La Mona Lisa encabeza la lista de las obras de arte más valiosas que han sido hurtadas.

El arte, como negocio, está lleno de partes sombrías debido a que genera millones de dólares en ventas ilícitas.

Cada año se registran un gran volumen de transacciones en dicho rubro en todo el mundo, por lo que los robos y fraudes están a la orden del día.

Para muestra un botón. El lunes 25 de noviembre, tres juegos de joyas de diamantes fueron robados de la Bóveda Verde, la cámara del tesoro del Palacio Real de Dresde, en el este de Alemania.

Los conjuntos de joyas, mandadas a hacer por Augusto II en 1723, cuentan con 37 partes cada uno y se teme que los delincuentes intentes separarlos.

Pero el robo de La Gioconda en 1911 encabeza la lista, pues dicha pieza está valuada en $794 millones de dólares.

Vincenso Peruggia, italiano que había trabajado en el Louvre en 1910, fue el autor del famoso crimen.

Peruggia instaló la puerta de vidrio que protegía la obra de Da Vinci y contaba con el uniforme blanco que los empleados del museo vestían, por lo que sabía cómo estaba instalada y no le costó trabajo tomarla el día que el museo estaba cerrada al público.

El cuadro permaneció dos años escondido en el pequeño departamento de Peruggia y hasta la fecha existen diversas teorías de lo que lo motivó a hurtarlo.

El segundo lugar lo ocupa el robo al Museo Gardner de Boston, Massachusetts, el cual fue perpetrado en 1990.

Trece piezas, entre las que se encuentra la única pintura marina de Rembrandt, fueron hurtadas del recinto la mañana del 18 de marzo. Obras de Vermeer, Degas y Govert Flinck también desaparecieron y hasta el momento el FBI sigue investigando el caso.

Las piezas de arte robadas hace 29 años fueron valuadas en $500 millones de dólares.

El robo de 20 pinturas de Vincent van Gogh, valuadas en $500 millones de dólares, del Museo Van Gogh, en Ámsterdam, también ocupa el segundo escaño.

Resulta que en 1991, dos ladrones que estaban armados lograron llevarse del recinto cultural 20 obras de Van Gogh, entre las que se encontraban “Los girasoles” y “La habitación de Vincent en Arlés”.

Uno de los delincuentes pasó la noche en el museo, obligó a los guardias a apagar las alarmas y los encerró. Gracias a que uno de los ellos consiguió escapar y dio aviso a la policía de lo que estaba pasando, fue que los cuadros pudieron ser recuperados.

En 2008 ocurrió en la Fundación Emil Bührle de Zurich, en Suiza, el atraco que ocupa el tercer lugar.

Tres ladrones armados irrumpieron en pleno horario de visitas en el edificio y sustrajeron cuatro cuadros de Cézanne, Van Gogh, Degas y Monet, valorados en $163 millones de dólares.

En cuarto lugar está el robo por $123 millones de dólares que se registró en el Museo de Arte Moderno de la Villa París.

Un encapuchado se coló de noche por una ventana del museo y se llevó obras de Pablo Picasso, Henri Matisse, Georges Braque, Amadeo Modigliani y Fernand Léger.

Y el robo de El Grito y Madonna de Edvard Munch que fue perpetrado en 1994 en la Galería Nacional de Oslo, Noruega, ocupa el quinto lugar.

Cuatro hombres ingresaron en dicho edificio y hurtaron las pinturas. El grupo de delincuentes dejaron una nota de agradecimiento por la falta de medidas de seguridad. Afortunadamente, la pintura apareció un año después.

*Con información de Statista y de Global Financial Integrity

2019-11-28T12:48:35+00:00

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