La agencia más antigua del mundo, Thomas Cook, quebró, por lo que 600 mil clientes resultaron afectados.

Pese a los esfuerzos que realizó, la agencia de viajes británica Thomas Cook se declaró en quiebra.

Debido a lo anterior, la compañía cesó operaciones inmediatamente por lo que 600 mil clientes de todo el mundo resultaron afectados.

De dicho monto, 150 mil son británicos y casi la mitad (70 mil) se encuentran en España, así que el gobierno de dicho país puso en marcha una operación de repatriación -la mayor en tiempos de paz- para que regresen a Reino Unido.

Dicho plan fue bautizado como “Operación Matterhorn” en referencia al nombre de una campaña de bombardeos estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.

El declive en las cuentas, que se acentuaron hace un año y medio, pusieron a la compañía en una situación límite.

Thomas Cook contaba con alrededor de 22 mil empleados en todo el mundo. La empresa, la cual era turoperador y aerolínea, facturaba anualmente uno 12 millones de dólares.