Si una empresa redistribuye recursos de manera dinámica es el doble de valiosa.

 

Si la asignación de recursos es un reto para las empresas en circunstancias normales, lo es mucho más en una situación extraordinaria como la que estamos viviendo.

Ante una crisis como la que estamos viviendo ante la pandemia del Covid-19, resulta indispensable que evalúes qué tan efectiva es la distribución de recursos y presupuestos entre los diferentes equipos, productos y servicios implicados en la operación de tu negocio, así como el procedimiento para repartirlos.

Esta evaluación no solo es importante para el presente de tu compañía, también lo será para su futuro, pues parece que la dinámica de cambios constantes que estamos experimentando va a mantenerse por un buen tiempo.

 

Asignación dinámica

La asignación dinámica de recursos se refiere a la capacidad de ir cambiando el enfoque del dinero, el talento y la administración hacia las áreas que producen más valor para una empresa.

De acuerdo con la consultora McKinsey, en 20 años las empresas capaces de asignar sus recursos de manera dinámica serán el doble de valiosas que otras menos eficientes para realizar modificaciones.

Como parte de la iniciativa Business Class, el equipo de Global Commercial Services de American Express brinda tres recomendaciones para que tu empresa sea ágil en la redistribución de personas, habilidades y fondos:

 

Evalúa el desempeño de acuerdo con el contexto

Lo primero es evaluar cómo se está desempeñando tu empresa en la crisis actual. Pregúntate: ¿hay entradas de dinero que se hayan disminuido significativamente?, ¿alguno de tus productos está experimentando una alta demanda?.

Una vez que tengas claro este panorama, debes estudiar cómo modificar la asignación de recursos para que sea posible alcanzar los objetivos de la compañía.

Por ejemplo, puede ser que algunas de tus sucursales, oficinas o ramas estén experimentando un alza de trabajo considerable, mientras que en otras la actividad se encuentre reducida al mínimo.

En un escenario así́, se pueden utilizar herramientas digitales para que las personas cuyas labores han disminuido apoyen a las que tienen una sobrecarga de trabajo.

Ten en mente que al hacer cualquier reasignación, es necesario analizar los efectos que esta puede tener sobre las metas globales del negocio, para así poder evaluar los resultados de la nueva distribución.

 

 Conoce las habilidades que hay en tu empresa

La reasignación de recursos debida a una crisis requiere conocer las habilidades y fortalezas de cada uno de tus empleados.

Para tener visibilidad sobre ellas, puedes hacer una tabla donde se muestren las competencias de cada persona respecto a ciertas actividades, así como su interés por cierto tipo de tareas o proyectos.

También puedes juntarte con los líderes de la organización para repasar las habilidades de los miembros de sus distintos equipos.

Una vez teniendo claro este mapa, se debe hacer un cruce entre las necesidades de la empresa y las personas con las capacidades para cubrirlas. Por ejemplo, si la empresa no está realizando contrataciones por el momento, el equipo de reclutamiento puede poner sus habilidades a trabajar justamente en diseñar la reasignación de actividades.

 

Transmite dirección y confianza

Una comunicación efectiva durante una crisis requiere brindar un rumbo claro y actualizaciones constantes sobre la situación. Es importante que todos entiendan qué cambios se harán, cómo se harán y por qué se harán. Este nivel de transparencia hará que aumente el grado de compromiso de tus colaboradores.

Antes de hacer el anuncio publico e implementar la nueva asignación de recursos, es recomendable conversar con las personas que serán afectadas por los movimientos. En esta plática es importante permitirles expresar sus dudas y sugerencias, y hacerles sentir que sus ideas son recibidas y valoradas.

Cuando se prevea que estos cambios son solo temporales, es necesario aclararlo y establecer una fecha precisa de regreso a la normalidad o, al menos, de revisión del estatus. Esto puede aligerar la angustia de quienes tengan que enfrentar un cambio radical en sus funciones.

Además de ayudar a tu empresa a atravesar este momento de incertidumbre, una resignación dinámica de recursos efectiva puede dejar como resultado una organización mejor preparada para adaptarse a los cambios que vengan en el futuro.