Sentido humano, el desafío del líder del Siglo 21

Sentido humano, el desafío del líder del Siglo 21

El líder del Siglo 21 se ocupa de lograr los resultados esperados, pero también cuida a quienes los generan.

Cuando hablamos de liderazgo con sentido humano nos referimos a un liderazgo integral que atiende la parte física, intelectual y espiritual de los seres humanos. Y, a pesar de que se trata de un concepto nuevo en la actualidad, lo cierto es que a mitad de este siglo será algo de todos los días.

El tipo de liderazgo que hemos aprendido a lo largo de los últimos años y en generaciones anteriores se caracterizaba por ser uno orientado total y únicamente a resultados. Bajo este esquema, se visualiza al colaborador de una empresa como una herramienta, lo que provoca que caigamos en una especie de utilitarismo. Es decir, yo te “utilizo” para lograr mi resultado. Y, justamente, ahí es donde no existe ningún tipo de sentido humano pues tú eres una herramienta que la organización me asignó para dar el resultado esperado y te trato como una herramienta, eliminando cualquier dimensión humana.

 

La necesidad de romper paradigmas

Frente a este contexto, considero que es necesario un “cambio de chip” por parte de los líderes en la actualidad, pues muchos de ellos siguen liderando como se hacía años atrás.

A mí no me digas qué te está pasando, más bien dime qué lograste”; ésa era la visión de muchos de los directores, gerentes y líderes en las organizaciones, dejando a un lado todos estos aspectos que engloban el sentido humano que un líder debe tener.

Hoy estamos entendiendo que eso no puede seguir siendo así. Se trata de comenzar a aplicar nuevas prácticas, mismas que podemos ir aprendiendo, y para lo cual tenemos que incorporar dentro de nuestro “radar” esa parte humana que hemos mencionado.

En dicho sentido es importante que el líder incorpore el paradigma de que no está tratando con una laptop o con un celular, sino que está hablando con un ser humano. Por lo tanto, en la medida en que lo asimile y lo interiorice, lo podrá ir practicando.

 

Principios y valores que perfilan a un líder con sentido humano
  1. Entiende que está tratando con seres humanos que tienen emociones, que piensan, que tienen una necesidad de transcender, además de requerimientos físicos como la salud que hay que cuidar, entre otros. De ahí que un líder con sentido humano es un líder que no atiende únicamente a lo que generas, sino que atiende de forma integral. “Mi colaborador tiene un cuerpo que tiene que cuidar; más vale que yo le dé un entorno donde también esté descansado y que le proporcione, igualmente, un balance con su vida personal”.

 

  1. Se preocupa por ti en la parte intelectual, en la parte emocional. Quiere que aprendas más, que logres desarrollarte y todos los días seas una mejor versión de ti mismo, en cuanto al número de habilidades y competencias que vas adquiriendo. Asimismo, es un líder que se ocupa también de la parte emocional de sus colaboradores; quiere que éstos estén contentos y disfruten su trabajo. Y ese comportamiento favorece a ambas partes ya que los colaboradores ven a su líder como alguien que se preocupa por ellos de manera integral, con quien las conversaciones fluyen; un líder que transmite a sus colaboradores que eso que hacen les ayuda a trascender en la empresa y como ser humano.

 

 

Pasos a seguir para convertirte en un líder con sentido humano
  1. Comprender que el resultado organizacional es tan importante como cuidar a la persona que genera el resultado. El sentido de la orientación a resultados no ha cambiado y eso es bueno, pero lo que aún no hemos entendido es que cuando tratas a tus colaboradores desde una dimensión humana incrementan las posibilidades de que los resultados se multipliquen.
  2. Detectar las herramientas de las cuales dispones tú como líder para crear ese concepto de sentido humano, mismas que se resumen en los siguientes 2 elementos:

 

  • Control, que impacta en el resultado
  • Confianza, que impacta en la relación con tu equipo de trabajo

 

El líder del Siglo 21 se ocupa de lograr los resultados esperados, al mismo tiempo que se ocupa de la relación que establece con sus colaboradores.

Asimismo, cabe mencionar que ahora tenemos un nuevo grupo en el mundo organizacional que son los millennials (buena parte de la fuerza laboral actualmente), lo cual aumenta la necesidad del cambio de paradigma.

Una de las característica esenciales de este grupo es que para ellos es más importante su vida personal que la laboral. Para ellos la experiencia laboral tiene que ser positiva integralmente hablando. Frente a ello, y en mi experiencia como consultor empresarial y coach, veo que las empresas están perdiendo a gente muy valiosa porque, precisamente, sus líderes no están sabiendo tratar a la gente con un sentido humano.

El liderazgo con sentido humano está estrechamente relacionado con aspectos como la rotación de las personas que deseamos permanezcan en nuestra empresa, además de que crea un sentido de pertenencia hacia la misma.

 

Confianza vs. autoridad

Por definición, la persona que da confianza pierde autoridad, pero no hay que olvidar que, justamente, un líder obtiene seguidores cuando sus colaboradores le tienen confianza, convirtiéndose en un liderazgo auténtico y humano.

No trabajo contigo por tu posición sino por el placer que me genera el aprenderte, el estar cerca de ti, la experiencia en sí misma me agrada, lo cual me provoca querer trabajar contigo”… y eso es oro molido.

Por lo tanto, diría que el sentido humano le puede restar autoridad a un líder pero provoca que aumente su influencia frente a sus colaboradores. La autoridad es algo que se otorga, mientras que la influencia es algo que se gana y lo cierto es que lo que, realmente, quiere el líder de un equipo es influir en sus colaboradores. No olvidemos que la autoridad la necesita el que no tiene influencia.

En definitiva, son las nuevas reglas del juego y el que entiende bien este tipo de liderazgo tiene más probabilidades de ser exitoso y “meter gol”, mientras que el que no, está destinado a desaparecer.

Escuché hace algunos años a un líder, que trabajaba en convertir su empresa en una organización con liderazgo con sentido humano, decir lo siguiente a sus colaboradores: ¿Tienen hijos? Dentro de 20 años, cuando sus hijos sean profesionistas, no van a aceptar un trabajo donde no se les respete, donde no se les cuide, donde no se les escuche, donde no se tome en cuenta su opinión y donde no sean tratados como personas de una manera integral.