Empresas optan por Edge Computing por cubrir distintos requerimientos de la infraestructura de las redes.

 

Los dispositivos inteligentes están en todas partes: casas, hospitales, fábricas y escuelas, pues sirven, principalmente, para entretener a los usuarios, salvar vidas y dirigir negocios.

De acuerdo con un reporte de Transforma Insights, para 2030 habrán más de 24.1 mil millones de dispositivos de Internet de las cosas conectados globalmente, siendo el sector de consumo el dominante con el 65% de dispositivos conectados.

Además de nuevas tecnologías de comunicación como la red 5G y la nueva generación WiFi 6, una de las tendencias que jugará un papel importante para el ecosistema de conectividad es Edge Computing.

 

¿Qué es?

Edge Computing, o Cómputo al borde, es una infraestructura de informática que se sitúa en la ubicación física del usuario, de la fuente de datos, o cerca de ellas, para acercar las aplicaciones empresariales a los orígenes de datos, como dispositivos de internet de las cosas y en general en donde se realizan acciones a través de dispositivos conectados.

Dicha tecnología permite transportar todos los recursos informáticos de procesamiento que hace muchos años estaban en las computadoras personales, en los centros de cómputo de las empresas, y que luego se han trasladado a la nube para volver a acercarlos a donde se producen los datos.

 

¿Por qué es importante?

De acuerdo con la consultora Bain & Company, las empresas están invirtiendo en Edge Computing porque cubre distintos requerimientos de la infraestructura de las redes.

La transferencia de datos a la nube y la espera para obtener resultados bajo condiciones de una red saturada puede ser un escenario crítico para las aplicaciones que requieren de una acción inmediata, como el control de calidad de una industria.

Sin embargo, Edge Computing promete reducir la latencia, es decir, el retraso en el intercambio de los datos.

Otro punto importante en las dimensiones de los datos. Aplicaciones como el servicio de videovigilancia pueden demandar bastante disponibilidad de la red, por lo que enviar información a la nube podría ser ineficiente y es mejor optar por una solución Edge Computing. Al procesar los datos cerca de sus orígenes, también facilita la protección de los mismos.