Nueva era por delante

Nueva era por delante

Juan Javier Hinojosa, director de Pemex Exploración y Producción, es pieza clave en la transformación de la paraestatal.

En la nueva era de la industria energética de México, Pemex Exploración y Producción es empresa clave para detonar el crecimiento que el país requiere, de la mano de una nueva forma de gestión corporativa encabezada por Juan Javier Hinojosa en su papel de Director General.

Cuando en 1980, Juan Javier Hinojosa, ingresaba a Pemex, no pasaba por su mente que unos años después iba a tener una cita con la historia.

Luego de más de 35 años al frente de diversas responsabilidades en la empresa más poderosa de México, hoy es el Director General de Pemex Exploración y Producción (PEP), una de las subsidiarias clave de la paraestatal, y que en este momento guía el camino hacia una nueva era en la industria del país después de la puesta en marcha de la Reforma Energética.

“Lo que me atrajo mucho, en principio, era la posibilidad de instrumentar acciones para tomar ventaja de los mecanismos que ofrece la Reforma Energética y contribuir a esta oportunidad histórica de aportar mi conocimiento a acelerar el proceso de transformación de Pemex en una empresa más eficiente”, afirma tajante.

Destaca la oportunidad que se le presenta a Pemex de asociarse con compañías multinacionales de su talla para conocer procesos y tecnologías distintas.

“Entendemos la problemática de los campos que hemos operado toda la vida, y lo único que nos faltaba era ver dónde existe la tecnología que pudiera mejorar la recuperación de hidrocarburos y, por ende, la rentabilidad”, asegura.

A esto se le suma la ventaja de contar con mayores recursos financieros para desarrollar los proyectos previstos en el tiempo esperado.

“Ser parte de este cambio en la compañía es indudablemente un reto enorme, pero, al mismo tiempo, muy gratificante cuando se ven los resultados”, añade.

Bajo su gestión, el equipo que comanda en PEP se he enfocado a la generación de valor lo cual les ha hecho ganar eficiencia y con ello reportar mejores resultados financieros para la subsidiaria, pese a un entorno en el que los petroprecios han estado por los suelos y los presupuestos gravemente recortados.

Un factor que incidió a favor, especialmente en el primer semestre, es la nula afectación climática lo que permitió que la producción declinara apenas en 12 mil barriles, de los más de 2 millones que se extraen diariamente.

Por si fuera poco, la emisión de gas de las plantas de la paraestatal se ha reducido sensiblemente al pasar de 500 millones de pies cúbicos el año pasado, a unos 200 millones en éste. Es decir 60% menos emisiones al ambiente gracias a la instalación de infraestructura.

“Recientemente PEP fue reconocido por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, con el premio al alto desempeño en seguridad, salud y protección ambiental por haber logrado en 2016 el índice de frecuencia de accidentes más bajo de la historia”, comenta Hinojosa.

La seguridad y el medio ambiente, añadió, son factores especialmente tomados en cuenta, por ello sus procesos de exploración y producción se ciñen bajo altos estándares de calidad para reducir las emisiones de gas invernadero.

De acuerdo con el directivo, este momento sui géneris en la vida de la petrolera le permite aprovechar lo mejor de su experiencia de la época como empresa monopólica en el sector para utilizarlo estratégicamente en este nuevo momento y determinar en qué áreas mantenerse igual y en cuáles otras unir fuerzas con otros jugadores y compartir riesgos con las nuevas reglas que ofrece el naciente mercado energético en México.

Para los próximos tres a cinco años, Hinojosa acelera motores con la intención de agilizar el crecimiento de la paraestatal, elemento clave en su hoja de ruta.

“Es importante seguir invirtiendo en exploración a fin de mantener el descubrimiento de reservas por arriba de los mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente por año, ya que esos descubrimientos son los que nos darán los ingresos en el mediano y largo plazos”, subraya.

Explica que basa su estrategia en el crecimiento en la producción y rentabilidad a base de asociaciones para aprovechar la oportunidad que esto genera en torno a generar mayor capacidad tecnológica y de inversión de socios potenciales. Con ello, espera mejorar el desarrollo de las reservas y garantizar la sustentabilidad financiera de la subsidiaria.

Por lo pronto el empresario se da a la tarea de mejorar sus procesos tanto internos como externos, con la finalidad de hacer eficientes sus procesos de administración de contratos de exploración y extracción “que incluya gobernabilidad, procesos, e infraestructura de tecnologías de la información que permitan una mayor productividad y control de las operaciones”, detalla.

Asegura que están trabajando para hacer de PEP un objetivo cada vez más robusto para hacer negocios en común.

Sumado a lo anterior, considera determinante que las áreas relacionadas a regulación terminen de optimizar sus procesos para evitar redundancias y tiempos muertos a los operadores de exploración y producción.

Señala que consistentemente trabajan en la optimización de procesos, para lo cual se promueve la interacción de los equipos y la colaboración de áreas con lo que han asegurado economizar recursos y agilizar procesos operativos claves.

Por otra parte, explica que sus proveedores son más bien socios estratégicos y partícipes de sus programas operativos, así como en la toma de talleres de trabajo conjuntos y retroalimentación de resultados.

“Este tipo de trabajo de la mano nos ha permitido reducir el costo de mantenimiento cerca del 10% en 2017”, argumenta Hinojosa.

Para este ingeniero petrolero, egresado de la UNAM y con estudios de posgrado en el ITESM, una de las grandes ventajas competitivas de PEP es la experiencia de sus cuadros técnicos y su amor a la camiseta.

“Si a esto aunamos herramientas que siempre ha tenido la empresa como capacitación, enfoque estratégico, sistemas de seguridad industrial y protección ambiental, que son punta de lanza internacional, y los conjuntamos con eficiencia operacional, enfoque en rentabilidad, colaboración entre equipos y socios, estamos amalgamando una empresa productiva con mejores resultados cada día”, afirma.

Concluye que una más de sus tareas estratégicas es enfocarse en las áreas críticas de sus instalaciones con el reforzamiento constante de la inspección de los equipos, a la par de buscar alternativas de inversión para coadyuvar en el desarrollo de sus actividades en Títulos de Asignación de manera rentable y sustentable.

En esta nueva era del mercado energético en México, una subsidiaria como PEP se convierte en el agente clave para la competitividad y desarrollo de todo un ecosistema productivo que vive hoy oportunidades nunca antes vista. En este capítulo, Juan Javier Hinojosa todavía tiene muchas historias por escribir.