Por eventos inesperados, la economía global ha sido víctima de la incertidumbre que aqueja a la mayoría de las naciones.

Por Argenis Bauza*

Se espera que el comercio en 2017 crezca entre 1.8% y 3.1%, una revisión hacia la baja de pronósticos previos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que estaban alrededor de 3.6%. Esta baja se debe a la disminución de los volúmenes de comercio como resultado de la reducción del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y del comercio en las economías en desarrollo.

A finales de 2016, el conjunto de las acciones de las empresas de transporte bajaron, a excepción del transporte carretero y ferroviario.

Como es de esperarse, el crecimiento de la industria logística está muy relacionado con el crecimiento del comercio y de las economías. Ante un escenario que muestra una leve recuperación de estos indicadores para los años por venir, les toca a las empresas del sector ser creativas y proponer nuevos modelos de negocio a sus prospectos y clientes, que les permitan crecer a pesar del entorno.

 

LOGÍSTICA TERRESTRE EN LOS PRÓXIMOS AÑOS

Las acciones de las compañías logísticas experimentaron un duro 2016. Esto como resultado principalmente de un pobre desempeño de la economía global al inicio de año. Sin embargo, subieron un poco en la segunda mitad cuando mejoraron los precios del petróleo, aunque hubo cierta variación en junio por el voto del Reino Unido para salir de la Unión Económica Europea.

Por otra parte, se espera que la transición de las redes móviles hacia la quinta generación (5G) hará que el retail online sea aún más rápido y con mayor velocidad de respuesta a las necesidades de los consumidores. Como resultado de esta aceleración, las compañías de logística tendrán que adaptarse para cumplir con estándares más altos y las demandas de los consumidores de esta generación conectada.

En una reciente encuesta de KPMG, realizada en el Reino Unido, 28% de los encuestados hicieron compras usando sus teléfonos móviles. La encuesta, sin embargo, mostró también la dicotomía entre las prioridades del consumidor y del retail. Éste último está preocupado principalmente por ofrecer entrega el mismo día, para evitar el común remordimiento del comprador. Por otro lado, el consumidor mostró una clara preferencia por la entrega a bajo costo y opciones para devolver los productos.

Esto resalta la necesidad que tienen las compañías de logística de manejar mejor los flujos de devoluciones a medida que el e-commerce continúa su expansión, lo que aumentará el flujo de productos sin representar necesariamente un beneficio económico para las compañías.

Los negocios de retail online y las compañías logísticas están reaccionando rápida y creativamente a las demandas del e-commerce. Gigantes del comercio electrónico se están asociando con empresas de otros sectores como, por ejemplo, de la venta de gasolina, pilotando la instalación de casilleros en las estaciones de suministro.

Adicionalmente, los distribuidores han mostrado interés en licenciar y adquirir tecnología que es capaz de reclutar flotas de camiones, aviones o barcos para mover los productos buscando las rutas más eficientes. Esto sin mencionar la renta de aviones de transporte por parte de los gigantes del retail online en Estados Unidos.

En este entorno de presión en aumento y el cada vez mayor número de nuevas compañías que desarrollan soluciones tecnológicas para afrontar estos retos, las compañías logísticas deben decidir si desarrollan sus propias soluciones tecnológicas o utilizan soluciones del mercado. Los costos, la velocidad de respuesta, el control y la solución al problema serán las consideraciones a tomar en cuenta, pero lo más importante será satisfacer la demanda del consumidor Millenial y mantener su participación de mercado a pesar de la dominación global de las grandes empresa de retail online.

Este sector va a cambiar considerablemente a medida que la tecnología proporcione un mejor puente entre el proveedor y el consumidor. Con la introducción de chat bots, el seguimiento en tiempo real de la entrega, métodos de entrega individualizados y los desarrollos en robótica y automatización, sólo para nombrar algunos ejemplos, los consumidores estarán más informados que nunca y los proveedores finalmente adaptarán sus servicios a sus necesidades.

 

TRANSPORTE MARÍTIMO

Después de un inicio complicado en 2016, las cosas mejoran para los mercados globales de carga. El crecimiento del comercio y el movimiento de contenedores se han recuperado en cierta forma desde la crisis de carga al comienzo del año pasado. A pesar de que el Índice de Rendimiento de Contenedores pareció estancarse en octubre de 2016, logró su mayor valor histórico al cierre de 2016 (Cuadro 1).

Los precios de las acciones de todos los subsectores de carga marítima cayeron dramáticamente durante el primer trimestre de 2016, con un pico en abril/mayo, y luego se mantuvieron relativamente estables en los siguientes dos trimestre (Cuadro 2).

