Mucho parecía estar resuelto y no existía controversia en cuanto a la bioética a finales del 2019: las reglas para investigar eran claras, la aprobación para medicamentos debía seguir lineamientos establecidos y la atención al paciente estaba guiada bajo principios claros. Después vino la pandemia y todo cambio.

La bioética es el estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y de la salud, examinadas a la luz de los valores y de los principios morales; sin embargo, la bioética se presenta en diferentes ámbitos.

 

El Dr. Octaviano Humberto Domínguez Márquez, Asesor en México de la Red Latinoamericana y del Caribe de Bioética de la UNESCO nos dice que:

“La necesidad de incorporar la reflexión bioética en el diálogo sobre los desafíos que trascienden las fronteras de las naciones y las brechas de nuestras sociedades, no obedece sino a la oportunidad de construir –bajo una perspectiva multidisciplinaria, laica y, señaladamente, global– una comprensión común, e identificar valores compartidos para abordar problemáticas del ámbito tecnológico, ético, jurídico y social, de ahí su importancia.” 

 

En esta misma línea de pensamiento podemos retomar que desde tiempos antiguos el concepto de la ética y la medicina se han entrelazado en diversos escenarios, sin embargo, fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando los grandes avances médicos, apegado con los crímenes cometidos por algunos investigadores de la época, dieron pauta al inicio de una nueva era de la bioética.

 

Hoy en día la bioética está enlazada en todos los ámbitos donde la vida misma está relacionada. En esta compilación, la Dra. Maricarmen Lacy Niebla  del  Instituto Nacional de Cardiología, también nos menciona que si consideramos que el cambio climático es principalmente un fenómeno social, de salud y económico además de ambiental, estamos ante un gran desafío para modificar el modelo productivo que actualmente llevamos en el planeta.

 

Por lo que la ética empresarial, que siempre ha dirigido sus esfuerzos a examinar los principios y conducta de los individuos como el estudio de las organizaciones empresariales, en un modelo de gestión empresarial que incorpora las dimensiones económica, social y ambiental en sus operaciones, actúa en beneficio de los diferentes grupos con los que se relaciona, así como del cuidado y preservación del entorno mediante el cumplimiento de sus obligaciones legales y éticas.

 

Dentro de “Encuentros iberoamericanos de bioética” la Doctora María Isabel Cornejo Plaza de la  Facultad de Derecho en la Universidad de Chile menciona que:

 

“América Latina, desde hace una década y media comenzó un proceso legislativo bastante homogéneo en materias de derechos de las personas rotuladas como pacientes. Este proceso -bajo el fenómeno de la globalización- ha sido influenciado por algunas legislaciones europeas y principalmente por el movimiento de derechos de los pacientes, iniciado en Estados Unidos.”

 

Si bien la bioética comenzó estudiando las implicaciones morales y sociales de las tecnologías que resultaban de los avances de las ciencias biológicas; los temas de interés de estas áreas del conocimiento parecían no tener mucha vinculación, los conflictos éticos de hoy (contaminación ambiental, pobreza, iniquidad, acceso a servicios médicos, etc.), parecen ser una invitación a su integración y que con la pandemia de COVID-19 que azota al mundo desde 2020 todos estos conceptos se cuestionan, llevando en muchas ocasiones a prácticas científicas dudosas, que en su momento, son justificadas por la catástrofe que vive la humanidad como intento pronto por resolverla.

 

Por tanto, todo esto plantea nuevos conflictos éticos de una comple