Cuba exporta al año entre 40 mil y 80 mil tons. de carbón fabricado con marabú, flor que cubre el 18% de su territorio.

De la maleza más espesa en Cuba brota una flor encantadora. Rosa y tupida, con una cola amarilla espesa, parece una cruz entre una linterna china y un Muppet. Marabú, como los cubanos llaman el árbol de leguminosas, cubre dos millones de hectáreas; cerca de 18% del territorio del país.

Recientemente, los cubanos han comenzado a ver al marabú como un activo en lugar de un irritante. Desde 2009, la isla ha exportado entre 40,000 y 80,000 toneladas al año de “carbón artesanal” fabricado con marabú, que se utiliza para encender cacharros en Oriente Medio y hornos para pizza en Italia.

Algunos empresarios tienen mayores ambiciones para el marabú. Tres toneladas del material pueden producir tanta electricidad como una tonelada de gasolina, un producto escaso.

Havana Energy, una firma anglo-china, ha formado una alianza con Azcuba, una empresa estatal, para construir cinco generadores. Edificados junto a los ingenios azucareros, serán alimentados por una mezcla de marabú y bagazo, el residuo de caña de azúcar triturada.

El marabú puede convertirse en “carbón activado”, útil para filtrar agua y descafeinar aromático, entre otros. En esta forma, puede obtener precios de hasta US$2,400 la tonelada, alrededor de cinco veces su valor como combustible de barbacoa.