Volvo lidera el camino

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Volvo lidera el camino

Rafael Kisel, CEO de Volvo Buses México, genera tecnología para fabricar autobuses más cómodos.

Anne Hidalgo, la alcaldesa de París, tomó la decisión. Desea que su ciudad deje de ser famosa por los niveles de contaminación y anunció el plan para prohibir completamente el diésel para 2025. También lo harán las ciudades de Madrid, España; Atenas, Grecia; y Ciudad de México, México.

Volvo está orgulloso de ser el único proveedor de soluciones que puede cumplir con el requisito de proporcionar autobuses híbridos y eléctricos. De hecho, la empresa sueca ha previsto este desarrollo y ahora es capaz de ofrecer la línea de productos completa en sus autobuses de la línea 7900, en híbrido, eléctrico-híbrido y eléctrico.

Volvo Buses considera que las condiciones geográficas y climatológicas de México son ideales para probar nuevas características y capacidades en sus autobuses, que una vez aprobadas incluirán en los autobuses que fabrican para el resto del mundo.

La empresa sueca es una de las mayores fabricantes de autobuses urbanos y foráneos. “La seguridad es primero” es uno de los mantras de los vehículos de Volvo y se incorpora en todo su trabajo. Este principio no sólo es aplicable a sus productos, sino a todo lo que hacen en toda su cadena de valor, desde los trabajadores hasta las comunidades.

 

MÉXICO, EN CARRETERA

La empresa sueca aprovecha la alta demanda de viajes en autobuses de los mexicanos (95%) para ofrecerles todas las características de seguridad y también de comodidad. “Cuando llegué a México vi esta oportunidad para mantener el liderazgo, claro, con los retos de renovar el parque vehicular y en términos de estrategia de crecer la participación de mercado en otras áreas”, explica Rafael Kisel, Presidente de Volvo Group México y Director General de Volvo Buses México.

Incrementar sus ventas en los segmentos mediano y económico en autobuses foráneos (los que realizan viajes entre ciudades), es la meta del ejecutivo, pues ve oportunidad de más crecimiento y donde trabaja con empresas de prosapia. Y claro, en cuanto al tema de transportación masiva de gente en la Ciudad de México, Kisel percibe grandes retos que podrían resolverse con transporte urbano y considera que su marca puede ser parte de ese cambio y convertir a la urbe en un referente de transporte más eficiente y con vehículos que no contribuyan al cambio climático.

Para el corporativo sueco, México sin duda es uno de los cinco mercados más importantes y el más grande en autobuses foráneos (coaches) y quieren incrementar su presencia en autobuses urbanos y Sistemas BRT (Bus Rapid Transit).

Hay otra ventaja que observa Kisel sobre la frecuencia y largas distancias que recorren los mexicanos en autobús. “Este mercado nos da mucha retroalimentación”, dice el ejecutivo. En cuanto a los autobuses que se utilizan en los sistemas BRT, la marca tiene 50% de participación de mercado en todos los sistemas que el país utiliza.

Sin embargo, el sector vive en la incertidumbre en cuanto a que las autoridades, tanto locales como federales, no tienen un plan fijo de renovación de la flota de autobuses. Y sí entienden la necesidad de la transformación y de la transición de vehículos menos contaminantes, pero el plan a largo plazo no está trazado.

 

LA MEJOR TECNOLOGÍA

La tecnología de Volvo, como el chasis B8R y el B8RLE con la categoría Euro 6, es la respuesta efectiva a la contingencia ambiental, ya que no requiere del desarrollo de infraestructura para su operación. Los autobuses a diésel categoría Euro 6 son la mejor opción para el cumplimiento de la norma de emisiones, con las siguientes ventajas:

  • Un autobús a diésel es 42% más eficiente en uso de energía que un autobús a gas natural en razón de contenido energético, peso del vehículo y ciclo de combustión.
  • El diésel genera menos emisiones de CO2 por su mayor eficiencia energética. La fuga de metano es frecuente en la cadena del CNG (Compressed Natural Gas) por lo cual tiene mayor impacto climático.
  • Dependiendo de la tipología vehicular, los autobuses a gas natural tienen un precio mayor hasta de 30%. La menor escala de los motores a gas y fallas en la ignición pueden generar mayores costos de mantenimiento.

