Occidente ha liderado la industria bancaria mundial, pero ahora Asia inclina la balanza.

Por Jacob Dahl, Ervin NG y Joydeep Sengupta*

 

El cambio de los bancos asiáticos refleja no solo el papel cada vez más central de las diversas economías de la región en el comercio mundial y el crecimiento económico, sino también el renovado liderazgo de Asia en la ampliación de tecnologías innovadoras y nuevos modelos de negocio.

Ahora, a medida que se desacelera el ritmo de crecimiento, los bancos de Asia enfrentan serios desafíos y deben reinventarse para sobrevivir.

Este documento, en el que resumimos el estado actual de la industria bancaria de Asia y describimos un posible plan de acción mediante el cual los bancos pueden reinventarse para la era digital, es parte del programa de investigación El futuro de Asia de McKinsey.

No hace tanto tiempo que los bancos de Asia miraban hacia Occidente mientras desarrollaban productos, servicios y modelos de negocios. Sin embargo, la relación entre Oriente y Occidente está cambiando rápidamente, ya que los mercados emergentes de Asia se han convertido en un importante motor de crecimiento en la banca global.

Más de 40 de los 100 bancos más grandes del mundo en activos son asiáticos y representan aproximadamente 50% de la capitalización de mercado de los 100 principales bancos a nivel mundial.

Asia ha sido el mercado bancario regional más grande del mundo durante una década, generando ganancias antes de impuestos de más de $700,000 millones de dólares y representando 37% de los fondos de ganancias bancarias mundiales en 2018.

 

Estimamos que a medida que los ingresos sigan aumentando y la clase media crezca y se sumen dos tercios de los hogares asiáticos, los activos financieros personales en la región totalizarán $69 billones para 2025, lo que representa aproximadamente tres cuartos del total mundial.

Los bancos asiáticos no solo se han puesto al día y han comenzado a superar a sus pares occidentales en escala, sino que el conocimiento tecnológico de los consumidores ha creado oportunidades para que las instituciones financieras entreguen nuevas innovaciones y avancen.

Las innovadoras Fintech más conocidas de Asia, incluidos Alipay y WeChat Pay, lideran el mundo en la escala de pagos digitales.

Según el mapa de pagos globales de McKinsey, las transacciones digitales en China representan aproximadamente 99% del volumen de transacciones no monetarias del país y 45% de los pagos digitales en todo el mundo.

En toda Asia, los bancos establecidos se están asociando con nuevas empresas Fintech para promover los pagos digitales.

En Tailandia, Kasikornbank y Grab se han unido para lanzar GrabPay by KBank, una billetera móvil. BRI (Bank Rakyat Indonesia) se ha asociado con Alipay para ampliar la aceptación de pagos móviles en puntos de venta para los turistas chinos que visitan Indonesia. Asia también ha demostrado ser un terreno fértil para el desarrollo de la banca digital, con numerosas empresas que hacen la transición de la plataforma tecnológica a banco digital.

En China, WeChat de Tencent ofrece préstamos a través de WeBank; en Coreal del Sur, Kakao Talk lanzó un banco digital, Kakao Bank, en 2017; y el grupo japonés de comercio electróncio Rakuten se ha expandido a tarjetas de crédito, banca digital, inversiones y seguros.

 

 

Para no ser superados por los disruptores de tecnología financiera, los bancos tradicionales han lanzado sus pares digitales independientes (por ejemplo YONO del Banco Estatal de India, Jenius de BTPN en Indonesia y el banco digital DBS en India e Indonesia) como una forma de llegar a más mercados y adquirir nuevos clientes a menor costo.

El surgimiento de los ecosistemas, como una nueva forma de organizar la actividad económica, es otra área en la que Asia lidera.

Por ejemplo, un ecosistema diversificado para el comercio, que incluye la banca y los pagos, ha surgido de las plataformas de Alibaba para el comercio B2B y B2C.

Ping An, uno de los conglomerados financieros más grandes de China, se ha reinventado como una empresa del ecosistema Fintech, que ofrece préstamos e inversiones, así como seguros, a través de plataformas de atención médica, vivienda y más.

Los bancos en diversos mercados también están construyendo plataformas digitales como una forma de integrar los servicios financieros en las actividades cotidianas de los consumidores y las pequeñas y medianas empresas.

En la India, HDFC Bank ha ampliado los servicios para pequeños agricultores; en Singapur, DBS Marketplace permite a los consumidores buscar automóviles, préstamos para automóviles y más.

Si bien la digitalización y el análisis avanzado de datos creando oportunidades importantes para los bancos asiáticos, también dejan obsoletos los modelos comerciales de larga data, ya que los nuevos competidores pelean agresivamente para robar participación de mercado.

Además, Asia se enfrenta a un entorno macroeconómico más duro a medida que el crecimiento se desacelera, la calidad de los activos disminuye y aumenta la incertidumbre sobre las perspectivas macroeconómicas. La tormenta sobre la región gana fuerza, y los bancos deben actuar rápidamente para contrarrestar a los atacantes que roban participación de mercado.

Para leer el informe completo Cómo Asia reinventa la banca para el acceso a la era digital da click aquí.

*Sobre los autores: Jacob Dahl es socio principal en la oficina de McKinsey en Hong Kong. Ervin Ng es socio asociado en la oficina de Singapur, donde Joydeep Sengupta es socio principal.