Carlos Barrientos lidera exitosamente al gigante de PETROPERÚ.

Por Sebastián Villamil

Luego de más de dos décadas de experiencia en el sector privado, Carlos Barrientos decidió integrarse a PETROPERÚ, empresa pública a la que le podría aportar su conocimiento en torno a eficiencia operacional y transparencia en las tareas del consorcio que se centran en transporte, refinación, distribución, y comercialización de combustibles y otros derivados del petróleo.

“En el mundo privado el gobierno corporativo era una herramienta bastante interesante de gestión, algo que la empresa estatal demanda mucho”, asegura Barrientos quien funge como Gerente General de la compañía.

Este líder industrial destaca la enorme importancia que una compañía de las dimensiones de PETROPERÚ significa para el país andino, con presencia en todo el territorio nacional, en el que operan tres refinerías operativas en puntos estratégicos: Iquitos, Talara y Conchán, además del Oleoducto Norperuano, un gigante de más de 1,000 kilómetros de longitud que transporta petróleo crudo desde la selva hasta el Pacífico, además de una red de más de 640 estaciones de servicio afiliadas.

PETROPERÚ, con 50% de participación de mercado, lidera el segmento de combustibles líquidos en el país.

“Al ser empresa del Estado tenemos la misión de abastecer las regiones donde normalmente no atiende el sector privado; gran parte es la Amazonía que es 47% del territorio nacional y, además, tenemos zonas por encima de los 4,000 metros sobre el nivel del mar donde abastecemos combustible”, explica.

La compañía realiza un proceso de planeamiento estratégico enfocado en el siguiente quinquenio para lo cual ha incorporado nuevos objetivos vinculados a convertirse en una empresa de energía y asociaciones con el sector privado.

A esto se suma el reto de concluir la construcción de la nueva refinería de Talara, el mayor proyecto de infraestructura de la última década en el Perú, además de la actualización tecnológica del Oleoducto Norperuano.

“Para eso tenemos un nuevo contrato social entre las comunidades y federaciones nativas (empresas y Estado) para aumentar la exploración, mejorar la distribución, y optimizar los beneficios de la explotación petrolera, de tal manera que el oleoducto sea un eje importante para la industria del petróleo”, asegura.

Otro de sus objetivos es avanzar en las actividades que realizan para la transportación de crudo ecuatoriano, a través del Oleoducto Norperuano, para lo cual han firmado un importante convenio con Petroamazonas EP.

A esto se suman actividades de modernización enfocadas a mejorar y ampliar la capacidad de las plantas de ventas con islas multipropósitos y sistemas automatizados, en un esfuerzo por incorporar tecnología de punta a lo largo de toda la cadena de valor de su negocio.

Su nueva refinería de Talara es el mejor ejemplo de la preocupación de PETROPERÚ por incorporar tecnología de punta en procesos de refinación con lo que podrá producir combustible calidad Euro 6, que supone incorporación de nuevo conocimiento a la nación sudamericana.

“Nuestro objetivo es concluir el proyecto en el primer trimestre de 2021 e incorporar el Euro 6 probablemente en dos años más, con lo cual tendremos una refinería en la región de última tecnología con emisiones de vanguardia”, detalla.

PROVEEDORES CALIFICADOS

Subraya que para el suministro de sus insumos han creado una base de datos de proveedores calificados.

A través de una empresa externa realizan una acuciosa evaluación de quienes pretender unirse a la cadena de proveeduría, lo cual les asegura que los postulantes cuenten con servicios adecuados a sus necesidades.

Además, PETROPERÚ ha introducido un mecanismo de compras corporativas de insumos que le permite a la compañía generar significativos ahorros y eficiencias en sus operaciones.

Carlos Barrientos apunta que PETROPERÚ se distingue por ser uno de los mejores pagadores del mercado en su cadena de suministro, que integra importaciones de crudo para refinar y productos terminados (refinados).

