La Organización Latinoamericana de Energía prevé que la demanda final de energía en 2020 en la región se reduzca un 9% respecto a 2019.

 

La caída en la actividad económica en América Latina ha dado lugar a la contracción de la demanda de energía e impacto en su oferta.

Este año se prevé que las economías regionales registren una contracción entre el 2 y el 15% respecto a 2019, por lo que la demanda final de energía podría llegar a reducirse un 9% respecto a 2019 y 11% respecto a un escenario tendencial.

El transporte, industria y comercial podrían presentar caídas de consumo comprendidas entre el 13% y el 25%, mientras que el sector residencial tendría un incremento del 20%.

La estimación anterior fue dada a conocer por la máxima autoridad en la materia, Alfonso Blanco, Secretario Ejecutivo de OLADE.

“Aún no se dispone de la información suficiente para entender la evolución futura del sector y poder predecir la evolución que tendrán las transiciones energéticas en la región; no obstante, es esperable que los patrones de consumo en una nueva normalidad estén más orientados a factores como la salud de las personas y el cuidado del medio ambiente.

“Posiblemente los consumidores demanden productos de mejor desempeño energético, la incorporación acelerada de nuevas tecnologías eficientes y energías renovables, con el establecimiento de políticas más activas para actuar ante el cambio climático”, explica Blanco en un comunicado.

El escenario futuro en dicha materia estará condicionado por efectos potencialmente contrarios a la evolución de las transiciones energéticas. Un escenario futuro de bajos precios relativos del petróleo, el encarecimiento de la deuda en las economías emergentes y debilitadas posiciones fiscales de las economías de la región con un efecto directo en el costo de capital ponderado de los nuevos proyectos renovables.

Debido a la pandemia del Covid-19 se podría observar una tendencia al mayor uso del transporte individual en detrimento del transporte público.

Por lo tanto resultarán aspectos clave para el desarrollo futuro de las transiciones energéticas en LAC el trabajo en políticas públicas activas orientadas al levantamiento de las barreras que puedan operar para el establecimiento de ecosistemas propicios para el desarrollo de las energías renovables, eficiencia energética y la recuperación sostenible. Ecosistemas que aún no han podido ser ampliamente desarrollados en muchos países de Latinoamérica y que requieren de esfuerzos adicionales incorporados a estrategias de largo plazo.