La Casa Blanca evalúa un plan para incrementar de 62.5 a 85% el valor de las reglas de origen del sector automotriz.

Trump lo ha dicho y repetido ya hasta el cansancio: NAFTA debería terminarse. Tras la cuarta ronda de negociaciones (al cierre de esta edición), Estados Unidos podría anunciar su salida del tratado, dijo Herminio Blanco, asesor del Cuarto de Junto en las negociaciones. Y como si de apuestas se tratara, Blanco se atrevió a vaticinar que existe un 50% de probabilidad de que Estados Unidos abandone el acuerdo.

Las negociaciones no van por buen camino. Las propuestas proteccionistas que Estados Unidos presentó en la ronda ocurrida en Ottawa, Canadá, y la visión tan dura que el gobierno estadounidense ha demostrado no tienen buenos augurios. En dicha ronda, “Estados Unidos puso sobre la mesa las primeras propuestas concretas, de las cuales ninguna puede ser aceptada”, según Blanco.

En los últimos cuatro años, la industria automotriz mexicana ha recibido inversiones por más de 120,000 millones de dólares y ha acogido 10 nuevas plantas. Ahora los retos de la industria están en infraestructura, logística y cadena de proveeduría. Y, claro, en que el tratado sea benévolo con este sector.

“Hace 30 años éramos sólo ensambladores de automotores, ahora al menos el 60% de insumos incorporados (en los automóviles producidos) son de producción nacional”, mencionó el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo durante su discurso en el marco de la colocación de la primera piedra de la planta Toyota en Apaseo el Grande, Guanajuato.

Datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) indican que el sector aporta más de 3% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y 18% del PIB manufacturero, además de que genera divisas por más de 52,000 millones de dólares al año y aproximadamente 900,000 empleos directos en todo el país.

Estos números colocan a México como el cuarto país más exportador de vehículos ligeros en el mundo. Además, al sector automotriz se ha destinado la mayor proporción de la inversión extranjera directa realizada en México en los últimos años.

“En el caso de la cadena de proveeduría, existe una gran oportunidad para que las pymes logren entrar como proveedoras de segundo nivel, y haciendo que casi el 90% de los insumos utilizados baje y el producto sea nacional”, detalló Eduardo Solís, Presidente Ejecutivo de la AMIA.

El estudio HSBC Global Connections indica que 74% de la demanda total de procesos son importados (entre los procesos más demandados están troquelado y estampado, fundición, forja, mecanizado, inyección de plástico, moldes y herramientas).

Información de ProMéxico señala que en el país las empresas de la industria terminal de vehículos ligeros cuentan con un total de 20 complejos de manufactura en 14 estados del país, en los que se realizan actividades que van desde el ensamble y blindaje hasta la fundición y el estampado.

México es el proveedor más importante para Estados Unidos en la industria automotriz, seguido de Canadá, Japón y Alemania. Aproximadamente, 40% de las autopartes y componentes que requieren las empresas de Estados Unidos provienen de México y 13% de Canadá, detalla ProMéxico.

Mas la amenaza de la conclusión del NAFTA afectaría sensiblemente a esta industria, por más que los análisis indiquen que 85% de la balanza negativa de Estados Unidos proviene de países con los que no tiene acuerdos comerciales, según las cifras del Buró de Censos en Estados Unidos.