La función del CEO ahora exige mayor conocimiento del nuevo entorno de negocios y de las tendencias tecnológicas.

Por Patricia Luna Arredondo*

Vivimos en una época de contrastes y cambios, lo vertiginoso e incierto del entorno de negocios de nuestros días deja ver que los avances tecnológicos surgen a una velocidad superior y arrastran consecuencias. Ante ello, las empresas tienen que adaptarse y responder si quieren participar en los mercados donde compiten y lograr con su transformación digital diferenciadores competitivos.

Hoy en día, términos como la nueva economía y la 4ª Revolución Industrial están de moda. Sin embargo, mal comprendidos pueden afectar el cauce de iniciativas de innovación, transformación digital e incluso de definiciones de rutas estratégicas.

Es por ello que el CEO debe comprender profundamente su significado e incluso hacer un manejo estratégico y táctico de las implicaciones de estos conceptos al reflejarlos en su estilo de liderazgo y liberar gradual y ágilmente el potencial del talento en primer lugar de los mandos directivos.

La nueva economía es un término creado a fines de la década de 1990 por el economista Brian Arthur y difundido ampliamente por Kevin Kelly, periodista y escritor. La nueva economía se refiere a la evolución del entorno de negocios hacia una economía basada en el conocimiento y en la tecnología, está enfocada en el cliente final para resolver o crear necesidades.

El enfoque de negocios está centrado en las personas y en objetivos sociales. Además, se hace evidente ahora que en los mercados cada vez hay más jugadores nuevos, y cuya importancia es muy alta, por lo que las empresas que cuenten con el mejor talento serán las que tendrán las mejores capacidades para poder competir, sobrevivir y sobresalir.

 

LAS REVOLUCIONES INDUSTRIALES

A través de la historia conocemos los cambios que revolucionaron a la industria y a las sociedades y que transformaron incluso a la humanidad. Estas revoluciones surgieron en diversas etapas y por cambios tecnológicos: el uso del vapor (1ª), de la electricidad y del petróleo (2ª), de las computadoras y tecnología de comunicaciones (3ª).

Ahora estamos a los inicios de la 4ª Revolución Industrial, que representa una ola de avances tecnológicos que afectan y cambian la forma en la que vivimos, pensamos, trabajamos, sobrevivimos, nos comportamos e interactuamos humanos y máquinas. Esto genera nuevos desafíos y modalidades para comprender el conocimiento teórico-práctico y poder transmitirlo, también para afrontar las amenazas diarias en temas de privacidad, seguridad e identidad, pero sobre todo confrontar los retos derivados de la automatización, donde muchos puestos desaparecerán, surgirán o se modificarán radicalmente en sus funciones. Todos estos cambios serán próximamente muy evidentes en cualquier sistema digital, físico e incluso biológico.

Por lo anterior, las empresas tienen que estar preparadas lo antes posible para eliminar, transformar y agregar puestos de trabajo. Algunos desaparecerán en pocos años debido a los avances tecnológicos y los empleos con tareas repetitivas serán fácilmente reemplazados por robots o equipos/dispositivos/ máquinas automáticas. Así sucedió en la primera revolución industrial, pero esta vez, a un ritmo nunca antes visto.

 

ESTRATEGA Y TRANSFORMADOR

El CEO debe ser el estratega más importante y el líder transformador, virtudes que hoy cobran relevancia debido a los avances del software y de la tecnología digital, que han provocado la conversión de Internet, equipos móviles y conectividad. Esto ha cambiado fundamentalmente el entendimiento del modelo de negocio, e implica pasar de usar la tecnología para soportar las operaciones de negocios a conducir un negocio por medio de la tecnología.

El reconocido estratega en temas de tecnología de la información Otto Berkes, en su libro titulado Digitally Remastered: Building Software into your Business DNA, menciona que para transformar digitalmente a la empresa es necesario comprender que “al habilitar la tecnología para estar en contacto con los clientes es una forma en que la empresa, sus marcas, sus productos y servicios son representados, comunicados y evaluados, por lo que la tecnología debe permitir a sus clientes estar en contacto y satisfacer sus necesidades por medio de experiencias basadas en software”.

Lo anterior implica que el entendimiento tradicional del uso de la tecnología en aplicaciones robustas para las operaciones de negocio, como los ERP, ahora deben dar un paso complementario para ofrecer soluciones que permitan desarrollar relaciones y conversaciones con los clientes e incluso con los usuarios finales.

Es más que un CRM o una aplicación de atención posventa. De estas nuevas soluciones, principalmente para dispositivos móviles e integradas a las redes sociales, se espera que rompan las barreras que separan al cliente y al consumidor final de las empresas.

Para lograr esto, además del desarrollo de aplicaciones móviles conectadas a sistemas aplicativos del negocio, se pueden implementar tecnologías que identifiquen y respondan las necesidades de los clientes y usuarios finales, tal como se logra con el uso de aplicaciones de inteligencia artificial y de ciencia de datos mejor conocida como Big Data.

Estas tecnologías ya existen de forma madura y en distintas modalidades, sin embargo, requieren de personas debidamente capacitadas y experimentadas para poder implementarlas. Ahí está el reto de la transformación digital.

La función del CEO ahora exige mayor conocimiento del nuevo entorno de negocios, de las tendencias tecnológicas vanguardistas que han surgido con la nueva economía, pero más importante es que tenga el pleno conocimiento y la capacidad de saber sacarles provecho para poder liderar la transformación digital en su empresa.

* La autora es Socia Directora de Calimeria Business Intelligence, empresa especializada en soluciones para la alta dirección y gerencia, dedicada a desarrollar la capacidad de ejecución estratégica y competitividad de las empresas en temas como innovación y capital humano. mail: patricia@calimeria.com