Ser empático en tu trabajo resultará una gran herramienta para que triunfes en cualquier misión que te sea asignada.

Por Bruna Cavalcanti

¿Sabes ponerte en el lugar del otro e interpretar los problemas y motivaciones de tus compañeros de trabajo?

Si la respuesta es no, debes de saber que la empatía es un elemento clave para triunfar en el mercado laboral.

Ser empático ayuda a combatir el estrés laboral y a mejorar el entorno. Conoce cuatro simples pasos para ejercer la empatía en el 2020 en tu oficina.

 

Date tiempo para conocer a la gente

Tómate un minuto para pensar lo siguiente: pasas la mayor parte de tu tiempo con tus compañeros de trabajo y muchas veces no tienes idea quiénes son.

No puedes ser empático con las personas que no conoces. Por dicha razón, es fundamental que tomes el tiempo necesario para conocer a las personas con quién convives diariamente.

Ponerse en el lugar del otro es lo más importante cuando se trata de ser empático. Intentar comprender la razón por la que tus compañeros se comportan de determinada manera en la oficina es vital para mantener un ambiente de trabajo sano.

 

Escucha y no interrumpas

Habla menos y escucha más. Cuando tus compañeros hablen es una excelente forma de que te muestres empático.

No imagines lo que el otro quiere decir, ni le conteste antes de que termine. Escúchalo. Recuerda que escuchar produce empatía y también sirve como una forma de consolidar las relaciones en el trabajo.

 

Exprésate de manera cordial

Todos tenemos problemas y pasamos por dificultades. Por esto mismo, busca ser educado con tus compañeros de trabajo. Educación genera educación, o al menos eso debería.

Aprende a respectar y a tener cuidado con los demás porque nunca sabemos los problemas que el otro está enfrentando en un momento determinado.

 

Sé tolerante

Respetar y aprender a tolerar a nuestros compañeros de trabajo es entender que todos tienen los mismos derechos, desde quienes nos ayudan con las labores de limpieza hasta el CEO.

Ser empático no es cuestión de simpatía ni de benevolencia. Profesionales empáticos tienen menor chance de tener problemas, lo que trae como consecuencia mayor productividad y una mejor gestión de equipos.