Conocer Florencia es algo imprescindible para los amantes del arte, por los museos, palacios y plazas que alberga.

Toscana, su capital, es un lugar marcado por las huellas del Renacimiento y las obras de grandes artistas que al final de la Edad Media impulsaron el desarrollo del hombre y realizaron algunas de las más bellas creaciones artísticas de todos los tiempos.

Fundada por los romanos en el Siglo I A.C., Florencia inició su desarrollo en el período Carolingio y alcanzó su esplendor entre los siglos 11 y 15, bajo el dominio de la familia De´ Medici.

El Gran Ducado de los Medici fue sucedido en el Siglo 18 por el Casado de Lorena, cuando la Toscana se convirtió en parte del Reino de Italia y Florencia, siendo capital, y retoma su papel como importante centro de las artes.

Pasear por esta ciudad italiana es entrar de lleno al mundo de la cultura. Monumentos, plazas, palacios, iglesias y museos hacen de esta ciudad algo único.

La zona histórica por excelencia está en torno de la Piazza della Signoria, en la que se encuentra el Palazzo Vecchio, centro administrativo de la ciudad desde la época medieval, la Loggia dei Lanzi y, muy cerca, la Galería de los Uffizi, uno de los museos más importantes de Italia.

A pocos minutos se encuentra la Piazza del Duomo, cuyo centro es la Basílica de Santa Maria dei Fiore, Catedral de Florencia, conocida por su imponente cúpula, obra maestra renacentista diseñada por Filippo Brunelleschi, con unos frescos en el interior de Vasari.

Vale la pena subir los 453 escalones hacia la cúpula y deleitarse con las impresionantes vistas de la ciudad.

El conjunto monumental de la Piazza del Duomo se completa con el Campanile de Giotto y el Baptisterio de San Juan. El gran atractivo del baptisterio es la puerta Este, con páneles donde Ghiberti talló unos bajorrelieves en la madera cubiertos con papel de oro. Más tarde, movido por su gran ego, talló su propia imagen en la puerta.

Siguiendo el afluente del Río Arno se encuentra el mítico Puente Viejo, mejor conocido como Ponte Vecchio.

De origen medieval, fue remodelado durante el Renacimiento, sustituyéndose las tiendas de peleteros por joyerías. Fue el único puente que sobrevivió a lo bombardeos nazis a la ciudad y es el puente más antiguo. Allí mismo, después de las joyerías hay varias cafeterías para disfrutar de un exquisito chocolate o un tradicional capuchino.

Otros puntos importantes a visitar son la Galería de la Academia, donde se exhibe el original del David de Miguel Ángel; la Basílica de San Lorenzo, ubicada junto al Palazzo Medici-Riccardi, vieja sede familiar de los Medici; el Palazzo Pitti, un edificio renacentista de grandes proporciones; la Plaza de la República, una de las más importantes de la ciudad; la Plaza de Santa María Novella, el Museo Nacional San Marcos y la Plaza de Santa Croce.

Florencia es eternidad y arte. Cuna de los más grandes personajes como Dante, Cimabue, Giotto, Ghirlandaio, Leonardo da Vinci, Rafael, Donatello, Brunelleschi, Miguel Angel, Cellini… y otros grandes de la cultura, en esta ciudad se vive un ambiente donde se mezcla lo clásico y lo moderno para generar un espacio único e irrepetible, para admira y conservar en la memoria por mucho tiempo.