Ofrecer el mejor lugar para trabajar es para algunas empresas mucho más que un distintivo, se trata de una sólida cultura corporativa que se ha construido como reflejo de sus valores fundamentales y en donde el significado compartido por los colaboradores va más allá de cumplir con la declaración de su misión, mediante acciones que conectan los valores y las aspiraciones organizacionales con los valores y aspiraciones personales.

Brown-Forman, compañía de vinos y licores líder a nivel mundial con presencia en México, es un ejemplo de lo anterior, su cultura corporativa es un reflejo arraigado de sus valores; y proporcionar un lugar de trabajo seguro, inclusivo y atractivo, significa vivir los valores a través de las acciones para lograr el éxito de manera conjunta.

El compromiso de la compañía con el desarrollo de las personas comienza con una base sólida de confianza en sus capacidades y habilidades, brindándoles un espacio de conexiones personales, experiencias y capacitación que les permitan desarrollar todo su potencial para consolidar la construcción de las marcas que son la esencia del negocio.

Reconsiderar los roles individuales, hacer que el trabajo sea gratificante, dejar que las personas sean ellas mismas, aprovechar toda la gama de talentos de las personas y asumir las diferencias de perspectiva más allá de una categoría de diversidad tradicional; son algunos de los factores que han consolidado la cultura corporativa de Brown-Forman para llevarla a ser una empresa plenamente humana.

 “Creemos que la sabiduría colectiva de todos los colaboradores es la clave para el momento en que surgen los desafíos y la forma en que los enfrentamos. Cuando reconocemos y fomentamos las habilidades, el talento, la diversidad, la creatividad y experiencia de la gente; el resultado que vemos es un equipo decidido a impulsar el negocio para lograr el éxito conjunto” dice Francisco Baeza, director general de Brown-Forman México.

“Escuchar y aprender de nuestros colegas nos permite identificar cuáles son nuestras ventajas competitivas, cuáles son nuestras áreas de oportunidad y en qué debemos enfocarnos para no perder el rumbo; esto nos permite reforzar el compromiso y mantener el crecimiento de nuestros colaboradores, nuestras marcas y por tanto de la empresa”, finaliza.

¿Por qué es tan importante una cultura de diversidad, inclusión y diálogo?

Brown-Forman opera con la convicción de que tener una fuerza laboral diversa honra la riqueza de experiencias singulares que cada colaborador aporta al trabajo; la inclusión les ofrece la oportunidad de establecer una cultura que les permite a todos los colaboradores expresarse plenamente y con la comodidad de reafirmar sus distintas personalidades en un entorno que abre paso a la construcción de una perspectiva colectiva.

Un gran lugar de trabajo fomenta y ejerce el diálogo, así como fomenta una perspectiva diversa. Cuando la diversidad de personalidades y opiniones genera momentos de conflicto y tensión, se puede devolver la conversación a un renovado sentido de conexión a través del diálogo que ha sido fortalecido como parte de la cultura corporativa que busca el crecimiento y la innovación a través de diversos puntos de vista.

El diálogo, la diversidad, la equidad e inclusión en el lugar de trabajo están interconectados. El diálogo y la diversidad ayudan a comprender más plenamente a los otros para encontrar una conexión compartida.

Brown-Forman reconoce que las recompensas por ser el mejor lugar para trabajar primero se obtienen internamente, y posteriormente esa cultura de pertenencia con relaciones sólidas y de confianza que les ayuda a prosperar se traslada al reconocimiento de los clientes, la competencia y la comunidad.

“Crear una cultura de pertenencia en la que cada individuo pueda llevar su verdadero yo al trabajo es absolutamente esencial para nuestro éxito y para nuestro entorno solidario, por eso contamos con diversos grupos de recursos para nuestros colaboradores enfocados en fomentar sus capacidades únicas y solidificar las relaciones de equipo, factores que contribuyen al éxito de nuestro negocio”, comenta Baeza.

Construir una empresa que los colaboradores admiren, respeten y quieran impulsar a lograr el éxito, va mucho más allá de ofrecerles atractivos paquetes de beneficio, flexibilidad o un buen café; se trata de crear entornos que inspiren a las personas a dar lo mejor de sí mismos todos los días, valorando sus ideas y opiniones; reconociendo que el compromiso de los colaboradores es fundamental para el éxito.

Brown-Forman fue reconocida por tercer año consecutivo con el distintivo Great Place to Work, obteniendo el lugar 24 en la lista de 2021, gracias a la gestión enfocada en su capital humano y sus programas que impulsan la diversidad, apostando por el desarrollo y trabajo multicultural a través de una cultura solidaria positiva que crea un excelente lugar para trabajar con personas motivadas a respaldar el crecimiento del negocio.

Información: Brown-Forman

Foto: Kate Sade