiente y exitoso