Alexander Zeir, director de Accenture, asegura que las empresas deben convertirse en compañías inteligentes y analizar los datos de sus clientes.

Por José Manuel Valiñas

 

El primer tema que abordamos Alexander Zeier y yo al conversar (en uno de sus viajes alrededor del mundo para concientizar a las empresas sobre la revolución del Big Data y la Inteligencia Artificial), es el entorno actual de guerra comercial y riesgos de recesión. Pero él no parece intrigado por esto, ni por los afanes proteccionistas y nacionalistas que pululan por el mundo, y que significan una marea contraria a la globalización.

“La innovación no tiene fronteras”, dice. “Habrá regulaciones, resistencias, pero todo está conectado hoy por la tecnología, y las empresas y la sociedad no dejarán de beneficiarse de la apertura y la colaboración”.

Las grandes compañías tienen que llegar a una eficiencia de costos y a una agilidad (agile companies) que les permita competir en este entorno, comenta.

Deben convertirse en compañías inteligentes, tener procesos inteligentes, saber analizar los datos que tienen sobre sus clientes, llegar a más eficiencia y a una mayor automatización. Y tienen que hacerlo todo a la vez, y además rápidamente.

Para esto tienen que crear una arquitectura de sistemas que esté acorde con los nuevos tiempos, “pues de poco servirá tener algoritmos inteligentes en una arquitectura vieja de sistemas, que no soporten la gran cantidad de información que se requiere analizar en nuestros días”.

Autor de siete libros y más de 150 artículos, este especialista, académico invitado del Massachusetts Institute of Technology, director de Soluciones In-Memory en Accenture y Chief Technology Officer en SAP Business Group, explica cómo el viejo sistema de silos, áreas independientes dentro de las empresas, tiene que dar pie a uno de redes colaborativas, que además esté liderado por quien realmente comprenda la economía 4.0, basada en la analítica de datos y la IA.

 

 

MUCHOS CEO SE ENFRENTAN A LA DECISIÓN DE ADAPTAR SUS SISTEMAS PARA SOPORTAR LAS NUEVAS NECESIDADES, PERO A MENUDO DEBEN AFRONTAR RESISTENCIAS DENTRO DE SUS PROPIAS ORGANIZACIONES.

Este cambio debe ser la agenda de los directores generales. Porque a veces los mismos directores de TI no tienen la conciencia, o la influencia, para llevar a cabo esta gran transformación. La tecnología y la empresa misma debe de estar en función de la innovación.

Ella es la que debe de guiar absolutamente todo. Y toda la compañía debe de estar en línea con este cambio. Tengo clientes muy grandes en Australia o Singapur, por ejemplo, casos muy exitosos que han adoptado este cambio a través de una nueva figura que llaman Chief Transformation Officer, que le reporta directamente al CEO, no al director de TI.

 

¿CÓMO PODEMOS LLEGAR A UN CONSUMIDOR QUE CADA VEZ ES MÁS EXIGENTE Y QUE ESTÁ EN LAS REDES TODO EL TIEMPO?

En Accenture hemos desarrollado el concepto de Wise Pivot, que nos ayuda a entender que la innovación es la única arma que tenemos para protegernos de la disrupción futura. Tiene que ver con la cultura organizacional y el liderazgo, con la fuerza de trabajo aumentada, la interacción de los humanos con la IA, y cómo nos movemos hacia lo que necesitamos ser.

La modernización de los sistemas puede ayudar a dar un salto enorme en productividad, por ejemplo lo que conocemos como

Inteligencia Artificial Responsable, que se puede implementar en una empresa a través de la nube de una manera muy rápida y eficiente.

Con la nube, lo que podría tomar meses o años, se puede adaptar en días o incluso horas. Esa implementación la hicimos por ejemplo en Samsung, en Corea de Sur, o en Estados Unidos, con un minorista que tiene 10 mil tiendas. Hoy no es suficiente innovar, sino que esa innovación tiene que escalarse, hasta llegar a todos los niveles de una compañía.

 

LAS EMPRESAS TRADICIONALES SE TUVIERON QUE ADAPTAR A LA GENERACIÓN DE LOS MILLENNIALS PARA VENDERLES SUS PRODUCTOS; AHORA TENEMOS UNA NUEVA GENERACIÓN, LA DE LOS CENTENNIALS, A LA QUE NOS DEBEMOS TAMBIÉN ADAPTAR.

En efecto, pero además de hacer marketing para ellos, también nos hemos tenido que adaptar al integrarlos a nuestras organizaciones. Lo mismo pasa con la nueva generación. Tienen un estilo diferente de trabajar y otra manera de ver la vida, y nos debemos adaptar a ellos.

Nosotros le llamamos “adaptación a lo nuevo”. Debemos entender, por ejemplo, que para ellos los horarios fijos de oficina no se traducen necesariamente en más productividad, así que un esquema flexible puede ser más benéfico para todos.

Lo que hace a una compañía capaz de innovar es tener equipos interdisciplinarios y diversos, tanto en sexos como en comunidades y en rangos de edad. Esto es lo que genera el verdadero cambio, y es la única forma de saber cómo dirigirnos a esos consumidores jóvenes y satisfacer sus necesidades.

Ahora bien, la educación tradicional tiene que cambiar. Por ejemplo, se sigue enseñando mercadotecnia de una forma más o menos tradicional, siendo que ahora las grandes empresas necesitan que alguien analice las grandes cantidades de datos que tienen, para saber exactamente qué es lo que quieren sus clientes. Eso es el marketing en la actualidad, pero las compañías encuentran pocas posibilidades de contratar gente capaz de hacer esto. Lo que volverá a la gente más competitiva será la capacidad que tenga de aprovechar las ventajas de la tecnología.

 

SE HABLA MUCHO DE QUE LA AUTOMATIZACIÓN TRAERÁ MUCHA PÉRDIDA DE EMPLEOS…

Esperamos que la IA ayude a incrementar la productividad, y que esto cree una ventaja significativa para el conjunto de la sociedad. Volvemos al concepto de la Inteligencia Artificial Responsable: los sistemas automatizados no sólo van a poder realizar los trabajos repetitivos y van a dejar los empleos creativos para los humanos, sino que van a poder prevenir cuestiones como la discriminación en la contratación de las compañías, con una eficacia que va a eliminar la discrecionalidad. Es un ejemplo de las ventajas que estos sistemas traerán.

El sistema que mencioné de “adaptación a lo nuevo”, que tenemos en Accenture, incluye una capacitación constante: mes con mes la gente es entrenada en las nuevas tecnologías, de modo que no resienta el cambio en sus habilidades, y no corra peligro de ser desplazada. Esto, llevado al nivel de la sociedad entera, significa que cada individuo puede preguntarse cómo incrementar sus capacidades para estar a la altura de los cambios. Cada persona debe de tener la oportunidad de actualizarse de manera gratuita. Los beneficios de la tecnología se deben democratizar, para que lleguen a todos.