Sears se declaró en bancarrota por tener una alta deuda y pocos compradores.

Los esfuerzos para mantener a flote sus tiendas fueron inútiles, así que Sears solicitó la protección de los acreedores ante el Tribunal de Quiebra de Estados Unidos, en Nueva York.

Eddie Lampert, CEO de Sears Holdings, y su fondo de cobertura, ESL Investments, contaban con una deuda de aproximadamente 2 mil 500 millones de dólares desde septiembre.

Sears llegó a ser el mayor minorista de Estados Unidos, pues su reputación estaba basada en su garantía de devolución de dinero para satisfacer a sus clientes.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrentó fue que no pudo mantenerse al día con los cambiantes hábitos de los consumidores, ya que sus rivales en línea atrajeron a los compradores y los esfuerzos de la firma por cambiar se vieron obstaculizados por su alta deuda.

Desde 2012, las pérdidas de la empresa superaron los 10 mil millones de dólares.