El arte de contratar (a la persona correcta)

El arte de contratar (a la persona correcta)

Reclutar es un reto pues no sólo es llenar una vacante, sino hallar quien ofrezca una solución a un problema.

Por Francisco Rodriguez Chapa

Por este motivo y muchos otros, hay varias formas de innovar en la evaluación de un prospecto. Por ejemplo, antes de llevar a cabo la selección de un candidato sería de utilidad ver sus virtudes de compromiso, ideales, postura sobre la compañía y rendimiento bajo presión, así como sus capacidades para reaccionar ante la adversidad pues son cosas que no se pueden demostrar en un CV.

En fin, son muchos los factores que entran en juego para finalmente decir: “Hey, tú eres el indicado”.

Con el paso de los años, que no van y vienen en vano, he aprendido que hay otras formas para llevar a cabo el análisis de prospectos que pueden resultar interesantes, entendiendo también que la gran mayoría de reclutadores no tienen el tiempo para leer a fondo un documento.

Conseguir información diferente a la que normalmente nos puede proporcionar un CV es vital, pues es la que realmente demostrará si estamos ante el mejor candidato para las necesidades de la compañía.

Para conseguir dicho tipo de datos es realmente útil explorar las redes sociales (Twitter, Facebook o Linkedin) del candidato en cuestión, pues muestran de manera concreta la forma en la que está interactuando con sus círculos más cercanos y qué piensa, además de sus posturas y los valores de los que presume.

Este indicador resulta interesante ya que las redes sociales son una ventana curiosa –aunque también peligrosa– que sirven para adentrarnos aún más a la parte personal del aspirante.

Otro aspecto que se ha comenzado a practicar en las empresas, y puede aplicarse para conocer aún más al prospecto que contratarás, es contratar a tu perfil para un proyecto corto.  Esto era un método constantemente aplicado en la compañía en la que solía trabajar y puedo hablar de sus ventajas.

Lo que se hacía era contactar al candidato para invitarlo a ser parte de una campaña, su proceso creativo y el proceso de ejecución, mientras se coordinaba con otros jóvenes talentos y experimentados miembros para medir sus reacciones. Al talento se le asignaban tareas específicas que involucraran interacción y coordinación de equipo en casos de emergencia a corto plazo.

Lo anterior permitía identificar cómo lideaba con las responsabilidades, su forma de dialogar con un equipo en crisis, su habilidad para entregar el trabajo con la presión a full, su forma de comunicarse y el manejo de la palabra ante un deadline casi imposible.

Contactar a un ex colega del aspirante siempre resulta una buena idea y todo un reto, pues la opinión de un tercero que ha experimentado trabajar bajo presión con esta persona aporta e invita a la reflexión de tropicalizar el hecho a las condiciones de la empresa.

Por lo tanto, invitar a tu prospecto a trabajar por un determinado tiempo puede servir para ver cómo se comunica con el equipo y qué tanto aprende de los procesos que realiza la empresa.

Para evaluar su entendimiento sobre la compañía, vale la pena cuestionarlo tras esta etapa porque siempre es atractivo oír qué tanto estudió, sabe o captó de la misma en el momento que tuvo para adentrarse en ella.

El objetivo final de reclutar deber ser identificar algunas esencias base del prospecto. Es complicado descifrar completamente al candidato, no obstante, los valores se palpan y los ideales se asoman con un buen cuestionamiento y proceso de elección.

Al momento de contratar también se innova, y si lo haces para tus próximos casos, podrás atraer al prospecto más interesante y encontrarás características e indicadores en tus candidatos que nunca habías podido ver anterio