Aunque la mayoría es optimista acerca de las perspectivas del movimiento de carga en 2017, el pronóstico de Moody’s para 2018 es negativo, reflejando el continuo exceso de oferta y una disminución de 7% al 10% en la rentabilidad (EBITDA) de las empresas del sector.

 

TRANSPORTE AÉREO

De acuerdo con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), 2016 finalizó con un aumento del tráfico de pasajeros de 6.3% comparado con el año anterior, lo cual es sorprendente considerando que 2016 mostró el crecimiento más bajo del PIB global (2.3%) desde el inicio de la crisis financiera de 2009. Sin embargo, los márgenes siguen siendo apretados como resultado de los precios más altos del petróleo y el exceso de capacidad disponible. Además, el hecho de que Estados Unidos y la Unión Europea representen un estimado del 32.4% del PIB global (y el PIB está muy interrelacionado con el transporte aéreo), las políticas proteccionistas de estas geografías aumentan aún más la incertidumbre (Cuadro 3).

Por ejemplo, un escenario muy posible es que con el Brexit, el Reino Unido no siga siendo parte del Área de Aviación Común de Europa, acuerdo que permite acceso libre al mercado de tráfico aéreo en ese continente. Además, el Reino Unido no sería sujeto del acuerdo de cielos abiertos entre la Unión Europea y Estados Unidos (el cual da acceso libre al Mercado trasatlántico). Con certeza, esto tendría un efecto relevante sobre las compañías de transporte aéreo británicas y sobre el escenario y costos de este modo de transporte en Europa.

¿Cómo afectan estas tendencias a la industria logística en América Latina? El crecimiento de las empresas de la región tuvo su mayor boom en el periodo 2004-2013. Sin embargo, este crecimiento ha generado áreas de oportunidad en la racionalización de costos. Las empresas comenzaron iniciativas en este sentido en 2014 y aún continúan; por ello, los proveedores logísticos pueden aprovechar esta ola para ofrecer su mejor propuesta de valor a estas empresas, principalmente mediante el outsourcing de sus operaciones logísticas.

Además, como hemos mencionado anteriormente, el crecimiento de las plataformas de e commerce representa una oportunidad para los proveedores de servicios logísticos en cuanto a conseguir nuevos clientes y proporcionar un enfoque eficiente y de bajo costo. Por esta razón, aquellos proveedores que entiendan estas tendencias y propongan nuevos y mejores modelos de negocio tendrán las de ganar en los años por venir.

Por otro lado, desde el punto de vista geográfico, el comercio en Estados Unidos y México representa cerca del 35% de todo el comercio de América Latina. Por ello, los cambios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) pueden tener un efecto importante en la industria logística regional, si se afecta el volumen de intercambio entre ambos países. La amenaza real se prevé para 2018, cuando entrarán en vigencia los cambios en este importante acuerdo.

Aunque la IATA, en su comunicado de marzo de 2017, nos muestra que hubo un crecimiento en la demanda global del sector de transporte aéreo de 6.9% (a enero de 2017) y que coincide con el aumento de las exportaciones, no es el caso de América Latina. En general, las aerolíneas de esta región experimentaron una contracción de la demanda de 4.1% interanual. De igual forma, la capacidad cayó 1.4%, es decir, el deterioro del panorama político y económico sigue afectando a la región.

En cuanto al transporte marítimo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indica que el movimiento de carga en contenedores en los puertos de América Latina y el Caribe cayó 0.9% durante 2016. Este promedio regional mantiene la tendencia negativa de desaceleración que se ha observado en los últimos años y representa la mayor pérdida desde la crisis de 2009.

Según la Cepal, “la desaceleración en el promedio regional del movimiento portuario se arrastra desde hace varios años: 6% en 2012; 1.3% en 2013; 2.4% en 2014 y 2.5% en 2015. El deterioro en 2016 estuvo determinado por las disminuciones en la actividad de cinco países: Brasil (-4.4%), Panamá (-9.1%), Colombia (-3.6%), Argentina (-6.1%) y Bahamas (-14.3%)”.

Sin embargo, otros países de la región mitigaron esta caída con crecimientos: México (3.2% de alza), Chile (4.8%), Perú (8.4%), Ecuador (4.5%), República Dominicana (8.3%),Guatemala (8.8%), Costa Rica (7.3%) y Uruguay (9.5%).

Una buena noticia para las empresas del sector es que América Latina es una de las regions que muestra mayores tasas de crecimiento del comercio electrónico, sólo después de Asia Pacífico. Se espera que este mercado crezca a una tasa anual compuesta de 17%, impulsada por Brasil, México y Argentina, principalmente.

 

*Socio Líder de Asesoría en Cadena de Suministro y Compras para América Latina de KPMG en México asesoria@kpmg.com.mx /  www.delineandoestrategias.com