El COVID-19 fue el empujón que las organizaciones necesitaban para adaptarse a procesos digitales que generan ahorros y aumentan la eficiencia.

Por Fernando Licona

 

La crisis originada por el COVID-19 alrededor del mundo ha obligado a todos los sectores productivos a replantear sus esquemas de trabajo y formas de generar recursos.

 

INDUSTRIA TECH

Bien reza el dicho popular “Las crisis son oportunidades” y para las plataformas digitales (que durante las cuarentena se han convertido en la única fuente de entretenimiento, comunicación e interacción con personas fuera de los hogares) el crecimiento se ha dado de manera exponencial.

Los datos son contundentes, a fines del año pasado, la empresa de videoconferencias Zoom contaba con 10 millones de usuarios por día, para marzo de 2020 ya sumaban 200 millones.

Por otra parte YouTube, de Alphabet Inc, recaudó 110 millones de dólares en la aplicación durante el primer trimestre del año.

Por su parte la plataforma de juegos por streaming Twitch, de Amazon.com Inc, también fue una de las aplicaciones móviles más descargadas alrededor del mundo, recaudando casi 20 millones de dólares en tiempo de uso en el mismo período. Esto sin hablar de Tik Tok que en las últimas semanas se ha consolidado como la app más descargada en la tienda Play Store de Android.

 

EDUCACIÓN

En el ámbito educativo, las primarias se han visto obligadas a integrar medios digitales.

Hoy la generación Alpha (hijos de millennials, nacidos entre 2010 y 2025) acuden a clases vía Google Classroom y responden exámenes rápidos en plataformas como Kahoot o Mentimeter.

Esta generación crecerá (más allá de contingencia) hipervinculada a herramientas productivas en real time, y transformarán el futuro a mediano plazo de organizaciones, cuyas cadenas productivas operarán en un gran porcentaje a distancia.

 

TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Mucho se ha hablado en los últimos meses del concepto Transformación Digital o Mindset Digital, que no es otra cosa más que trasladar el modus operandis de los negocios a herramientas virtuales que les permitan una mayor productividad vía remota.

Sin embargo, pese a la gran popularidad de este concepto, poco se había profundizado al interior de las empresas, o algunas solo lo habían vivido a nivel directivo pero hoy que la emergencia sanitaria las obligó a la virtualidad, los procesos de cambio e implementación para la transformación digital serán una necesaria realidad.

Sin duda el COVID-19 fue el empujón que organizaciones de todo tamaño y dinámica necesitaban para adaptarse a procesos digitales que además de generar importantes ahorros, aumentan la eficiencia. Esto sin dejar a un lado que los empleados cuyas actividades pueden ser remotas o semi remotas resultan, en la mayoría de los casos, más productivos y declaran sentirse mucho más satisfechos.