Con Donald Trump como Presidente de EU la economía se ha mantenido en buena forma, pero la política está en riesgo.

Muy pocos presidentes estadounidenses han demostrado ser tan controvertidos a tan temprana hora en sus administraciones como Donald Trump, quien es el cuadragésimo quinto ocupante de la Casa Blanca.

El magnate de los bienes raíces y celebridad televisiva ha mantenido una actitud de inconformidad a toda costa impulsada por su “tuitorrea” y la promesa de distanciarse de la política tradicional. Su joven mandato incluso se ha visto envuelto en el debate en torno a presuntos vínculos con Rusia por parte de su equipo de campaña y algunos asociados mientras que él, en persona, se ha encargado de colocar la mirada de la opinión pública en la inminente reforma fiscal.

Mientras el mandatario intenta mantener el foco en el eslógan Make America Great Again, ¿cuál ha sido el desempeño de la economía más poderosa en 2017?

De acuerdo con el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal de Estados Unidos (FOMC, por sus siglas en inglés), la economía del país “parece que continuará expandiéndose a paso sólido”.

Altos directivos del poderoso banco central estadounidense han mostrado un enorme optimismo en torno al desempeño de los negocios y el gasto familiar, luego de las perspectivas de crecimiento de la nación, aderezadas por un fortalecido mercado laboral.

Datos recientes del Departamento de Comercio de Estados Unidos indican que el Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa anual de 1.2% durante el primer trimestre de 2017, mejor que el “débil” 0.7% anunciado previamente, aunque todavía más lento que el cuarto trimestre de 2016 que se situó en 2.1%.

Sin embargo, diversos analistas subrayan que, si bien la economía se mantiene en buena forma con constantes récords en las operaciones bursátiles, el riesgo político continúa manteniéndose al alza.