Después de salvar vidas, los países se enfrentarán al segundo imperativo: rescatar a los medios de sustento. McKinsey exploró diversos ángulos.

Por McKinsey*

 

La mayoría de los gobiernos, empresas y ciudadanos se han centrado correctamente en salvar vidas. Hemos visto una variedad de respuestas, desde drásticas (el bloqueo total de la región de Wuhan en China) hasta más graduales (restricciones a las reuniones públicas y la promoción del distanciamiento físico en algunos países europeos y Norteamérica).

En América Latina, algunos países reaccionaron rápidamente y ordenaron semanas de bloqueo completo mientras los números de casos aún eran relativamente bajos, con el objetivo de aplanar la curva y reducir la velocidad de transmisión.

Los países también se enfrentan al segundo imperativo: salvar los medios de sustento.

Muchos países han respondido con niveles sin precedentes de estímulo fiscal y monetario para mitigar el impacto económico de la crisis. Por ejemplo, Estados Unidos aprobó recientemente un paquete de estímulo por $2,000 millones de dólares.

Sin embargo, aún existe una gran incertidumbre sobre qué hacer a continuación. La mayoría de los sistemas nacionales de salud, particularmente en algunos mercados emergentes, no están suficientemente preparados para la tarea en cuestión.

Por lo tanto, los países enfrentan preguntas desalentadoras: ¿Debería continuar la cuarentena? Si es así, ¿por cuánto tiempo?

¿Debería ser una cuarentena general para todas las regiones y grupos de edad? Muchos países tienen grandes economías informales, condiciones de vida abarrotadas o altos niveles de deuda familiar. Algunos tienen los tres. ¿Cómo deben proceder?

El segundo imperativo, salvar los medios de sustento, es igual de desconcertante. ¿Deberían todos los sectores económicos recibir el mismo trato? ¿Cómo reiniciar la economía en algunas geografías sin que rebrote el virus? ¿Qué sistemas deben estar en su lugar para reiniciar de manera segura?

En McKinsey proponemos dos marcos para reiniciar una economía. El primero está diseñado para ayudar a los gobiernos, el sector privado y las organizaciones sin fines de lucro a pensar cuándo abrir sus economías, y el segundo describe un enfoque sobre cómo hacerlo.

Muchos países todavía están en la profundidad de la crisis, con cientos de muertes cada día. Pero otros parecen aplanar la curva.

Dado lo que está en juego, no es demasiado pronto para comenzar a pensar en lo que se necesitará para reiniciar la economía.

En palabras de quizás el mejor líder de la historia en tiempos de guerra: “Este no es el final. No es ni siquiera el principio del fin. Pero esto es, quizá, el fin del principio.” Los gobiernos de todo el mundo deberían reconocer el arduo trabajo por venir y prepararse adecuadamente para las próximas fases de la crisis. (Continuará mañana).

 

Para leer el informe completo en inglés da click aquí.

Sobre los autores
Andrés Cadena y Fernando Ferrari son socios senior en la oficina de McKinsey en Bogota, donde Felipe Child y Juan Franco son socios. Matt Craven es socio en la oficina del Silicon Valley. David Fine es socio senior en la oficina de Londres. Matthew Wilson es socio senior en Nueva York.