Bridge por Billions es el puente que hace posible que cualquier emprendedor haga realidad su sueño de negocio, incluso cuando no cuenta con capital de arranque.

 

Enlistada como Forbes 30 Under 30, y Ashoka, Bridge por Billions crea, diseña y gestiona programas de emprendimiento que alcanzan ya a más de 1,700 emprendedores en 70 países. Su principal diferencial es que facilitan recursos a emprendedores, desde universitarios hasta dueños de negocios, con la idea de generar innovación y cambios positivos en las comunidades. Ha trabajado con multinacionales de la talla de Coca-Cola, Visa o BMW, además de la ONU, sólo por mencionar algunos.

Su CEO y cofundador, Pablo Santaufemia, nos platica, en exclusiva, los detalles que hacen a esta iniciativa la mejor herramienta para quienes pretenden emprender y no cuentan con los recursos suficientes.

Bridge por Billions expande operaciones en Latinoamérica y por eso nos comparte las ideas que sustentan a esta exitosa iniciativa que fija su vista en nuestra geografía.

Bridge por Billions que fue fundada en Nueva York y como startup social en Madrid (2015), si bien ya ha trabajado en México, anuncia su llegada oficial a la región a través de una sofisticada y robusta red de emprendimiento que conecta a emprendedores en etapa semilla con opciones de financiamiento viables generando oportunidades de crecimiento para todos.

“Tenemos nuestro programa estrella que es The Leap para cualquier emprendedor del mundo, que pueden tener acceso a nuestra web. Es para emprendedores en fases iniciales; que todavía no están vendiendo, que están en etapa de incubación”, explica Santaeufemia.

La meta de Bridge por Billions es democratizar el acceso a la formación y la mentoría, lo cual hacen de la mano de corporativos multinacionales, universidades, fundaciones y agencias de desarrollo con un enfoque siempre innovador.

“Somos el puente entre emprendedores, mentores y todo tipo de agentes dentro del ecosistema”, señala.

En el ámbito de los negocios, y especialmente en este momento que vivimos dada la pandemia de Covid-19, las pequeñas y medianas empresas (Pyme) son las más vulnerables, y ahí es donde Bridge por Billions centra su estrategia.

“Este reto de las Pyme no es sólo por esta crisis, la siguiente crisis de la digitalización nos va a dar muy duro. Precisamente es por ello que las Pyme del futuro deben ser de base innovadora. Que puedan generar empleos que sobrevivan a futuras crisis, que resuelvan los problemas que importan, a las que llamamos empresas con propósito”, advierte Santaeufemia.

Una de las ventajas de Bridge por Billions es que cuando nació, en 2015, el mundo de los negocios ya era digital.

“Mis cofundadores en Taiwán, España y Francia, decidimos hacer la iniciativa Together for Innovation, dado que vimos que la mayoría de programas de emprendimiento estaban posponiéndose o pausándose. La pandemia no se ha ido y nosotros tenemos que aportar nuestro granito de arena porque pues nuestras habilidades no nos está afectando”, comenta.

Añade que, en cuestión de días, 20 organizaciones de 13 países decidieron crear o trasladar su programa al ámbito digital de Bridge por Billions para dar apoyo a 370 emprendedores con sus mentores a través de un programa de Bridge por Billions.

Este organismo cuenta ya en su historial con emprendedores que han utilizado su programa en México, de hecho el primero que data de 2014 apareció desde que la iniciativa apenas funcionaba con un programa beta en las aulas universitarias.

Santauefemia recuerda que, en los orígenes de Bridge por Billions, la Fundación Kauffman hizo un estudio sobre los dos puntos clave en relación al éxito de un emprendedor, y encontraron que eran una formación estructurada, en la que el emprendedor va construyendo encima de lo que va practicando, así como la necesidad de crear mentorías especializadas para aquellos lanzadores de algún negocio.

Para lograr esto sin duda se requieren gran cantidad de recursos, por eso Santaefemia, desde sus épocas estudiantiles, se dio a la tarea de encontrar una forma de resolver estos dos retos y diseñar una solución mucho más escalable que permitiera conectar a personas que quieren ayudar con quienes requieren apoyo. Esto con la ayuda de mentores personalizados en su sector específico y después con una formación estructurada.

“En la mayoría de los casos se siguen utilizando metodologías de enseñanza muy arcaicas donde el gurú adoctrina al resto casi como en la Edad Media de lo que se debe hacer”, detalla Pablo Santaeufemia.

Destaca que hay metodologías mucho más efectivas que se usan con niños pequeños, pero no con emprendedores. Básicamente habla de tipo de aprendizaje activo donde el estudiante (emprendedor) es el dueño de su propio aprendizaje con refuerzos de externos por medio de mentores que lo van guiando, que les permite ser buscador y dueño de ese “viaje” para aprender de verdad.

“Si aprendo de verdad, lo sé aplicar y me capacito. Todo esto se puede hacer online y presencial, pero presencial cuesta bastante porque tienes que tener a muchas personas haciéndolo a la vez, mientras que las herramientas, la tecnología, ha facilitado generar esos viajes de aprendizaje a través de la computadora con un mentor que va guiando. Lo podemos hacer con muchos emprendedores. Se puede conseguir cantidad y calidad y esa ha sido nuestra meta”, subraya. Asegura que el nombre Bridge por Billions, viene de generar innovación que de verdad resuelva los problemas de las grandes mayorías, de los billions de personas.

