Desde junio del 2017, Nozum Harada está al frente de Hino Motors Sales México para impulsar su crecimiento a mediano plazo.

Ocupa el cargo de presidente y director general de Hino Motors Sales México en esta geografía, luego de un brillante desempeño en la japonesa Mitsui Company, su nombre es Nosumu Harada, y llegó con la encomienda de inyectarle anabólicos a sus ventas en el mercado, país en el que la marca enfrenta el reto de ganar, cada día, mayor participación en una industria que corre a altas revoluciones.

Hino Motors tiene en Harada el as bajo la manga con el que confía cumplir sus exigentes metas para la región, especialmente porque se trata de una compañía que ha demostrado saber utilizar el músculo a la hora de competir. Su fortaleza internacional así lo demuestra.

“Hino tiene gran capacidad para la expansión: en Indonesia tenemos 60% de participación de mercado, en Tailandia y Japón 45%, Canadá 43%, en cambio en México 5%, porque nuestra historia aquí es muy reciente, apenas llevamos 10 años de presencia”, explica el estratega.

A lo largo de esta década, subraya, la huella de la compañía se ha asentado de manera creciente, y cada vez se acercan a más y mejores clientes. Eso les ha permitido evolucionar hacia una nueva etapa superando el escalón de preparación para subir al siguiente que es el del crecimiento de las ventas, por eso, ahora dirige sus baterías a sumar números en la caja registradora haciendo énfasis en la calidad del producto, servicio, y atención a clientes.

Hino vendió en México 2,800 unidades durante 2016 y 3,200 el año pasado, cifras que los hace pensar que cuentan con la capacidad de crecer sustancialmente a mediano plazo, por lo que se fijaron la meta de llegar a las 5,000 unidades para 2020.

Sus expectativas en el renglón de postventa también son altas, luego de haber registrado, en 2015; la entrada de 20 mil unidades a sus talleres; 27 mil en 2016, el año pasado 36 mil, y con una meta de 100 mil unidades para el 2020.

“Nuestro objetivo para satisfacer al cliente es no paralizar la operación. Para ello colocamos 100 puntos de servicio a nivel nacional en México con la misma calidad y precio”, subraya el empresario.

“Para esta tarea, es fundamental mantener el abasto de componentes y piezas para las unidades. Para mí, el taller es la clínica, el mecánico el doctor, y las refacciones las medicinas. Para que éstas no falten vamos a establecer tres almacenes; ahora sólo tenemos uno en la Ciudad de México, pero vamos a abrir en Monterrey y Cancún, con los que queremos cubrir las 24 horas de distribución de refacciones para no paralizar las operaciones de nuestros clientes”, señala Harada, quién, además, espera mantener el crecimiento anual de unidades en un rango de entre 25 y 30 por ciento.

 

INNOVACIÓN PARA GANAR

Hino sabe que la tecnología es una poderosa arma para sumar puntos en el pay de la participación de mercado, y más si se desarrolla de la mano de las tendencias marcadas por los consumidores. Para ello, a pesar de ya contar con unidades equipadas con motores híbridos, están lanzando otro con la misma tecnología, pero más chico dado que tiene un peso bruto de 4.5 toneladas.

“Ofrece dos ventajas, uno es el rendimiento del motor que es mejor en 25%, comparado al de diésel y es que, con el programa Hoy no circula, el camión puede transitar cinco días a la semana, en lugar de cuatro como los otros”, detalla el directivo.

Aunque la inversión inicial para adquirir este tipo de camiones es 50% más alta, lo cierto es que luego de recorrer 60 mil kilómetros al año, el cliente recupera la diferencia de lo que pagó en el costo inicial.

“En los híbridos estamos dando siete años de garantía y, a diferencia de la competencia, Hino tiene en estos vehículos bolsa de aire para el conductor”, asegura.

Esta determinación de desarrollar un camión ligero con buena capacidad de carga va de la mano de la transformación de la industria que vislumbra un futuro con unidades grandes y pequeñas convergiendo en las ciudades y en el que, según Harada, eventualmente existirá un reglamento que exija vehículos de menores dimensiones en rutas urbanas.

“En camiones grandes tenemos la Serie 500 y estamos por lanzar otro mayor que es la Serie 700, que vamos a traer a México considerando el crecimiento del mercado; traemos lo que requiere el cliente”, asegura, y destaca que esta tarea la explica muy bien su eslogan dirigido al consumidor: Nuestra meta es tu sonrisa.

Una parte importante en el plan de Hino es involucrarse a fondo con todos los actores en el medio del transporte, como conductores, jefes de ruta, dueños de concesionarias, vendedores, y con la cadena de suministro.

“Queremos ser socios de negocio tanto de nuestros proveedores como de nuestros clientes y queremos que sus negocios mejoren. La cadena no sólo debe concentrarse en que sean felices. El producto de Hino tiene que contribuir para cumplir con el eslogan”, argumenta.

Sin duda la cadena de suministro es factor clave en su negocio, y es que los camiones con los que compiten cuentan con 25 mil piezas de refacciones y para cada una tienen proveedores.

“No nos estamos limitando solamente a proveeduría de Japón porque el mercado es distinto y tenemos que respetar los requerimientos de los clientes por países; por eso ampliamos las alternativas de proveedores a nivel internacional”, abundó.

Con un conductor como Nozomu Harada al volante, Hino Motors Sales México está segura de pisar el acelerador en una creciente competencia en el mercado. Por lo pronto, la carretera los espera con retos que planean superar con una estrategia enfocada en la felicidad de sus clientes. Para ello, optan por el carril de alta velocidad.