“Tenemos muy buena relación con proveedores nacionales y extranjeros. Hemos transparentado nuestros procesos de adquisiciones en el mercado local e internacional de hidrocarburos y somos la única empresa en el mercado local que tiene una página web donde se describen todos los procedimientos de compras de hidrocarburos y combustibles, así como los resultados de estos procesos”, detalla.

El directivo es un convencido de que las relaciones estratégicas les ayudan a ser más eficientes en términos de costos de productos, servicios, tramitología y procedimientos.

Esto, a su entender, les ayuda a consolidar lazos de largo plazo a diferencia de los de corto término que, al final, sólo se traducen en vínculos más transaccionales que relacionales.

Uno de los ejemplos de esta buena relación es la que han consolidado con el sector del transporte.

“Promovemos mucho el crecimiento de nuestros transportistas. Tenemos toda una estructura para ayudarlos a que sean cada vez mejores y cumplan con sus estándares.

“Como movemos hidrocarburos a lo largo de todo el territorio nacional, es muy importante que implementen mucha seguridad”, advierte.

Señala que otros socios clave en su negocio son las comunidades con las que tienen relación, con quienes desarrollan tareas de sostenibilidad para que las operaciones de PETROPERÚ se conviertan en parte de su vida diaria y que, gracias a su presencia, se vean beneficiados.

“Entre 10 y 15 empresas son nuestros socios estratégicos, entre transportistas, las comunidades más importantes, y los proveedores que tenemos localmente”, comenta.

Destaca que cuentan con excelentes relaciones comerciales con empresas de países vecinos como Ecopetrol en Colombia, Petroamazonas EP de Ecuador, ENAP de Chile, con quienes recientemente firmaron un convenio de colaboración que les permite el intercambio de expertises para la mejora de los procesos que realizan en común.

Se unen a estos acuerdos, convenios con la Marina de Guerra, para obtener facilidades en el uso de infraestructura portuaria, además de la construcción de 12 barcazas con la que realizan toda la navegación fluvial de manera segura. Esto le garantiza a PETROPERÚ una alta calificación que les genera un importante respaldo para sus representaciones comerciales.

En torno a gestión de talento, destaca Carlos Barrientos, la empresa se enfoca en la elevación constante de la formación profesional de sus colaboradores, además de una evaluación de resultados en base a una política salarial que gira en función de la productividad del trabajador y que hace que la meritocracia sea parte fundamental de la compañía.

Dado que PETROPERÚ es una compañía con una cultura muy particular, la tarea de modernizarla puede llevar unos tres años o más, sin embargo, ya están en esa labor con la seguridad de que será el eje de los cambios importantes a futuro.

Barrientos hace hincapié en que una de sus fortalezas es el hecho de contar con una sólida infraestructura a lo largo del país y que continuamente inyectan inversión, no solo en ese rubro, sino también en capital humano.

“De la mano de la gestión social y ambiental nos da un resultado bastante interesante en cuanto a sostenibilidad a largo plazo. Estamos armando toda la ecuación para que la compañía sea, no solamente sostenible sino también rentable”, asegura.

Para Carlos Barrientos la seguridad en las operaciones es uno de los pilares fundamentales en los que PETROPERÚ se sostiene dada la naturaleza de la industria en la que participa y que forma parte de la cultura de la compañía, en la que laboran más de 2,700 personas.

“Nuestra prioridad es que no le pase nada a cada uno de los que venimos a trabajar o que estamos en las operaciones”, puntualiza.

Sumadas a esta obligación están las gestiones social y medioambiental, partes sustanciales de sus operaciones para garantizar la sostenibilidad, y el desarrollo humano; por ello implementan un programa permanente de transferencia de conocimiento y aprendizaje de distintas realidades dentro de la empresa para asegurar la mayor eficiencia posible.

Desde su fundación, en 1969, PETROPERÚ ha logrado mantener su compromiso de abastecer de combustible al país con los más altos estándares de compromiso social, medioambiental y financiero que lo hacen pieza clave en el crecimiento de la economía del Perú y de Latinoamérica.