 

Cómo integrarse a Bridge por Billions

Los interesados entran a la página bridgeforbillions.org, se registran al programa The Leap. Dan las características del negocio a emprender, sus clientes potenciales, etc. A partir de ahí se hace un primer filtro para pasar a la fase de conexión con los mentores quienes analizan el proyecto. El solicitante elige sus mentores y en dos semanas ya comienzan a trabajar por medio de un algoritmo creado específicamente para esa función dentro de la plataforma.

“A partir de ahí son tres meses donde tú vas con tu equipo, paso a paso, trabajando a través de este proceso pedagógico, donde vas creando tu plan de empresa a la vez que vas aprendiendo cómo hacerlo mientras que los mentores se meten desde su casa u oficina para darte esa retroalimentación. Cada vez que terminas uno de los módulos se van generando unos visuales que, cuando terminas los ocho módulos del programa, lo puedes descargar como un plan de negocio visual en PDF”, puntualiza.

Sin embargo, alerta en que ahí no acaba el proceso dado que todos los emprendedores, independientemente del programa que hayan cursado, tienen la oportunidad de seguir ligados en clases magistrales, entre otras actividades, además de poder integrarse a una red global de inversores enfocada a formar a los emprendedores para saber cómo hablar y conectarse con los inversionistas.

“Nosotros igual que formamos a los emprendedores formamos a los mentores, y eso es un gran valor que tenemos de cara a generar esa comunidad de mentores profesionales de altas ligas que lo que quieren es poner su granito de arena en su economía, o de otros países, para poder generar ese desarrollo económico, porque la democratización del acceso a la formación para emprender no lo podemos hacer solos, por ello los 1,650 emprendimientos que hemos ayudado han sido con mentores”, apunta.

Añade que los emprendedores que entran en fases apenas de prototipo ya pueden comenzar a ver resultados en seis meses a un año, en tanto que los más avanzados tienen la posibilidad de ir mejorando su negocio continuamente corrigiendo eventuales agujeros de su proyecto y seguir creciendo.

Para Santaufemia uno de los mayores retos del emprendedor es cubrir el vacío de formación, pero alerta en que no esto no es todo dado que también hay que atender vacíos como el de networking, por ejemplo, para que después pueda haber oportunidades de crecimiento, financiamiento, entre otros.

De ahí la importancia de crear sinergias entre diferentes emprendedores así como las conexiones que los mentores pueden generar. Por otra parte, explica que la red de inversores de Bridge por Billions se enfoca en cómo hablarle al inversionista, qué es lo que busca, en qué formato, etc. Y es que sucede que, muchas veces, los emprendedores pueden tener un gran proyecto, pero si no son capaces de hablar en el idioma del inversionista, corren el riesgo de que los pasen por alto.

Modelo de ecosistema del MIT

Este experto señala que en el panorama del emprendimiento existen retos globales y destaca el modelo del Massachusetts Institute of Techonolgy (MIT) que, en una forma de estrella de cinco puntas, habla de: emprendedor, inversionista, gran empresa, universidad y gobierno, entes con una íntima relacion entre ellos para después dar paso a los facilitadores, entre los que se cuenta Bridge por Billions, que son quienes conectan y crean colisiones sociales.

Detalla que en Latinoamérica el nivel de financiamiento es muy escaso en las fases iniciales de los emprendimientos.

“En semilla es muy difícil y después para rondas más grandes es un reto, cosa que en Europa ya no lo es. Latinoamérica y África son de las regiones más emprendedoras del mundo, pero como hay ese vacío en esa fase de incubación donde no se han lanzado porque no hay fondos, el fracaso de muchos emprendedores es muy grande, y eso es algo que se puede resolver; ahí es nuestro foco. Donde creemos que más se puede impactar”, comenta.

De acuerdo con los números de Bridge por Billions del 85% de los emprendedores que completan el programa, 70% sigue activo luego de dos años. Dice Santauefemia que su metodología se inspira en el modelo de Emprendimiento Disciplinado del MIT, donde lo que se plantea es el método científico al crear una empresa, con prueba y error en todos los componentes de la empresa.

Por eso al lanzarla, aunque ha sido un proceso muy ágil, el emprendedor sigue con esa mentalidad de estar retando y mejorando paso a paso. Es un proceso disciplinado y estructurado para el éxito de la empresa.

Pablo Santaeufemia concluye que, después de 1,700 proyectos y 127 programas generados, la experiencia de emprendimiento que han generado ha sido más que suficiente para demostrar el éxito de Bridge por Billions que, a final de cuentas es también un negocio.

“Nosotros somos una empresa social. Nuestra misión es tener un impacto, pero somos un negocio. Nosotros ganamos dinero cuando empresas como Heineken, Coca-Cola, Visa, Accenture, usan Bridge por Billions para generar sus propios programas de emprendimiento y de innovación. Trabajamos con la Agencia para el Desarrollo Industrial de Naciones Unidas y somos su aliado para programas de emprendimiento en África Subsahariana. En Latinoamérica estamos en la alianza PES Latam, financiada por la Agencia de Desarrollo Suiza para generar programas en la región. Somos constructores de programas y cobramos por ello. La ventaja principal es calidad y cantidad, que no hay que renunciar”.