Félix Antelo, CEO de Viva Air, ha cambiado el juego en la industria de aviación.

Cuando Félix Antelo contaba apenas con 20 años de edad combinaba sus estudios universitarios con la vida profesional en grandes corporativos, como Ledesma, de su natal Argentina, y multinacionales de la talla de Citibank y Gillette. Luego de esta última experiencia, la vida le cambiaría por completo cuando la aerolínea Lan Chile lo invitaba a integrase a su equipo de colaboradores dado el interés de la compañía por expandir su huella en Argentina y la necesidad de formar jóvenes de ese país para ser los futuros líderes de la empresa.

Así fue como, con 24 años (en el año 2000), se fue a vivir a Chile para embarcarse en una nueva cultura. “Ahí nació mi pasión por la aviación. El tema de los viajes lo tenía de siempre porque había aprovechado para viajar mucho gracias a que en la Argentina teníamos una moneda muy fuerte y salir era muy barato para nosotros. Le di la vuelta al mundo cuatro o cinco veces”, recuerda Félix Antelo quien es presidente y CEO de Viva Air.

Detalla que, previo a tomar las riendas de Viva Air, compañía asentada en Colombia, se había dado a la tarea, junto con un grupo de colegas en su trabajo anterior en Latam Airlines, de viajar a Europa y usar los servicios de varias líneas aéreas de bajo costo, con la intención de entender a fondo su manera de operar. “Vimos que Latinoamérica era el próximo lugar a dónde iban a florecer este tipo de aerolíneas. México ya lo tenía con Volaris y Viva Aerobus. Viva había entrado a Colombia y anunciaba que entraba a Perú, pero no había mucho más”, sostiene.

La experiencia le dejó clara la enorme oportunidad que ofrecía este nicho de la industria en términos de inversión, desarrollo, conectividad, pero, sobre todo, la posibilidad de que la pujante clase media emergente de Latinoamérica pudiera integrase al mercado. “De ahí, Latam decidió transformar su modelo de negocios domésticos en Chile, Perú, Colombia, Argentina y Brasil. Hacerlo más eficiente para competir con las líneas aéreas de bajo costo”, apunta.

Dicha transformación, realizada entre 2015 y 2017, fue liderada exitosamente por Félix Antelo, en Perú; poco tiempo antes de ser llamado por Viva para ocupar la posición de Presidente y CEO de la compañía; una propuesta que le resultó altamente atrayente después de haber estudiado tan exhaustivamente el modelo de negocio. “Vine porque los principales motivos eran el plan claro de expansión, una orden de compra de 50 aviones, ya cerrada, y el plan de negocio para crecer, que era muy claro y ambicioso, en Colombia, Perú, y sumar un tercer país; además de crecer en vuelos internacionales”, destaca.

Otro rasgo enormemente atractivo, señala, fue que el grupo accionista de Viva Air era Irelandia Aviation, grupo desarrollador de las más importantes líneas low cost del mundo, que inició operaciones con la famosa aerolínea Ryanair (en Irlanda), Tiger Air (Singapur), y más adelante con una serie de inversiones tácticas en Estados Unidos, a las que posteriormente se sumaron Viva Aerobus (México), Viva (Colombia), y Viva Air (Colombia, Perú).

“El chairman de la junta es Declan Ryan, fundador de Ryanair. La combinación del modelo de bajo costo, más los planes de la empresa y el crecimiento con la orden de compra de 50 aviones (Airbus 320 ceo y neo), además del accionista que estaba detrás de esto, fue lo que me impulsó y motivó para tomar este reto”, explica.

Con Félix Antelo al frente, Viva Air ocupa una posición de liderazgo apuntalada por un equipo directivo de primer nivel que sigue un plan perfectamente definido que hoy les da la ventaja de competir con los costos de operación más bajos de la industria, lo que les ha permitido, entre otras cosas, incorporar 15 nuevos aviones a su flota en beneficio de su eficiencia operativa.

“Hemos mejorado muchísimo el servicio. Muchas veces, en Sudamerica, se asocia bajo costo con mal servicio, y es un error. Somos la línea aérea más puntual en Colombia y Perú y volamos a 90% de los destinos a donde vuelan los colombianos y peruanos. Más de 80% de nuestra flota son aviones que tienen, en promedio, seis meses de antigüedad”, puntualiza.

Sumado a lo anterior Viva Air ha destinado importantes recursos en tecnología para dar servicio a sus clientes con la página web más ágil de entre las aerolíneas sudamericanas. A esto se suma un servicio diferencial a bordo. “La experiencia de la comida es distinta; mucho más informal, joven, cercana y relajada. Nos diferenciamos mucho de nuestros competidores tradicionales como Avianca o Latam”, destaca.

Una de sus prioridades, al momento, es expandir sus vuelos a más rutas internacionales, además de las que ya ofrecen entre Colombia y Perú. Hoy por hoy cuentan con 25 destinos y esperan abrir muchos puntos más con la reciente adquisición de aviones A320neo. “Dan más autonomía, puedes volar distancias más largas (hasta seis horas). Cuando cubres el mapa de Sudamérica, e incluso Norteamérica, tienes una cobertura más amplia: desde Colombia a Estados Unidos o al sur de Argentina (Santiago); de Perú a Brasil, el Caribe. La ventaja que nos dan los motores NEO nos abre un mundo de oportunidades y destinos”, subraya.

