Serficor es líder en la industria de la banca de inversión en México gracias al talento y experiencia de Gilberto Escobedo, su Socio Director.

Cuando iniciaba la década de los noventa, Serficor abría sus puertas en el mercado mexicano con la encomienda de financiar grandes proyectos de infraestructura e ingeniería.

Tras un periodo de asentamiento concentró sus esfuerzos en la compra y venta de compañías, asesorando a dueños de empresas medianas, las cuales integran un segmento que reporta ventas entre 15, hasta 150 millones de pesos.

“Les ayudamos a conseguir capital a través de un socio estratégico o de un socio financiero para crecer su compañía, o en temas de sucesión en las familias cuando quieren vender la empresa o desinvertir en una de las filiales”, explica Gilberto Escobedo, Socio Director de Serficor.

Estas actividades le han permitido a dicha empresa convertirse en líder en la industria pero, sumando además una experiencia de más un cuarto de siglo en el ámbito de la banca de inversión en México, con un historial de más de una centena de transacciones que rebasan los 4 millones de dólares en el país, y 80 mil millones a nivel global, a través del International M&A Partners (IMAP), organización internacional con oficinas en más de 40 países que le permite tener a la mano inversionistas y compradores de diferentes partes del planeta. Sin duda una de sus más fuertes ventajas competitivas en la industria.

“Nosotros fuimos el primer socio latinoamericano de IMAP en 1997 y, de ahí, nos encargamos de traer otros socios. Es una asociación muy exclusiva porque solo tenemos un socio en cada país”, señala, Gilberto Escobedo (quien presidió este organismo de 2012 a 2016), y añade que los miembros deben cumplir con estrictos procesos antes de ser aceptados.

EL MEJOR ALIADO DE LA EMPRESA

Si nos pidieran definir el perfil de Serficor podríamos decir que es el mejor aliado de negocio para las empresas, y es que cuenta con toda la experiencia y las herramientas para impulsar los más demandantes planes de negocio.

“Preparamos a las empresas para recibir capitales, que pueden ser vía la bolsa o fondos de capital privado. Cuando vienen con nosotros 90% de las veces es por recomendación de otros asesores complementarios a nosotros: consultores de negocios, despachos de abogados o de contadores, con quienes tenemos una muy buena relación; además de recomendaciones de clientes pasados”, puntualiza.

Escobedo explica que su exitosa metodología consiste en realizar un análisis financiero estratégico con la finalidad de entender los value drivers de la empresa, similar al famoso modelo de Porter (Harvard Business School), que consiste en estudiar las fuerzas que determinan la intensidad de competencia y rivalidad en una industria.

“Vemos qué tan fuerte es en su mercado, cómo es su ciclo de capital de trabajo, si la compañía está muy endeudada o debería tener un poco más de endeudamiento. Vemos cómo está integralmente la compañía y, en base a eso, preparamos a la empresa para salir”.

Añade que el análisis de valuación inicia detectando el punto en el que se alinean las expectativas del cliente con lo que Serficor piensa que puede valer la compañía.

Escobedo destaca que cuentan con una importante alianza estratégica con consultoras de empresas familiares dado que estas, muchas veces, no cuentan con un gobierno corporativo lo suficientemente sólido, por lo cual tienen que pasar por un proceso de institucionalización con un  Consejo que funcione.

Explica que, una vez que el dueño está de acuerdo con el precio que le ofrecen por su compañía “comienza un proceso de due diligence en el que el comprador va a revisar que todo lo que se declaró en la información es cierto y que la compañía no tenga contingencias ni pasivos escondidos. Ahí es donde nosotros coordinamos, con ayuda de asesores (despachos de abogados y contadores) que se encargan de revisar cada aspecto de la empresa”, subraya.

Este experto financiero destaca que hoy existe una tendencia de mucho más apertura en la nueva generación de empresarios de México, a diferencia del tradicional dueño de empresa que considera a su compañía una extensión de la familia.

“En Estados Unidos o Brasil tienen una visión diferente. Ven a la empresa de una manera patrimonial, de mantener a la familia, pero saben que, si alguien llega con una buena oferta y es el momento de venderla, lo van a hacer”, asegura.

Una de sus grandes ventajas frente a otros en la industria, señala Escobedo, es que son banqueros de inversión independientes, lo cual los convierte en competidores de los grandes bancos, que hacen lo mismo, pero en transacciones más grandes.

Suma a su poder en el mercado el hecho de contar con un amplio abanico de compradores o inversionistas potenciales que le ofrecen a los dueños de empresa.

El desempeño de Serficor ha sido tan sano que, en los últimos tres años, ha reportado un crecimiento de entre 10 y 15% anual en cuanto al número de proyectos trabajados lo que les ha permitido hacer crecer a la compañía. Sin embargo, el reto es fuerte dado que, en promedio, el cierre de un proyecto tarda de 12 a 18 meses.

“Tenemos un esquema que es complicado porque tiene unos ciclos muy largos y pronunciados porque nuestros ingresos dependen de que cerremos una transacción y cobremos una comisión de éxito. Entre 70 y 80% de nuestra compensación viene al momento que cerramos”, advierte.

Finalmente señala que, pese a la incertidumbre que significó el cambio de gobierno en México, los inversionistas extranjeros, sobre todo los compradores estratégicos, han mantenido la decisión de apostar por su crecimiento en el país.

“Ven a largo plazo y entienden que lo que pasó el año pasado fue una caída grande en la inversión pero que es temporal y se va a corregir.

“Por otro lado, veo que hay muchos inversionistas mexicanos muy preocupados, y como la empresa representa una parte muy importante de su patrimonio, están diciendo que a lo mejor es momento de venderla, cuando antes no lo veían así”, concluye.