Es probable que muy pronto los empresarios consideren al bitcoin y otras criptodivisas en su plan de negocios.

De enero a junio del año actual, bitcoin (BTC), la creación ideada en 2009 por el enigmático Satoshi Nakamoto (posible alias), ha crecido cerca de 157% hasta llegar a US$2,500 por unidad. A esta divisa “descentralizada” le han seguido docenas de otros, “tokens” similares de Internet incluido el reciente Ethereum (ETH), cuya valuación se catapultó por encima de 3,000% en medio año, de US$8 a finales del último año aproximadamente US$277.

Como comparación vale decir que el Dow Jones Industrial Average (DJI), el índice bursátil más seguido de EU, creció aproximadamente 8% durante los mismos seis meses.

Las “criptodivisas”, como se les conoce en la jerga de Internet, emergieron en años recientes como un medio para pagar bienes y servicios, principalmente entre los habitants del mundo digital. A diferencia de las monedas establecidas, no están reguladas por ninguna autoridad o gobierno central, sino por la comunidad de sus usuarios a través de vastas redes de poder computacional llamadas “cadenas de bloqueo”.

A medida que las transacciones en línea se hacen más comunes y los expertos elogian el costo más bajo de comprar estos “tokens” digitales –como también se les conoce– su entrada en el mundo financiero real parece sólo cuestión de tiempo.

De hecho, el intento reciente de los gemelos de Winklevoss para crear un Fondo de Intercambio (ETF, por sus siglas en inglés) siguiendo a bitcoin como un activo subyacente podría haber sido bloqueado en marzo por la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC), pero puso a la luz el crecimiento de este tipo de activos como vehículos de inversión. Así que la SEC aún está lista para revisar su decisión, la cual ha jugado un papel importante en la fuerte oleada de bitcoin.

Pero no se trata sólo de finanzas de altos vuelos. Desde pubs en Gran Bretaña hasta un creciente número de tiendas en línea y del mundo físico empiezan a aceptar pagos en monedas digitales, legitimando cada vez más su uso, más allá de la aceptación de las autoridades oficiales.

El sitio web 99bitcoins.com lista un gran número de empresas, incluyendo cadenas como Subway, Whole Foods o empresas como Virgin y Microsoft, que aceptan el pago de bienes y servicios con bitcoin.

En su página web, en 2013, Virgin Galactic declaró: “Bitcoin, la moneda virtual, realmente ha capturado la imaginación como una de las empresas más innovadoras del mundo, mirando hacia el futuro. Así que pensamos que es hora de que los clientes de Virgin Galactic puedan elegir y tengan la opción de pagar con bitcoins.”

Si existe una cosa tal como una “burbuja saludable”, ocurre ahora.

Para estar seguros, los reguladores deben tomar en cuenta que las “criptodivisas” no lleguen a convertirse en un conducto para la actividad criminal, como el tráfico de drogas. Pero deben pensar dos veces antes de criticar, particularmente la opción de una oferta inicial de monedas. Deben ser muy astutos para no pinchar esta burbuja y evitar que de este globo se derroche esa innovación.