Para mantener empresas exitosas, los CEOS harán frente a cinco enormes retos. Checa cuáles y en qué consisten.

 Por Héctor Meza, Director General de InfoSol

 

Una frase célebre de Napoleón Bonaparte, dice así: “El verdadero carácter siempre aparece en las grandes circunstancias”.

Como hemos visto, la nueva normalidad en los negocios viene con un fuerte llamado a la acción para que las empresas y sus líderes se adapten y se reinventen, ya no precisamente para tomar la delantera sino para sobrevivir.

La pandemia de Covid-19, con todas sus consecuencias, ha alterado las operaciones de las empresas y muchos de los modelos de negocios se han vuelto obsoletos; el crecimiento del negocio se ve incierto y volátil. Una nueva mezcla de generaciones está cambiando el perfil del buyer persona con expectativas muy diversas, además de que la tecnología, que se ha convertido en una ventaja competitiva, sigue avanzando a pasos agigantados.

La nueva normalidad pinta enormes desafíos que tendrán que enfrentar los CEOs para mantener organizaciones exitosas. Estos son algunos de los principales:

 

Reimaginar el modelo de negocio y adaptarse a las nuevas necesidades

Para los CEOs, será demandante ir un paso adelante para reconocer y comprender el panorama de la nueva normalidad, y a partir de allí, reconfigurar las ofertas de su negocio, de acuerdo con las necesidades actuales. Esto será primordial, pues de lo contrario, se corre el riesgo de quedar rezagado y terminar por desaparecer del mercado.

El mundo post Covid-19 traerá nuevas oportunidades para los productos y servicios de las empresas, pero se requiere que trabajes con tu equipo para explorar y definir cómo expandir o transformar los productos y servicios para adaptarse a la nueva normalidad.

 

Impulsar una nueva cultura laboral flexible

La fuerza laboral se ha transformado con la pandemia y se adaptó a una nueva forma de trabajar, de manera que tu organización tendrá que enfocarse en una cultura laboral flexible, que no se trata solo del trabajo remoto, sino de mantener un balance entre el trabajo y la vida personal que genere una experiencia positiva capaz de impactar en una mejor productividad y compromiso hacia la empresa.

La nueva normalidad exige mayor conexión y compromiso mutuos, el reconocimiento al trabajo, la retroalimentación continua, nuevas formas de medir la productividad (por ejemplo, en base a resultados, y no por asistencia a la oficina), la comunicación continua para conocer el sentir de los colaboradores. En otras palabras, la nueva normalidad no es necesariamente un mundo de negocios sin trabajar en una oficina, es un mundo donde nos enfocaremos en el trabajo en lugar de la oficina.

 

Conocer al nuevo comprador para conectar con él

Una vez finalizado el aislamiento, tu negocio no se encontrará frente al mismo comprador. Sus necesidades, gustos y preocupaciones seguramente habrán cambiado, pero también la manera de buscar respuestas y atender sus necesidades. Por esto, es vital que tu negocio tenga en claro el nuevo perfil del potencial comprador y pueda mapear el viaje de compra.

Saber adaptar el negocio al nuevo comportamiento y demandas de los consumidores, te ayudará a establecer estrategias relevantes a largo plazo que aceleren la recuperación del negocio. Si bien se prevé que la toma de decisiones de compra podría ser más meticulosa, también se espera que se presenten otras oportunidades de negocio que antes no figuraban en tu radar.

 

Acelerar la transformación digital