La ética como recurso estratégico para las instituciones

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La ética como recurso estratégico para las instituciones

La credibilidad moral de una entidad desaparece si es calificada como corrupta y, por lo tanto, su existencia peligra.

Por Nissim Heffes*

En el marco de un reciente congreso de ética y ciberseguridad, celebrado en el Senado de la República, tuve la oportunidad de exponer la idea de comenzar a comprender la ética como un recurso estratégico en la acreditación pública de las instituciones. Deseo explicar el concepto:

En los últimos meses, en México, se han incrementado dramáticamente los señalamientos públicos de entidades o

sectores afectados por corrupción. Esta tabla sumariza las principales afectaciones que se han dado en tiempo reciente:

El problema del incremento en el señalamiento público – por las razones que sean – radica en la carencia de propuestas para atender los problemas de corrupción institucional. Una entidad – pública o privada – definida como ‘corrupta’, carece de credibilidad moral, reduciendo sensiblemente su capacidad de actuar de manera efectiva ante la sociedad a la que debe su función, peligrando eventualmente su misma existencia (lease: lo sucedido con la extinta Luz y Fuerza del Centro). Históricamente, este problema se ha tratado de abordar con dos estrategias:

1. En el sexenio del Lic. Vicente Fox, se hizo un esfuerzo por llevar entidades públicas y privadas a prácticas de clase mundial, por intermedio de acreditar normas y procedimientos por sistemas ISO-9000. El problema de esta iniciativa radicó en la falta de experiencia en México con estos procedimientos; a lo que se agregó la falta de capacidad acreditada en la implementación. El incremento en la demanda y la falta de capacidad generaron incluso problemas de corrupción por obtención de estas certificaciones. En resumen, la ética institucional no se define por sus normas y procedimientos.

2. En los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Pena Nieto; se conceptualiza la ética institucional por la gente que la constituye; lo que llevó a la implementación de los llamados ‘Controles de Confianza’ como mecanismos que separarían mágicamente los individuos buenos de los malos – obteniendo con ello instituciones más resilientes a la comisión de actos de corrupción. Independiente al argumento fútil de la certeza técnica o ‘asertividad’ (como les gusta a los expertos llamarle a esto), los problemas fundamentales que surgieron con ello fueron:

A. Falta de capacidad técnica, que como resultado difícilmente se logró acreditar más del 8% del personal que debía participar en estos procedimientos. Los resultados individuales estaban sujetos a 2 factores humanos, ambos corrompibles.

B. Se descubre rápidamente que la probabilidad de comisión de actos de corrupción, es prácticamente idéntica entre personal que aprueba los ‘controles’ de aquellos que no los aprobaron y permanecían aún así en sus funciones.

C. En resumen, la ética no es una ‘Aptitud’, que se pueda detectar o perfilar por métodos de valoración fisiológicos o psicológicos de cualquier tipo. Estos puntos los resumo en la siguiente gráfica:

Ahora, se está tratando de regresar a la estrategia de ‘Normas y Procedimientos’, esta vez con normas actualizadas con los protocolos anticorrupción basados en las recomendaciones establecidas en Basilea 4 y 5; nuevamente el problema será:

A. No hay precedentes de uso o efectividad, a nivel mundial – es una norma fresca, recién salida del horno.

B. No hay experiencia ni capacidad de implementación en México, frente a la demanda que surgirá del servicio a partir de una exigencia pública – diluyendo o corrompiendo la intención de la norma.

C. Demoraría mínimo 3 años para que comience a surgir seriedad, comprensión, experiencia y capacidad de implementar las normas.

En tanto esto sucede, el País podrá sufrir las consecuencias de muchos señalamientos, y pocas propuestas. Es hora que surja una Norma Mexicana de Ética y Cumplimiento.

Detalles de esta propuesta, en la siguiente columna. ¡Hasta la próxima!

*CEO & Founder de Positive Compliance LLC; y Presidente del Congreso de Ética y Cumplimiento Institucional.
2019-07-23T16:02:58+00:00

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