Para Félix Antelo, otro desafío es llevar el modelo de negocio a un tercer país para realizar vuelos domésticos, para lo cual la compañía se ha dado a la tarea de analizar la mayoría de las naciones de Sudamérica y algunos de Centroamérica. Por otro lado, se han enfocado a ejecutar más eficientemente los servicios adicionales (ancillary revenues) que incluye venta de maletas, seguros, comida a bordo, asientos, etc. Es decir todos aquellos servicios complementarios, más allá del boleto, y es que, en el ámbito del negocio de las aerolíneas de bajo costo, la rentabilidad proviene de los servicios adicionales que ofrecen.

Para que todo esto funcione, señala el estratega, son fundamentales las áreas Comercial y de Servicios Adicionales; ésta última con funciones muy de la mano de áreas operacionales como aeropuertos y tripulaciones (servicio a bordo). “Permanentemente estamos revisando las mejores prácticas en la industria; de los que mejor lo hacen y que nos llevan 20 o 30 años de ventaja, como Ryanair y EasyJet en Europa, y Southwest y Spirit en Estados Unidos. También hacemos viajes de benchmarking”, señala.

Una vez que se proponen los productos que se pretenden lanzar en Viva Air, se celebran reuniones con las mencionadas áreas Comercial y de Servicios Adicionales para determinar si son aplicables en la práctica. “A nivel del Comité Ejecutivo tenemos interacción permanente donde vemos áreas y proyectos críticos de la compañía. Están los vicepresidentes de las diferentes áreas y trabajamos en equipo. Entendemos cómo lo que hace un área impacta a la otra y vemos qué ayuda necesitamos del otro”, apunta.

Félix Antelo confiesa que la excelencia operacional se ha convertido en una obsesión de la compañía, entendida desde la eficiencia, que es su gran diferenciador frente a la competencia, generando un modelo distinto, pero también centrados en una oferta de servicio que genere al cliente una experiencia simple. “Cuando viajas en Viva puedes comprar tu equipaje deportivo desde nuestra página web responsive, totalmente adaptable a celulares. Eso en una aerolínea tradicional no lo puedes hacer, tienes que ir al aeropuerto y pagar en caja. Es mucho más simple la experiencia de viajar con Viva, es simplificarle la vida a nuestros clientes”, asevera.

Socios estratégicos

En los últimos años, las inversiones de Viva en materia de inversión en sistemas operativos se han enfocado al sostenimiento del crecimiento de la compañía al menos para el próximo lustro. “Tenemos relación con los principales proveedores de diferentes sistemas de la industria aérea: reservaciones, control de vuelos, intinerarios, inventario, mantenimiento, página web, entre otros. Todos son de primer orden mundial y trabajan con las líneas aéreas más grandes”, comenta.

En el rubro de Ingresos Adicionales, la compañía trabaja con proveedores que garantizan la optimización de ventas y sistemas, como call center, rampas, y check in en los aeropuertos, por mencionar algunos. Paralelo a este esfuerzo, buscan generar una estrategia de sociedad con sus stakeholders con quienes realizan reuniones periódicas para darles a conocer el estado de la empresa, sus desafíos, y la dirección en la que apuntan. Todo esto con la finalidad de alinearlos lo mejor posible al modelo de negocio. “Buscamos la excelencia absoluta en costos; que sea sustentable para nuestros proveedores, pero que crezcamos de la mano”, afirma, y destaca la importancia de una cercana relación con las empresas que les ofrecen servicios tercerizados dado que, en los aeropuertos, ellos son quienes dan la cara por Viva ante sus pasajeros. “Hacen el embarque, y tienen que entender la diferencia que tiene con una línea tradicional. Deben saber en qué enfocarse, cómo tratar a los pasajeros y cómo dar un buen servicio. Por eso los invilucramos y son parte de nuestras reuniones”.

Félix Antelo destaca que, si bien el primer punto de contacto con el cliente es su sitio web, el segundo está a cargo de un proveedor externo, que es el call center. “Es un aliado estratégico fundamental para nosotros y trabajamos muy de la mano. No podemos contestar las miles de interacciones que tenemos por día con el equipo inhouse de redes sociales, así que sumamos manos a través del call center”.

El desafío más grande que presenta la aerolínea es convertirse en la opción preferida para los viajeros de Colombia y Perú. Un reto sin duda ambicioso, pero que se hacen factible gracias a la experiencia y liderazgo de Félix Antelo, quien encabeza un sólido plan de negocio que apunta a mantener bajos costos y un alto nivel de servicio. Esta fórmula garantiza tener más ofertas, mayores rutas y, por supuesto, una mejor relación costo/beneficio para los clientes, quienes son la prioridad para la empresa.

Los resultados comienzan a estar a la vista, y es que 2019 fue el año en el que Viva alcanzó la marca de trasladar a un millón de pasajeros que viajaron en avión por primera vez en su vida. “Viva Air es una empresa apasionada por aportar desarrollo en los países donde operamos; para personas de esa clase media emergente, que quiere progresar y viajar en avión, es una forma de acercarla más a sus sueños”, concluye el experimentado directivo.