Las tecnologías basadas en datos e IA se vuelven un imperativo para las organizaciones.

Por Mario Gamboa Cavazos*

 

Mientras todos nos resguardamos para evitar el contagio exponencial ante la crisis sanitaria del coronavirus, otra crisis de igual o mayor magnitud se gesta en México y el mundo: la crisis económica.

Especialistas estiman que la crisis económica que se avecina podría igualar o incluso superar a la Gran Depresión de 1929, con contracciones del producto interno bruto mundial cercanas a 2% y niveles de desempleo superiores a 20%.

A raíz de esto, gobiernos y bancos centrales han arrancado programas de estímulos fiscales y monetarios para mitigar el potencial impacto. Sin embargo, poco se habla sobre cómo las empresas y los empresarios podemos contribuir a vacunar a nuestra economía contra un escenario aún difícil de dimensionar.

La crisis que se avecina obligará a todas las empresas a reducir gastos, identificar nuevas oportunidades de negocio y reinventarse a sí mismas. Si bien este reto pudiera parecer business as usual, hoy la necesidad no es solo fuerte, sino urgente.

Por esta razón, hoy más que nunca, tecnologías basadas en datos e inteligencia artificial se vuelven un imperativo en todas las organizaciones que desean no solamente sobrevivir, sino también prevalecer.

Hoy en día, un gran número de empresas recolectan datos e información a través de múltiples sistemas, pero estos son rara vez analizados y mucho menos utilizados para mejorar la toma de decisiones.

La inteligencia artificial, alimentada por datos como insumo esencial, es una rama de la ciencia de la computación que incluye métodos capaces de analizar grandes cantidades de información, identificar patrones en ella y predecir comportamientos con gran precisión. Estas virtudes pueden ser aplicadas a un sinnúmero de casos de uso en las empresas, brindando una oportunidad única de reinventar nuestros negocios cuando más se necesita.

Los datos y la inteligencia artificial son una combinación poderosa de tecnologías que permiten a empresas comprender mejor sus operaciones con el fin de identificar oportunidades de ahorro, vender de manera más efectiva y crear nuevos productos o servicios.

En el segmento de servicio y atención al cliente, por ejemplo, la inteligencia artificial puede contribuir a automatizar y eficientar call centers y otros canales de comunicación, brindando contexto inmediato a interacciones entre empresas y clientes, acelerando así el tiempo de respuesta.

Esto puede suceder a través del análisis del sentimiento de una conversación telefónica o mediante la interpretación de un texto en redes sociales, con el fin de detonar una respuesta y potencialmente realizar una acción inmediata.

En la industria financiera, en donde seguramente una crisis económica incrementará la tasa de incumplimiento de deudores, se requiere más que nunca de una mayor asertividad y velocidad en las decisiones de otorgamiento de crédito. Si bien una organización que se dedica a este negocio no puede dejar de brindar financiamientos, sí podría explotar datos e inteligencia artificial para cuantificar los factores de riesgo en una solicitud de crédito y generar un pronóstico preciso de qué clientes efectivamente presentarán incumplimiento en el futuro.

Finalmente, en la industria logística, minada por interrupciones en canales de distribución y escasez de productos en un momento como este, se requiere de visibilidad e inmediatez en la toma de decisiones minuto a minuto.

La inteligencia artificial puede facilitar desde un pronóstico certero de demanda y, por tanto, una mejor planeación de inventarios hasta determinar la mejor ruta para distribuir productos en un entorno en el que la demanda está en continuo cambio.

Estos y un sinnúmero de otras aplicaciones, basadas en datos y una explotación inteligente de la información, representan una manera efectiva de “aprovechar” la crisis, modernizando nuestras organizaciones a través de la automatización y la explotación inteligente de la información.

 

* El autor es CEO de Intelimétrica, empresa de desarrollo de soluciones basadas en analítica avanzada e inteligencia artificial con clientes en México, Brasil y Estados Unidos.