Por baja demanda y costos sanitarios, las aerolíneas deberán de hacer una reingeniería.

 

Ante la pandemia del Covid-19, las aerolíneas en todo el mundo enfrentan retos jamás imaginados debido a que sus costos han aumentado.

Por lo tanto, su modelo de negocio, como el de otras industrias, es crucial que cambie.

Lo que se está viviendo en este momento en la industria podría equipararse a lo que ocurrió tras el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York, Estados Unidos, el 11 de septiembre de 2001.

Hace 19 años, las aerolíneas tuvieron que absorber costos y eso de nuevo ocurrirá con los nuevos protocolos sanitarios para que puedan recuperar la confianza de los pasajeros, pues solo así podrán alcanzar una mayor demanda.

En México, las medidas obligatorias para las aerolíneas que operan son usar cubrebocas, guantes y protectores faciales para tripulación y desinfectar áreas de trabajo y puntos de contacto con pasajeros.

Como consecuencia de la pandemia, en mayo las cuatro aerolíneas del país con más operaciones (Aeroméxico, Volaris, VivaAerobus e Interjet) cayeron a más de 90% en pasajeros movilizados.

Así que la prioridad para las aerolíneas deberá de ser encontrar eficiencias que les permitan salir de la crisis económica que afrontan y, como parte de ello, pactar acuerdos con proveedores de insumos que requieran para dichos protocolos.

Tan solo en el primer trimestre, Aeroméxico tuvo una pérdida neta en su participación controlador de $2 mil 508 millones de pesos, es decir, un 97.3 más anual.

Aunque inicialmente las aerolíneas asuman los costos por las medidas sanitarias esto no será sostenible en un mayor plazo y tendrán que contemplar factores que incidirán en el gasto de los consumidores, como desempleo, baja de ingresos, reducción de gastos de empresas y sobre todo en viajes.

Es probable que hasta 2022 la aviación empiece a mostrar una clara recuperación, así que el viaje será largo.