Facebook cambió su algoritmo para duplicar los ingresos en publicidad, bajo la premisa de aumentar las interacciones.

 

El pasado 31 de enero el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, publicó en su cuenta un importante cambio en la forma en cómo la red social decide qué contenidos ve cada usuario en su muro. Esta decisión la toma en base a un algoritmo que pondera diversos criterios, los cuales han sido removidos de forma radical.

Con la finalidad de aumentar las interacciones sociales entre usuarios, ahora Facebook mostrará en nuestros muros fundamentalmente fotos, actualizaciones de perfil o videos de aquellas personas con las que se sostiene alguna relación familiar, sentimental o de amistad.

We just announced our quarterly results and community update. Our focus in 2018 is making sure Facebook isn't just fun,…

Posted by Mark Zuckerberg on Wednesday, January 31, 2018

 

Así, las publicaciones de las páginas que un usuario sigue (ya sea de medios de comunicación, marcas o figuras públicas) tendrán muy bajas oportunidades de aparecer en los muros de un usuario, a menos que ocurra alguno de los siguientes tres factores:

  1. Que dicha publicación registre un número importante de comentarios y conversación.
  2. Que la compañía pague por aparecer en el muro de una audiencia similar en gustos o intereses determinados (hipersegmentación).
  3. Que se encuentre realizando una transmisión en vivo, pues este año la plataforma priorizará los videos que generen interacciones.

 

La lógica de Facebook es que los usuarios reduzcan el consumo pasivo de información que reciben de una página pública y les llegue solamente aquella con la que interactúan.

Este cambio de paradigma constituye un reto muy grande para quienes administran y son responsables de la estrategia de contenidos de una página en Facebook, pues ahora deberán generar en cada post un vínculo con sus seguidores que verdaderamente los invite a comentar y compartir.

Constantemente Facebook ha cambiado su algoritmo en relación con el alcance que cada página tiene, por ejemplo, durante el año pasado sin importar si a una página la seguían 100 o 1 millón de personas, ésta solo podía alcanzar de forma orgánica (es decir sin necesidad de invertir en pauta) al 1% de su audiencia.

Con estos cambios la red social (que recientemente cumplió 14 años y que está valuada en 500 mil millones de dólares) reduce ese 1% dejando el alcance orgánico a merced de las interacciones (reacciones, comentarios o shares) recibidas, a menos claro, que se paute por llegar a una determinada comunidad.

De esta forma observamos que el cambio de Facebook no fue solo de algoritmo sino que robusteció su esquema de ingresos y modelo de negocio pese a la narrativa romántica publicada por Zuckerberg, quien señaló que la red busca reducir hasta en 50 millones de horas el tiempo que la gente está conectada a su cuenta, buscando que ese tiempo lo pase con las personas que los rodean.

El reto ahora para toda compañía o persona que tenga una página pública será valerse de creativos y estrategas profesionales que no solamente cobren por “administrar” redes sociales, sino que tengan la capacidad de comunicar de forma efectiva los mensajes clave de una empresa a diferentes audiencias. Generar comunidad es el reto, de lo contrario, ningún esfuerzo rendirá frutos en el nuevo esquema de Facebook.