Un equipo especial de Alphabet desarrolla Malta, un sistema con el que busca crear y almacenar energía limpia.

 Google trabaja en la creación y almacenamiento de energía limpia.

Alphabet, que es la matriz de la compañía, está desarrollando el proyecto Malta con el que busca generar energía a un bajo precio con la posibilidad de almacenarla durante horas o días.

La compañía ha apostado al desarrollo de dicha tecnología debido al potencial económico que ve en el desarrollo de tecnologías alternativas para producir electricidad de manera limpia.

De acuerdo con reportes de expertos, en Silicon Valley ya existe una maqueta a escala que reproduce el funcionamiento del proyecto Malta, el cual busca competir con Tesla en el área de energías sostenibles y renovables.

El sistema Malta cuenta con cuatro tanques cilíndricos conectados mediante tuberías a una bomba de calor.

Dos de los tanques están llenos de sal, mientras que los otros dos contienen un anticongelante o líquido hidrocarbonado.

Al crear dos corrientes de aire, una con aire caliente que aumenta la temperatura de la sal y el aire frío que desciende la temperatura del anticongelante, el sistema absorbe energía en forma de electricidad.

El proceso se puede invertir y enviar el aire caliente y el frío a que se precipiten y choquen entre sí, creando la suficiente energía para mover una turbina que genera electricidad.

Precisamente el gran aporte de esta tecnología frente a anteriores intentos de convertirla en realidad es que su funcionamiento se produce a bajas temperaturas, lo que evita tener que disponer de costosos materiales, como por ejemplo los acabados cerámicos o el uso de materiales refrigerantes de elevado costo.

El sistema puede instalarse prácticamente en cualquier sitio y tiene el potencial de durar más que las baterías de iones de litio, además de competir en precio con las nuevas plantas hidroeléctricas y otros métodos existentes de almacenamiento de electricidad limpia.

Hace unos días se dio a conocer que la empresa Tesla está trabajando en la batería de litio más grande del mundo en Australia para cubrir la insuficiencia de energía que sufren algunas zonas del sur del país.