Para que las empresas japonesas puedan consolidarse, la cultura, la educación y los patrones sociales juegan un papel clave.

Por Yoshimichi Hernández Yoshikai*

 

La conformación de una empresa o negocio conlleva muchos aspectos que, en conjunto, son determinantes para el triunfo de ésta.

El mantenimiento y posición de cualquier compañía no depende exclusivamente del capital y de las ventas o compras, sino que por el contrario, existen otros factores significativos que interceden en el camino de cualquier empresa, como son la cultura, la educación, los patrones sociales, así como el entorno empresarial que comparte todo emprendedor a la hora de iniciar su negocio.

Es bien sabido que la relación entre cultura y la consolidación de empresas están fuertemente conectadas, ya que se considera que el entorno sociocultural es lo que condiciona a los emprendedores y empresarios a la hora de tomar la decisión de iniciar un negocio o de las estrategias de mantenimiento en el mercado.

Este es el caso de las empresas multinacionales japonesas que cuentan con una consolidación en los mercados globales debido a su particular estructura y funcionamiento, a sus formas y a las estrategias de relación entre y con sus mismos empleados, a su valoración del recurso humano y a la ponderación de la calidad sobre todas las cosas.

Tomando en cuenta lo anterior, no es de sorprenderse que la razón del éxito de las empresas japonesas devenga de los valores que son pautados por la cultura misma, y que se ven reflejados a la hora de la impartición de la educación y de la formación de la experiencia laboral.

En cuanto al factor calidad, las empresas japonesas tienen una gran determinación por contar con dicho rasgo, por lo que tienden a establecer círculos de calidad, los cuales encierran una filosofía muy vigente en los empleados.

Estos consisten en la aportación, ya sea de ideas, procesos o métodos, que hace el trabajador para el mejoramiento de sus procesos y de los productos de la empresa donde trabaja; toda aportación será tomada en cuenta por sus compañeros y directivos.

Esto tiene como resultado que el empleado se sienta parte integrante de la organización.

Dentro de la cultura empresarial japonesa existe una práctica conocida como las cinco S, que consiste en cinco principios que se pueden aplicar tanto en la empresa, como en cualquier ámbito de la vida personal y social: S1: Seiri (organización); S2: Seiton (orden); S3: Seiso

(limpieza); S4: Seiketsu (estandarización) y; S5: Shisuke (disciplina, o educación en la familia).

Esta práctica conlleva a que tanto empleados como directivos, no solo se sientan bien en sus ambientes laborales sino que además estos mismos estén en concordancia.

La calidad de los trabajadores japoneses radica en que son más dedicados, concienzudos e instruidos gracias a sus niveles de homogeneidad en la población.

De ahí que la cultura empresarial japonesa está enmarcada por la cooperación entre directivos y trabajadores; la lealtad a la organización; la valoración continua de los recursos humanos; la prioridad del interés colectivo sobre el individual; la permanente innovación tecnológica y el aprendizaje de nuevas herramientas útiles en el campo así como, la valoración de la armonía social.

Las bases de los programas de estudios de la Universidad Yoshikai están pensados en los principios de calidad, inclusión y autonomía, de ahí que, tal y como las grandes multinacionales japonesas, su plan de estudios no sólo te enseñe la noción de calidad sino que además provea de estrategias y métodos de aplicación. En la Universidad Yoshikai la enseñanza versa sobre los valores, orden y disciplina, de ahí que si quieres asegurar tu éxito como emprendedor y empresario, acercarte hacia la cultura empresarial japonesa será la clave, y la Universidad Yoshikai no dudará en brindarla.

*Yoshimichi Hernández Yoshikai es rector de la Universidad Yoshikai, unidad Barranca del Muerto y Revolución, en la CDMX. Website: https://universidad.yoshikai.mx/ Facebook: @YoshikaiLUP