Además, Volvo tiene la tecnología para autobuses eléctricos y sus unidades ya ruedan por las calles del mundo. Con ventas de autobuses eléctricos por 4,250 unidades, Volvo obtuvo el liderazgo mundial en el campo de electromovilidad.

“En Volvo estamos orgullosos de ser los líderes en este desarrollo. Como uno de los fabricantes más grandes de autobuses urbanos y foráneos a nivel mundial, tenemos responsabilidad con la sociedad. Estamos seguros de que podemos hacer una diferencia como pioneros en el desarrollo global del transporte sustentable”, dijo Kisel de Volvo Buses.

 

AUTOBUSES MODERNOS

Volvo ha vendido más de 3,300 híbridos, eléctricos- híbridos y completamente eléctricos. Su subsidiaria Nova Bus es responsable de la colocación en el mercado de otros 950 autobuses híbridos. A principios de este año, Volvo registró el pedido individual más grande de autobuses eléctricos híbridos por 90 unidades para las ciudades de Namur y Charleroi, en Bélgica. El desarrollo de producto más reciente es un nuevo autobús eléctrico de 12.2 metros, el Nova Bus LFSe. Las primeras tres unidades de estos autobuses circulan en Montreal, Canadá, desde mayo.

Tal como con los autobuses eléctricos y eléctricos- híbridos de Volvo, las baterías del Nova Bus LFSe se cargan rápidamente con la ayuda de un pantógrafo, a través de una infraestructura de carga instalada en el techo del vehículo. Una carga de tres a seis minutos es suficiente para una operación de 15 km. La estación de carga está basada en la interface común OppCharge que Volvo ha desarrollado junto a compañías como Siemens y ABB.

“Creemos que con la oferta que tenemos en autobuses eléctricos y eléctricos-híbridos ayudaremos a cumplir los objetivos de las autoridades mexicanas para reducir los contaminantes. De hecho, firmamos un convenio con el Jefe de Gobierno de la CDMX para incorporar los vehículos eléctricos en los diferentes corredores de la ciudad”, señala Kisel. Volvo ha aprovechado la cercanía con el mercado más grande del mundo y, desde 2008, exporta a Estados Unidos y Canadá. La planta de Volvo en México es de las más avanzadas tecnológicamente, y está atendida por gente capacitada y comprometida. De hecho, “en estas instalaciones la marca es capaz de ensamblar autobuses integrales foráneos, urbanos de 12 m., articulados y biarticulados, de 18 y 25 m. y chasises. Tenemos una operación muy flexible y podemos reaccionar rápidamente a los cambios del mercado”, comenta el directivo.

Fabricar autobuses implica desarrollo tecnológico en la comodidad del usuario, en la eficiencia y reducción de contaminantes del motor y, claro está, en la seguridad del pasajero y de la comunidad.

“No sólo hemos desarrollado tecnología que protege, sino también que previene accidentes, tal como la advertencia de colisión con frenado de emergencia o el Sistema de Detección de Peatones y Ciclistas”, dice Kisel.

Este Sistema de Detección de Peatones y Ciclistas monitorea continuamente las inmediaciones del autobús a través de una cámara. Cuando el sistema detecta usuarios sin protección cerca del autobús, transmite un sonido para alertar a los usuarios de que el autobús se está acercando. A mismo tiempo, el conductor es notificado a través de un sonido y señales de luz dentro del vehículo. Si se cree que el riesgo de un accidente es inminente, la bocina del conductor es activada.

La meta de Volvo Buses en México es crecer en producción un 25% más gracias a las novedades y renovación de tecnologías incorporadas en sus nuevos modelos. También desean que la exportación a Estados Unidos y Canadá se incremente de 150 a 250 autobuses y, claro, aprovechar la transición a la electromovilidad. Para la empresa sueca el camino está despejado, soleado y ellos aceleran.

2019-06-12T08:29:05+00:00

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