Adicción al trabajo vs. productividad

Adicción al trabajo vs. productividad

Entre el 45 y 50% de los empleados en México sufren adicción al trabajo, según estudios de la UNAM.

Que una persona viva para trabajar no quiere decir que sea productiva y esto puede afectar su salud.

De acuerdo con estudios de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre el 45 y 50% de los trabajadores mexicanos que se encuentran en la edad más productiva, es decir, entre los 30 y 50 años, son adictos al trabajo.

Estas personas son mejor conocidas como “workaholics”, un término que en 1968 fue acuñado por el profesor y psicólogo estadounidense Wayne Oates en un libro en donde comparaba esta adicción con el alcoholismo y la definía como una necesidad excesiva de trabajar.

Los adictos al trabajo no tienen un equilibrio en su vida y es que se sienten tan culpables o ansiosos si no están trabajando que hasta muestran desinterés por actividades personales o sociales que nada tienen que ver con lo laboral, incluyendo el comer y dormir, llevándolos a presentar problemas cardiovasculares, gástricos, musculares, cansancio crónico, trastornos sexuales, insomnio y hasta Síndrome de Karoshi, es decir, muerte por exceso de trabajo.

 

La gran diferencia entre workaholics y empledos productivos

Lamentablemente en México hay muchas empresas en las que llegan a confundir a un workaholic con un buen trabajador.

De acuerdo con la doctora Erika Villavicencio Ayub, profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, esto es algo que ocurre en el 85% de las compañías de nuestro país debido a que se tiene la falsa idea de que un buen empleado es el que se queda hasta tarde o trabaja más.

Para Fernando González, maestro de Psicología de la Universidad Anáhuac, el problema radica en que las empresas creen que teniendo personas que trabajen más horas van a producir más, y esto es un error.

“La cantidad de horas laborables no tiene nada que ver con la productividad. Los número no mienten y lo demuestran. Según la OCDE, México es uno de los países donde más se trabaja en el mundo. Trabajamos alrededor de 2 mil 500 horas al año, pero ese mismo estudio indica que México es el antepenúltimo en productividad y en calidad de vida somos de media tabla para abajo.

“Trabajamos muchísimo, producimos muy poco y vivimos bastante mal. Lo contradictorio es que en los países donde menos se está trabajando en el mundo, alrededor de mil 500 horas al año, son el número uno en productividad y calidad de vida”, explicó.

Por lo tanto, ser productivo es tener un alto nivel de autoeficacia, cumplir con la carga de trabajo en tiempo y forma, realizar más con menos y llegar a los objetivos organizacionales con un desempeño de calidad.

Las personas sanas y vinculadas de manera óptima a su empleo, saben desconectarse cuando es oportuno, descansar y volver a sus actividades laborales con altos niveles de productividad; además tienen comportamientos positivos que no dañan su salud ni calidad de vida y saben distribuir su tiempo de forma saludable.